Economía

Intermediación: un servicio que el cambio tecnológico redefine

El economista John Dunning explica por qué el "directo de fábrica" es poco frecuente y cómo la intermediación se adapta.

Redacción2 min de lectura
Intermediación: un servicio que el cambio tecnológico redefine

La reducción de los costos de transporte y comunicación impulsó la globalización, pero no eliminó la intermediación entre productores y consumidores. Según el economista británico John Harry Dunning (1927-2009), el "directo de fábrica" es poco frecuente porque la intermediación es principalmente un servicio que agrega valor.

En una entrevista, Dunning, considerado una autoridad mundial en globalización, explicó que la intermediación no es inútil ni parasitaria, como a veces se la califica. "Sobre todo cuando la utilización de sus servicios es voluntaria", aclaró. Puso como ejemplo que nadie está obligado a vender un auto a través de una agencia, pero quien lo hace obtiene beneficios concretos.

Uno de los servicios más obvios que prestan los intermediarios es la fragmentación: comprar cigarrillos o caramelos directamente al fabricante sería inviable para un consumidor individual. "Me imagino a un elaborador de caramelos preguntándole cuántas docenas de cajas quiere", ironizó Dunning.

Otro servicio clave es el horario. "Los quioscos están abiertos cuando los fabricantes ya cerraron", señaló, y destacó que ante un reclamo, "existe algún ser humano que tiene que dar la cara", a diferencia de un contestador automático.

El cambio tecnológico, sin embargo, desafía a los intermediarios. Dunning citó la "destrucción creativa" de Schumpeter: la reducción de costos de transporte y comunicación obliga a cada intermediario a preguntarse: "¿por qué me van a contratar a mí, en vez de conectarse de manera directa?". La respuesta, dijo, debe ser concreta y orientar la acción: reformular los servicios ofrecidos a la luz de los cambios tecnológicos.

Dunning descartó que la intermediación desaparezca por completo, pero advirtió que algunas actividades se discontinúan y otras se expanden. Puso como ejemplos la radio, que no murió con la televisión sino que se transformó en "otra radio", y las afeitadoras manuales, que siguen existiendo pero muy distintas a las antiguas.

"Si hay algo permanente es el cambio", afirmó. En sectores como el de los celulares, la tecnología avanza tan rápido que un modelo parece obsoleto desde el momento en que se decide fabricarlo. Aun así, no hay más remedio que adaptarse a las circunstancias.

Fuente: Lanacion.

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