Estilo de Vida

Jorge dejó la oficina, armó un motorhome y ya recorrió 27.000 kilómetros por el país

El publicista neuquino dirige su agencia desde un motorhome de 15 metros cuadrados junto a sus perros Chimi y Churri: "Gané salud y perspectiva"

Redacción••2 min de lectura
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Jorge dejó la oficina, armó un motorhome y ya recorrió 27.000 kilómetros por el país

Jorge "Tata" Varela cambió la oficina por un motorhome de 15 metros cuadrados. El publicista neuquino lleva ocho meses de viaje y unos 27.000 kilómetros recorridos por la Patagonia, el norte argentino y Chile, mientras sigue dirigiendo Humo Rojo, su agencia, junto a sus perros Chimi y Churri.

El cambio no consistió en dejar de trabajar. Las reuniones continuaron por Meet, Zoom y WhatsApp, y la ruta se convirtió en su nuevo entorno laboral. "Creo que la idea es incomodarse y buscar cosas nuevas, una nueva mirada para las cosas", explicó Varela para justificar por qué abandonó un estilo de vida ya dado.

Para Varela, modificar el entorno también cambió la forma de abordar los problemas profesionales. Mirar el lago Huechulafquen no le produce lo mismo que permanecer todos los días en una sala de reuniones. "El cambio empezó por una cuestión personal pero después llegó la transformación profesional", señaló, y agregó: "Parte de la experiencia consiste en descubrir que no hacen falta tantas cosas para vivir bien y que muchas veces la rutina termina tapando aquello que está más cerca".

La decisión tuvo un costo. Le había costado abandonar una estructura construida durante más de 30 años, con casa grande, oficina y horarios de memoria. Su balance personal fue concreto: "Lo primero que gané: salud y perspectiva". "A veces se puede vivir con menos y valorar un poco más las cosas chicas y simples, que nos pasan por delante de la nariz y no las vemos porque estamos metidos en una vorágine de consumo y de estrés", destacó.

La distancia, sin embargo, tiene límites. Puede revisar ideas y seguir proyectos de manera remota, pero reconoce que acompañar a ciertas personas exige encontrarse. Cuando eso sucede, organiza un vuelo, modifica la ruta o hace una parada. También vuelve a Buenos Aires para ver a su hijo, a quien extraña.

Ese movimiento dio lugar a SoliDAR, una iniciativa para compartir experiencia en comunicación. Varela relató que ayudaba a Paola, una fabricante de sombreros de Tunuyán, a organizar su presencia digital, y que había dado charlas a emprendedores en Resistencia y Posadas.

Su caso se suma a una tendencia que gana terreno entre los argentinos: mudarse a las sierras de Córdoba o vivir frente al mar en Punta Médanos para reordenar la vida lejos de la ciudad. La experiencia de Varela muestra que el trabajo remoto permite sostener la actividad profesional sin renunciar a un cambio profundo de entorno.

Por qué importa

El caso muestra cómo el trabajo remoto habilita cambios de vida profundos sin abandonar la actividad profesional. Para muchos argentinos, es una prueba concreta de que se puede vivir con menos y sostener los ingresos.

Qué sigue

Varela continuará su recorrido por el país mientras dirige su agencia a distancia. La iniciativa SoliDAR, con charlas a emprendedores, es el próximo paso de su proyecto.

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