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Coppola revela los 97 días en prisión: sexo, guerra con "los pitufos" y un duelo con facas

A 30 años de la Operación Cielorraso, Guillermo Coppola recuerda detalles inéditos de su paso por las cárceles de Dolores y Caseros, que no aparecen en la serie "Coppola, el representante".

Redacción••4 min de lectura
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Coppola revela los 97 días en prisión: sexo, guerra con "los pitufos" y un duelo con facas

Guillermo Coppola, el histórico representante de Diego Maradona, recordó en una entrevista los 97 días que pasó detenido en 1996, en el marco de la Operación Cielorraso. Detenido el 9 de octubre de ese año, permaneció en prisión hasta el 15 de enero de 1997. En sus memorias, describe episodios de violencia, humor y supervivencia en las cárceles de Dolores y Caseros, que no se vieron en la serie "Coppola, el representante".

"Pasé de todo en la cárcel de Caseros, pero prefiero contarte una anécdota divertida de entrada. 'El Embrollo' era el lugar donde se tenían relaciones sexuales. Venían los internos y me decían 'mi novia quiere conocerte, ¿por qué no venís?'. Querían presentármelas y compartirlas, poliamor, una locura", relató Coppola.

El caso se originó cuando la policía encontró en su departamento de Avenida del Libertador un paquete con 403 gramos de cocaína de escasa pureza dentro de un jarrón. Tiempo después, la justicia determinó que la droga había sido "plantada". Coppola se entregó al comisario Emilio Azzaro, cerca de su domicilio, que había sido allanado la noche anterior.

Antes de llegar a la cárcel, pasó por la comisaría de Castelli, donde vivió un episodio de humillación. "Estaba en la ducha y apareció uno de los policías que me habían detenido, un tal Daniel Diamante. Vino y me arrancó la ducha. Quedé desnudo, muerto de frío, viendo cómo el agua chorreaba por la pared porque él había sacado el caño de un manotazo. Me miró desafiante y me empezó a gritar: 'Ahora estás sopre, chabón. Coppola, acá se te acabaron los privilegios. Se te acabó la joda. Nosotros tomamos de la buena'".

En la prisión de Dolores, lo aislaron en una oficina convertida en celda por temor a que atentaran contra su vida. Allí sufrió insultos y amenazas. "Me insultaron desde el primer minuto. Empezó cuando me fui a bañar, porque al resto de los internos los tuvieron encerrados para que no se me vinieran encima. '¡Pedazo de pu..., no te la bancás! ¡Ya te vamos a atender, vas a ver!', me hacían saber a puro grito", contó. Y agregó: "Un poco tenía que mostrarme fuerte, si no te morfaban, te hacían 'mulo' (sirviente). Creo que me salvó mi relación con Diego, si no la cosa hubiera sido de otra manera que prefiero no imaginar".

En Caseros, la situación fue distinta. Allí estuvo en "El Embrollo", un patio donde los internos armaban espacios con sábanas y frazadas para tener intimidad. "Lo que me divertía era que yo pasaba y con el pie les corría la cortina. La situación que se vivía era como la de una fiesta, iban con los equipos de música, las parejas preparaban tortas, de película. Se lo contaba a Diego (Maradona) cuando me venía a visitar y pasábamos un rato divertido. Nos matábamos de risa", rememoró.

Coppola también describió el momento de su ingreso a la Unidad 6, cuando el juez Hernán Bernasconi le comunicó que iría a la cárcel. "¿Qué es Unidad 6?, pregunté. 'La cárcel. A ver si usted va a elegir el lugar de detención', me respondió". Al llegar, le ordenaron desnudarse frente a cuatro personas, entre ellas dos mujeres. "Le digo 'perdón, hay dos señoras'. Me responde: 'No se haga problema, no vinieron a verlo a usted, una de ellas es mi esposa, así que desnúdese'".

Esa primera noche, Coppola pensó en quitarse la vida. Llamó a su hermano y le pidió que le trajera algo para "liquidarse". "Él me pidió que pensara en mamá y papá, por eso no lo hice. La primera noche estaba decidido a terminar con todo, después me acomodé", confesó.

El representante también mencionó a otros imputados en la causa, como Yayo Cozza, Claudio Coppola y Paco Simonelli, y a figuras que aparecían nombradas en el expediente, como Maradona, Marcelo Tinelli y Luis Miguel. "El juez que no quiero nombrar iba por todo: quería salir en los diarios para llegar a ser, un día, ministro de Justicia", dijo.

Tras su liberación, Coppola fue sobreseído tres años más tarde. La serie "Coppola, el representante" revive estos episodios, pero el propio protagonista asegura que hay detalles que solo él puede contar. Su testimonio revive uno de los casos más resonantes de la Argentina de los 90, que involucró a la farándula y al poder judicial.

Por qué importa

El testimonio de Coppola revive un caso que marcó la relación entre el poder, la justicia y la farándula en los 90, y expone las condiciones carcelarias de la época. Su relato aporta una mirada personal a un episodio que aún genera interés público.

Qué sigue

La serie "Coppola, el representante" continúa disponible en streaming, y el propio Coppola sigue dando entrevistas sobre su vida. No hay novedades judiciales pendientes, ya que fue sobreseído hace más de dos décadas.

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