Espectáculos

Fito Páez presentó su ópera rock en el Movistar Arena y el público no supo recibirla

El músico antepuso una hora y diez minutos de su álbum Novela a los grandes éxitos, lo que generó impaciencia y abucheos entre la audiencia.

Redacción2 min de lectura
Fito Páez presentó su ópera rock en el Movistar Arena y el público no supo recibirla
Fito Páez presentó su ópera rock en el Movistar Arena y el público no supo recibirla

Fito Páez se apartó del guión tradicional en su show del miércoles por la noche en el Movistar Arena. En lugar de desplegar desde el inicio los éxitos que convocaron al público, el músico dedicó una hora y diez minutos a presentar Novela, su último disco y una ópera rock que gestó durante 38 años. La decisión, que él consideraba un regalo, desconcertó primero y molestó después a buena parte de la audiencia, que se comportó de manera desconsiderada: se levantaban constantemente de los asientos, conversaban a viva voz, usaban sin reparo los celulares y finalmente descarrilaron en silbidos irrespetuosos durante la primera parte del concierto.

Los abucheos y las chicanas derivaron en un clima tenso que se extendió al segundo tramo del show. Lorena Vega, actriz que narró el viaje audiovisual de la obra, fue particularmente abucheada justo cuando pronunciaba la frase "lo feo es bello y lo bello es feo", como si citara a Macbeth. Páez observó el conflicto y lo diagnosticó a través de las dopaminas: aquellas sustancias que gobiernan nuestro centro de recompensa en el cerebro y que, según el músico, ahogaron la paciencia del público y le quitaron la virtud de escuchar al otro.

"Si la contás, no te lo creen", masculló Páez, expresando en pocas palabras el desconcierto de quien ofrece algo inesperado y es rechazado por ello. Novela es una construcción que teje citas literales y fragmentarias, rastros y perfumes de toda su carrera desde los años ochenta hasta hoy. Antes del concierto del miércoles, la obra había tenido apenas una presentación previa en público, en Rosario en marzo pasado, coincidiendo con el cumpleaños del artista que, según sus propias palabras, nunca se calló.

La tensión escaló hasta el punto en que varios asistentes hubieran querido acelerar el momento, como si estuvieran atrapados en un reel infinito. Sin embargo, todo lo que el estadio pagó para escuchar vendría después. La impaciencia ganó terreno en una era donde las dopaminas dominan el comportamiento y la atención parece fragmentarse en cada pantalla.

Páez cerró con los bises como antídoto: "Sacate el diablo de tu corazón" fue el mensaje que buscó cerrar la noche. En sus palabras finales, afirmó: "Yo amo, no odio". Y aunque discrepe con el método o la forma, la noche fue indudablemente extraordinaria e inolvidable. Todos los presentes salieron de allí, pese a todo, con la pena y el dolor que caracterizan a toda verdadera experiencia artística.

Más en Espectáculos