Deportes

Julián Álvarez quiere irse del Atlético, pero Madrid pide 150 millones de euros

Barcelona es el principal interesado, pero no quiere pagar más de 100 millones. El cordobés rechazó una renovación y apunta a un proyecto más ambicioso.

Redacción3 min de lectura
Julián Álvarez quiere irse del Atlético, pero Madrid pide 150 millones de euros
Julián Álvarez quiere irse del Atlético, pero Madrid pide 150 millones de euros

Julián Álvarez busca abandonar el Atlético de Madrid, pero el club colchonero no se moverá de su posición: cualquier comprador tendrá que desembolsar 150 millones de euros por el delantero argentino. Barcelona aparece como el principal perseguidor, aunque en Cataluña no disponen de esa cifra y solo contemplan invertir alrededor de 100 millones. La negociación promete ser larga y compleja antes del próximo mercado de pases.

Según informaciones del periodista español Alfredo Martínez, citado por el diario catalán Sport, "es difícil porque el Atleti se planta en 150 millones, pero el Barça lo va a intentar". Martínez señala además que el argentino cree que disfrutaría más en el Camp Nou que en otras ofertas, incluso las del PSG, otro de los equipos que tiene al cordobés en su agenda de fichajes.

En Madrid ya intuyen que la decisión de Álvarez está tomada. El delantero habría rechazado una renovación de contrato que lo convertiría en el mejor pagado del plantel, con una oferta cercana a los 10 millones de euros anuales. Según reporta el diario Marca, el jugador oriundo de Córdoba prefiere "embarcarse en un proyecto más fuerte" que lo acerque a los títulos, incluso si debe perder su estatus de máxima estrella en el Atlético.

El deseo de Álvarez contrasta con su posición en Madrid. El diario Sport destaca que el delantero estaría dispuesto a convertirse en "escudero de Lamine Yamal y Raphinha" en Barcelona, tal como sucedió durante su trayectoria en la selección argentina cuando los reflectores apuntaban hacia Lionel Messi durante el Mundial. "Va a ser un verano largo", anticipa el medio catalán. Enrique Gil Marín, presidente del Atlético, quiere que se quede pero no está dispuesto a regalar al futbolista: busca un "gran traspaso".

Sin embargo, Barcelona enfrenta una competencia seria. El PSG posee una billetera considerablemente más profunda que la del club azulgrana y podría inclinar la balanza si decide presentar una oferta formal. Por ahora, el conjunto parisino permanece atento pero sin moverse de manera decidida.

Mientras el Atlético juega al póker financiero con Álvarez, Barcelona explora alternativas. El responsable de fichajes del club catalán, Deco, viajó a Londres para negociar por el brasileño Joao Pedro, centrodelantero de Chelsea que disputó 49 partidos esta temporada con 20 goles y cinco asistencias. El precio estimado por el Barça ronda los 70 millones de euros, menos de la mitad del pedido de Madrid por el argentino.

Joao Pedro, a diferencia de Álvarez, parece más predispuesto a buscar una salida de Stamford Bridge. El Chelsea, sin embargo, blinda al delantero de 24 años. El periodista inglés Ben Jacobs aseguró que los londinenses no contemplan su venta más allá de cifras "récord". El club inglés desea recuperar como mínimo los 60 millones de euros que pagó a Brighton hace un año, aunque la revalorización del jugador con sus 20 anotaciones la temporada pasada eleva sus pretensiones.

Por su parte, Álvarez sigue enfocado en sus responsabilidades internacionales. En una entrevista con el sitio oficial del Mundial, el delantero vistiendo la camiseta 9 de la selección argentina expresó: "Como argentino siempre la ilusión está y siempre pensamos en ser campeones". El cordobés adelantó que la delegación argentina se prepara de la mejor forma, "paso a paso", para llegar hasta la final del torneo.

Una publicación en redes sociales del representante de Álvarez, Fernando Hidalgo, alimentó la especulación sobre un posible destino barcelonista. El agente compartió una foto desde la autopista AP-7 con acceso directo a Barcelona, con un mensaje que decía "En la tierra del presidente", lo que algunos interpretaron como una señal de sus intenciones futuras. Sin embargo, se trata de una interpretación especulativa de los movimientos del entorno del jugador.

Más en Deportes