Inmigración

Venezolana con TPS relata su calvario tras ser detenida por el ICE en Florida

Claudia Rodríguez denunció falta de higiene, demoras médicas y restricciones para comunicarse con su familia y abogados durante casi tres semanas de detención.

Redacción3 min de lectura
Venezolana con TPS relata su calvario tras ser detenida por el ICE en Florida

Claudia Carolina Rodríguez Caglianone, una venezolana con un caso de asilo abierto, recuperó la libertad después de permanecer casi tres semanas bajo custodia migratoria en el sur de Florida. Agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) la interceptaron en el aeropuerto de Fort Lauderdale antes de un vuelo hacia Carolina del Norte.

Rodríguez ingresó a Estados Unidos en 2017 con una visa de turista, solicitó asilo dentro de los seis meses posteriores y obtuvo el Estatus de Protección Temporal (TPS) en 2023. Su trámite continúa pendiente y todavía espera una fecha para comparecer ante un tribunal migratorio.

El ICE la arrestó el 17 de julio, después de que superó los controles de seguridad de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) antes de abordar un vuelo. Su primo, Gabriel Domínguez, afirmó que los agentes la interceptaron en la puerta de embarque del aeropuerto y le dijeron que estaba en situación irregular, sin brindarle una explicación en ese momento.

Rodríguez recordó que dos oficiales se acercaron y le aseguraron que solo respondería algunas preguntas antes de regresar a su casa. Los agentes, en cambio, la trasladaron desde la terminal aérea hasta una oficina migratoria de Miramar.

La venezolana permaneció ocho días en ese establecimiento. En su relato, recordó que compartió un espacio con decenas de mujeres, durmió en el piso y no pudo ducharse ni cambiarse de ropa durante ese período. “Me sentí como un animal en un zoológico”, expresó durante una conferencia de prensa en la oficina de la representante demócrata Debbie Wasserman Schultz. Rodríguez también denunció que recibían alimentos vencidos y que, en algunas ocasiones, encontraban moho dentro de los envases.

La oficina de Miramar funciona como un centro de registro y no como un establecimiento preparado para estadías prolongadas. Las autoridades consiguieron una excepción que permite retener a personas durante un máximo de 72 horas, en lugar de las 12 habituales, pero Rodríguez permaneció allí durante ocho días. Wasserman Schultz cuestionó ese plazo después de visitar por sorpresa el Centro de Transición de Broward, en Pompano Beach. La legisladora respaldó el reclamo que llegó al Congreso por la futbolista venezolana y sostuvo que la oficina de Miramar no debía operar como un centro de detención.

El ICE trasladó después a Rodríguez al establecimiento de Pompano Beach. Allí pudo ducharse, aunque afirmó que las restricciones para hablar con familiares y abogados continuaron. “Todavía nos trataban como criminales; no nos sentíamos normales”, señaló. La joven explicó que la falta de contacto con el exterior impedía que las personas bajo custodia comprendieran sus procesos y recibieran asistencia jurídica con rapidez.

Su testimonio también incluyó denuncias sobre la falta de atención médica en los centros de detención. Rodríguez afirmó que conoció a dos mujeres que perdieron sus embarazos y vinculó esos casos con el estrés, la angustia y la falta de recursos dentro de las instalaciones. Además, recordó a una detenida con cáncer de mama que no podía acceder a sus sesiones de quimioterapia. Según explicó, las personas que necesitaban asistencia debían presentar solicitudes por escrito y podían esperar uno o dos días para obtener una respuesta, incluso ante cuadros que requerían atención inmediata.

Wasserman Schultz afirmó que ese relato contradecía la información que recibió de los responsables de los centros. La congresista señaló que los funcionarios le aseguraron que las personas bajo custodia contaban con consultas médicas periódicas, visitas de profesionales y tratamientos de quimioterapia.

Un juez concedió a Rodríguez una fianza de US$5000, según Univision. Su familia reunió el dinero el 3 de agosto y la joven salió del Centro de Transición de Broward antes de la audiencia prevista para el 5 de agosto. Rodríguez dejó el establecimiento con un monitor electrónico en el tobillo. La mujer expresó alivio por el reencuentro con su familia, pero manifestó temor ante la posibilidad de que los agentes vuelvan a detenerla.

“No me siento segura porque también escuché historias de personas que salieron y volvieron a llevárselas sin que hicieran nada”, afirmó. A pesar de esa inquietud, aseguró que conserva fortaleza y que continuará con su causa migratoria. Wasserman Schultz vinculó el caso con la cancelación de las protecciones temporales para personas de Venezuela y Haití. “La reciente cancelación del TPS para haitianos y venezolanos no hace más que empeorar la situación”, sostuvo.

Fuente: Lanacion.

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