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Galán y Chingotto: la dupla que persigue el número uno mundial

El español y el argentino conversan sobre su química explosiva, el trabajo en equipo y cómo buscan destronizar a Tapia y Coello en el Premier Padel de Buenos Aires.

Redacción2 min de lectura
Galán y Chingotto: la dupla que persigue el número uno mundial
Galán y Chingotto: la dupla que persigue el número uno mundial

Alejandro Galán y Federico Chingotto forman la pareja más sólida del pádel en 2026. Con cuatro títulos en el año tras victorias en Gijón, Miami, Nueva Zelanda y Asunción, el madrileño de 29 años y el oriundo de Olavarría están en Buenos Aires para disputar el Premier Padel P1, uno de los torneos más convocantes del circuito. Su conexión dentro y fuera de la cancha los posiciona en la carrera hacia el número uno mundial, aunque reconocen que persiguen sin frustración la corona que hoy ostentan Agustín Tapia y Arturo Coello.

Durante una charla con Demo Diario, ambos jugadores explicaron los detalles de su evolución. Galán subrayó que no existe un cambio significativo en su metodología de trabajo, sino persistencia en la mejora individual y colectiva. "Creo que ser persistentes en cómo trabajamos, en cómo queremos mejorar individualmente y hacer mejor al compañero, al final acaba dando sus frutos", sostuvo el español.

Lo que sí cambió es su relación con la presión. "Las finales las tomamos con menos presión, estamos más tranquilos con la confianza y sin exigirnos en la excelencia, aunque sepamos la dificultad", explicó Galán. Agregó que toleran mejor la frustración y resuelven con mayor claridad los momentos críticos frente a sus principales rivales.

Chingotto atribuyó buena parte del éxito a la química que construyeron fuera de la cancha. "Trabajamos en conjunto con los psicólogos, pero tenemos la suerte de que la química afuera de la cancha es muy buena, que disfrutamos", indicó el argentino. Ambos se reúnen no solo para entrenar, sino también para divertirse, compartir planes y desconectarse de la presión del circuito.

El manejo de la frustración figura como el desafío más complejo en su carrera. Galán reconoció que cuando la exigencia es tan alta y cada detalle cuenta para alcanzar la cima, el impulso de hacerlo perfecto genera tensión. "Es confiar en lo que ya estás haciendo, en todo ese trabajo que no paramos de hacer día a día", reflexionó. Chingotto y Galán coincidieron en que estos momentos duros se llevan mejor gracias al apoyo mutuo y a la retroalimentación constructiva.

Fuera de la competencia, ambos comparten el gusto por relajarse. "Nos gusta estar tranquilos y dormir un poco más, estar acostados, relajarnos", contó Chingotto. También disfrutan jugar a las cartas, salir a cenar y pasar tiempo con familia y amigos, lo que les permite desconectarse de la vorágine del pádel profesional.

Galán remarcó la importancia de contar con un compañero que aporte en todas las parcelas: confianza, preparación, objetivos comunes y buena química. "Vivimos muchos cambios de pareja en el circuito y eso es porque si alguien no encuentra todas esas parcelas en un compañero", señaló. Ambos destacaron su humildad compartida como un factor clave que los mantiene unidos y enfocados en la mejora constante.

Chingotto valoró la calma competitiva y la experiencia que aporta Galán, quien fue número uno mundial. "A nivel de competición él fue un número uno y me ha transmitido muchísima calma a la hora de competir en momentos importantes", expresó el argentino. Por su parte, Galán aprendió de la persistencia de Chingotto: "Aprendo a no quedarme tanto tiempo por esas sensaciones positivas o negativas. Y Fede siempre, pase lo que pase, busca dar una más".

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