Salud

Acerola: beneficios para la piel y el sistema digestivo, y quiénes deben evitarla

La fruta tropical, originaria de México, se cultiva ya en Argentina y destaca por su alto contenido de vitamina C y propiedades antioxidantes.

Redacción3 min de lectura
Acerola: beneficios para la piel y el sistema digestivo, y quiénes deben evitarla
Acerola: beneficios para la piel y el sistema digestivo, y quiénes deben evitarla

La acerola, fruta originaria del sur de México, se convirtió en un producto valorado a nivel mundial por sus propiedades nutricionales. Puede consumirse fresca, en polvo o en extracto líquido, aunque estas dos últimas presentaciones son las más prácticas para aprovechar sus beneficios, especialmente en lugares donde su cultivo no es común. También se la conoce como "cereza de las Antillas" en regiones donde se ha popularizado, como América Central, el norte de Sudamérica y estados sureños de Estados Unidos.

Una noticia reciente es que el Instituto Nacional de Tecnología Agrícola (INTA) realiza pruebas de cultivo en la Estación Experimental de Cultivos Tropicales ubicada en el norte del país. Según María Julia Fagiani, técnica investigadora de cultivos tropicales en la estación, la acerola es una fruta con alto nivel de vitamina C, antioxidantes, fibra, vitaminas, reguladores intestinales y bajas calorías. Fagiani destacó también su poder inmuno-estimulante que colabora con la mejora de diagnósticos de gripe, alergia y estrés.

La adquisición de la fruta entera resulta compleja debido a que se oxida rápidamente al tener contacto con el aire, lo que hace que pierda parte de su contenido en vitamina C. Por eso, según Matías Marchetti, licenciado en nutrición y autor de libros sobre vida sana, se acostumbra procesar la acerola para conservar sus propiedades. Una investigación científica titulada "Acerola, una superfruta funcional sin explotar: una revisión de las últimas fronteras" la describe como una fruta que "ha generado revuelo entre la comunidad científica y las compañías farmacéuticas" debido a los vastos beneficios de su consumo.

El Laboratorio de Biología Celular Clarins demostró que el extracto de acerola colabora con la reducción de la sobreproducción de melanina, pigmento responsable del color de piel y cabello. El mismo estudio detalló que el extracto de su semilla favorece la oxigenación cutánea y evita la aparición de signos de envejecimiento prematuros. Otros beneficios dermatológicos incluyen la regeneración de tejidos dañados por quemaduras o lesiones, el favorecimiento de la cicatrización de heridas y la formación de colágeno.

La concentración de vitamina C en la acerola obedece a una adaptación natural: la fruta produce y almacena la vitamina en su pulpa como forma de protegerse de condiciones climáticas adversas y de los insectos. El Consejo General de Colegios Farmacéuticos de España informó que su contenido en vitamina C es la principal característica nutricional que posee. Remarcan que es uno de los frutos más ricos en esta vitamina que ofrece la naturaleza, aunque los mayores niveles se alcanzan cuando el fruto aún está verde y descienden durante la maduración.

La acerola tiene también la capacidad de mejorar la función metabólica y la digestión. Un estudio publicado en la revista Bioscience, Biotechnology, and Biochemistry constató que la fruta fue utilizada en sistemas de medicina tradicional para tratar malestares como la diarrea, los dolores de estómago y la disfunción hepática, dado que su ingesta promueve una respuesta positiva frente a la inflamación en el intestino.

Respecto a las contraindicaciones, Marchetti señala que la acerola puede ser consumida siempre y cuando no se tenga alergia o intolerancia a esta fruta o a alguno de sus componentes. En algunos casos específicos se debe tener precaución o consultar con un profesional de la salud antes de su consumo, aunque el especialista no detalló cuáles serían esas situaciones particulares en su intervención.

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