Política

La disputa libertaria amenaza la recuperación económica y electoral del Gobierno

Empresarios y aliados políticos expresan preocupación de que el conflicto entre Karina Milei y Santiago Caputo interrumpa el incipiente crecimiento y afecte la continuidad del oficialismo.

Redacción2 min de lectura
La disputa libertaria amenaza la recuperación económica y electoral del Gobierno
La disputa libertaria amenaza la recuperación económica y electoral del Gobierno

La disputa interna del oficialismo llegó a su punto más álgido durante el fin de semana pasado, cuando Santiago Caputo acusó públicamente al presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, en redes sociales. El conflicto entre los dos principales apoyos de Javier Milei —la hermana presidencial Karina Milei y el asesor presidencial Caputo— está cumpliendo un año de agravamiento constante, en un momento donde el Gobierno enfrenta también el escándalo por los gastos suntuarios del jefe de Gabinete Manuel Adorni.

Lo que más preocupa a sectores empresariales y políticos cercanos al Gobierno es que la inacción presidencial frente al conflicto se ha prolongado durante la mitad del tiempo que lleva Milei como jefe de Estado. En una reunión de hace dos días en una de las principales cámaras empresariales del país, varios directivos expresaron inquietud sobre el impacto de esta disputa en la marcha de la economía, justo cuando detectan fragilidades en el presente pero ven razones para ilusionarse en el mediano y largo plazo.

Los empresarios que apuestan sus capitales al éxito del Gobierno temen que la guerra entre ambos bandos interrumpa un proceso muy incipiente de recuperación y crecimiento, que hasta ayer mostraba indicadores positivos de actividad. Un asistente a ese encuentro relató: "Hay preocupación porque la economía no levantó antes como se preveía, y temor a que la política genere una crisis y abra la posibilidad de un volver para atrás".

Las acusaciones que intercambian ambos bandos cargan, además, acusaciones y sugerencias de negocios cuestionados. El antecedente de los supuestos pagos de coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis), que salpicaron a Karina Milei y a los primos Menem, así como la defensa presidencial del karinista Adorni, constituyen apenas la punta de un iceberg de sospechas mutuas. Desde el bando de Caputo se han tirado sospechas sobre presuntas irregularidades en licitaciones públicas como la de la Hidrovía, actualmente bajo vigilancia de la Justicia.

La situación ha generado el primer cuestionamiento público del liderazgo presidencial surgido desde sus propias filas y de aliados cercanos como el macrismo. Algunas figuras influyentes sugieren que Milei está mal informado y ha sido objeto de mentiras del sector karinista, una acusación que encierra significados problemáticos: indicaría un líder aislado por un entorno que lo engaña, o bien alguien cuya personalidad es excesivamente voluble. Ambas interpretaciones contrastan con la promesa libertaria de restaurar la autoridad presidencial.

Para quienes invierten en el país, la preocupación se agrava porque ven que el conflicto está destinado a tener efectos sobre el armado para las elecciones generales del próximo año. La continuidad del oficialismo más allá de este mandato se vería amenazada prematuramente por las autolesiones internas del mileísmo, lo que abre la posibilidad de una alternativa electoral opuesta. Varios tomadores de decisiones políticas y económicas consideran que resultaría imperdonable que la disputa interna termine dividiendo el apoyo que el Gobierno necesita en el Congreso para avanzar con sus reformas.

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