Inteligencia Artificial

Cómo elegir una IA: expertos explican qué modelo conviene para cada tarea

ChatGPT, Gemini, Claude y Perplexity compiten como asistentes, pero cada uno rinde mejor según el tipo de trabajo, el contexto y la privacidad de los datos

Redacción••3 min de lectura
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¿Cómo elegir una IA? Expertos explican qué modelo es mejor para cada tarea

La inteligencia artificial dejó de ser territorio exclusivo de ChatGPT. En los últimos años aparecieron Gemini, Copilot, Perplexity, DeepSeek y Claude, que ganó popularidad durante 2026. Frente a esa oferta, la pregunta que se impone no es cuál es la mejor, sino cuál conviene según la tarea.

Los especialistas consultados coinciden en un punto: no existe “la mejor IA”. Cada usuario tiene que analizar para qué la usa y qué herramienta se adapta mejor a ese uso. Marcelo De Luca, cofundador de The App Master, lo comparó con los autos: no hay vehículo ideal sin saber si hay que transportar carga, viajar por autopista o moverse por la ciudad.

“La elección depende 100% de la arquitectura del modelo, la ventana de contexto y el tipo de tarea que buscás resolver”, explicó De Luca. En la misma línea, Ezequiel Lamonica, licenciado en Ciencias de la Computación y cofundador de Greencode, pidió “no marearse” con cada lanzamiento. “Últimamente, cambian mucho las interfaces y no tanto las capacidades para resolver problemas reales”, sostuvo.

El especialista remarcó que el modelo más potente importa cada vez menos y que el contexto que se le entrega es lo que gana relevancia. “Si todos tenemos acceso a la mejor IA, lo que diferencia que unos tengan mejores resultados que otros son los datos y procesos que aplicamos”, afirmó.

Qué mirar antes de elegir

El primer paso es distinguir entre modelos generalistas (Claude, Gemini y ChatGPT) y especialistas (Canva, Gamma, ElevenLabs). Ernesto Mislej, cofundador y director de Ciencia de Datos de 7Puentes, explicó que el ranking de los generalistas varía con cada actualización, mientras que los específicos resuelven mejor una tarea puntual: imágenes, presentaciones, videos o voces sintéticas.

Juan Cruz Bonina, CEO y partner de Latech, propuso una pregunta inicial: qué tipo de información se ingresa con más frecuencia. No es lo mismo trabajar con textos largos que con planillas de datos, código o búsquedas que necesitan estar actualizadas al minuto. Para diseños e imágenes, Tomás García Piñeiro, CEO de Detrics, señaló que ChatGPT y Gemini son las más usadas, aunque con límites según la versión. Para tablas, gráficos, presentaciones o redacciones, ubicó a Claude como un gran aliado.

Otra pregunta clave es si la herramienta se integra al flujo de trabajo diario o se usa de manera ocasional. “Si necesitás que lea un informe de 200 páginas en segundos, que conozca el tono con el que le hablás a tus clientes o que recuerde el contexto de un proyecto, ahí ya no necesitás un buscador, sino un entorno de trabajo, y eso generalmente implica pagar”, dijo Bonina.

La diferencia central es la memoria. Un entorno de trabajo se adapta a cómo escribe el usuario, conoce sus proyectos y evita repetir explicaciones en cada ventana nueva. Eso permite subir libros enteros, bases de datos o balances, con menos errores de lógica.

Bonina sumó un tercer criterio: qué tan caro sale el error. Si un dato inventado genera un problema legal, financiero o de negocio, conviene un modelo con razonamiento más riguroso o una herramienta de investigación que cite fuentes en tiempo real, como Perplexity.

De Luca ordenó la decisión en cuatro ejes: la naturaleza del insumo y del entregable, el nivel de razonamiento, precisión e investigación, la sensibilidad de los datos y la privacidad, y la integración con el ecosistema de trabajo.

Más allá de las opciones, varios especialistas apuntan al mismo diferencial: no se destacará quien tenga el mejor modelo, sino quien construya un sistema alrededor de él. “¿Cómo construyo un sistema alrededor de la IA que aumente mis capacidades?”, planteó García Piñeiro. Belén Ortega, empresaria y especialista en IA, advirtió que muchos eligen por moda, como ocurrió con Claude, y sugirió trabajar con más de un modelo según la necesidad.

Por qué importa

Elegir por moda puede costar tiempo, dinero y errores difíciles de revertir. La clave no está en el modelo más potente, sino en el contexto y el sistema de trabajo que cada usuario construye alrededor de la herramienta.

Qué sigue

Los modelos generalistas seguirán emparejándose con cada actualización, por lo que el diferencial se correrá hacia la integración, la memoria y la calidad de los datos que cada usuario aporte.

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