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Monseñor Colombo propone reunir a los expresidentes en la visita del papa León XIV

El titular de la Conferencia Episcopal Argentina sugirió que el Gobierno convoque a los exmandatarios durante el encuentro institucional previsto por la llegada del Pontífice al país

Redacción••3 min de lectura
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Monseñor Colombo propone reunir a los expresidentes en la visita del papa León XIV

El presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor Marcelo Colombo, propuso que el Gobierno nacional reúna a los expresidentes en el encuentro institucional previsto para la visita del papa León XIV a la Argentina. La idea apunta a mostrar una imagen de concordia democrática en torno a la llegada del Pontífice, en un país donde los exmandatarios vivos nunca se reunieron todos bajo un mismo techo.

La convocatoria más famosa de este tipo la hizo el general Roberto Marcelo Levingston en el verano de 1971, cuando intentó abrir un "diálogo político" para encauzar una salida institucional. Aquella movida terminó asociada al fracaso y a una manera de entender la política que cree que los símbolos pueden estar por encima de la esencia y remodelarla.

Entonces no se convocó a los partidos tradicionales por dos motivos. Primero, porque peronistas, radicales, demócrata progresistas y socialistas se acababan de reunir en La Hora del Pueblo, un acuerdo multipartidario que exigía elecciones libres. Segundo, porque los militares pensaban que los partidos debían seguir proscriptos. Nunca se explicó cómo esperaban que, estando prohibidos, se produjera en ellos una renovación interna.

Citar en la Casa Rosada a los expresidentes para arreglar el país no fue menos absurdo. El principal no fue invitado, porque estaba en el exilio y las Fuerzas Armadas fingían ignorarlo. Arturo Illia fue convocado pero se negó, igual que el general Juan Carlos Onganía. El único exmandatario constitucional que asistió fue Arturo Frondizi. La iniciativa tuvo la singularidad de sacar del ostracismo al general Edelmiro Farrell y de recordarle al país que seguía vivo.

Existe la fantasía de que los expresidentes son una pléyade de notables que encarna la continuidad histórica. Esa imagen viene de democracias con galerías presidenciales menos discontinuas que la argentina, en las que la alternancia no es mala palabra. Es el caso de Estados Unidos, o acá nomás de Uruguay y Chile.

Los expresidentes norteamericanos suelen concurrir cada cuatro años a las ceremonias del 20 de enero de sus sucesores, se encuentran en funerales y coinciden en la inauguración de bibliotecas presidenciales. Hace tres meses Joe Biden, George W. Bush y Bill Clinton se juntaron en Chicago con Barack Obama para inaugurar el Centro Obama. Desde la irrupción de Donald Trump la concordia se ennegreció, pero los cinco convivieron durante la asunción de 2025.

El club de los presidentes uruguayos es casi un extremo de virtuosismo. Sus miembros practican una convivencia natural, con interconsultas sobre temas de gobierno, viajes compartidos y conferencias de prensa conjuntas con el mandatario en ejercicio, como ocurre hoy con Yamandú Orsi. Chile sigue un modelo de tradición republicana menos acentuado, pero distante de la fractura total de otros países de la región.

En la Argentina, los expresidentes vivos no se juntaron nunca. Hoy son seis, cinco de ellos peronistas: Isabel Perón, Adolfo Rodríguez Saá, Eduardo Duhalde, Cristina Kirchner, Mauricio Macri y Alberto Fernández. A lo sumo llegó a haber dos o tres bajo un mismo techo de manera circunstancial.

La política gestual exige que las ideas sean practicables, no solo idílicas y deseables. La propuesta de Colombo abre un debate sobre la convivencia democrática en un contexto de fuerte polarización, un tema que atraviesa la tolerancia en la política argentina y que se conecta con el rol de la ciudadanía en el sostenimiento institucional.

Por qué importa

La propuesta pone sobre la mesa la convivencia entre los expresidentes argentinos, un club que nunca logró reunirse por completo. En un país polarizado, la imagen de concordia en torno al Papa puede tener un valor simbólico fuerte.

Qué sigue

Habrá que ver si el Gobierno nacional toma la sugerencia de Colombo y convoca formalmente a los seis expresidentes. La fecha del encuentro institucional con León XIV será clave para saber si la idea se concreta.

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