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Alejandra Seeber expone "Atmosferismo" en el Museo Sívori: pintura contra la IA

La artista argentina residente en Nueva York presenta pinturas de más de diez metros en el museo porteño, con el error humano como bandera frente a la inteligencia artificial.

Redacción••3 min de lectura
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Alejandra Seeber expone "Atmosferismo" en el Museo Sívori: pintura contra la IA

Alejandra Seeber inauguró Atmosferismo en el Museo Sívori de Buenos Aires, una instalación de pinturas de gran formato que expande el género del paisaje y dialoga críticamente con la inteligencia artificial. La muestra, curada por Teresa Riccardi, reúne óleos apaisados de más de diez metros de largo realizados especialmente para la sala. La artista trabajó durante un año exacto: comenzó el 3 de septiembre de 2025 y presentó la obra el mismo día del año siguiente.

Nacida en Buenos Aires en 1969 y radicada en Nueva York desde 1999, Seeber construyó una carrera internacional con paso por el Museo Thyssen de Madrid, el Bronx Museum of the Arts y la Bienal del Mercosur, entre otros espacios. En Atmosferismo retoma su exploración de la tensión entre la intemperie y el cobijo, entre el adentro y el afuera, con una línea de horizonte celeste que atraviesa la sala y ordena el recorrido.

“Es imposible que la IA pueda pintar como yo pinto porque ni yo sé cómo voy a hacerlo”, aseguró Seeber en el museo el día de la inauguración. “Para mí la pintura es un devenir. Tengo un plan de formato, colores e ideas muy abstractas, pero pinto en diálogo con lo que va pasando ahí mismo”, explicó.

La referencia al error atraviesa toda la muestra. “El error no me molesta. El glitch sería lo más humano que tiene la tecnología. Uno en el error zapatea, te confundiste un pasto y lo seguís de otra manera. En esas cosas hay un aprendizaje, en el mismo hacer, no en el cumplir una orden”, sostuvo la artista.

La instalación incluye sillas similares a las de la terraza de un ático diseñado por Le Corbusier junto a Pierre Jeanneret en París, un televisor que proyecta imágenes del exterior del museo mediante circuito cerrado, un mueble de madera con fotografías del arquitecto suizo y pequeñas olas de cerámica celeste. La artista vinculó ese proyecto con el presente: “Lo hizo entre las guerras, entre crisis, como ahora estamos”.

En una de las pinturas, el torso desnudo de una figura femenina se cubre de inscripciones en letra imprenta mayúscula: “Intentar ver qué es real o qué es fake”, “Lo que el ojo no ve el ojo lo puede sentir”, “Los glitchs son portales”. Más arriba aparece un pizarrón con proclamas como “Verdadismo”, “Ahorismo” y “Las palabras hacen al pizarrón o el pizarrón hace a las palabras”.

La obra de Seeber se inscribe en una conversación más amplia sobre el avance de la inteligencia artificial en la cultura visual, un debate que también atraviesa la literatura contemporánea, como muestra la novela de Ian McEwan sobre la IA y el futuro. En paralelo, la artista reivindica el gesto manual: “La pintura es humana”, afirmó.

Riccardi escribió sobre el proceso: “Volvió sobre sus rollos, pensando en el dispositivo de diez metros. Supo que necesitaría crear un par de metros más. Metros habitados de paisajes de llanuras solitarias, arena amarilla, arbustos de lo más agrestes, pizarrones, ventanas, puertas, chozas mamushkas, lagunas y nocturnos textiles”.

La muestra se puede visitar en el Museo Sívori, en el barrio de Recoleta. La obra de Seeber también forma parte de una escena artística argentina que en los últimos años ganó presencia internacional, con cruces entre el lenguaje pictórico y las nuevas tecnologías que la artista trabaja desde hace décadas.

Por qué importa

La muestra pone en primer plano un debate que atraviesa al arte contemporáneo: qué distingue la creación humana de la generada por algoritmos. Seeber, con 25 años de carrera en Nueva York, propone el error como territorio irreductible de lo humano.

Qué sigue

La exposición permanece abierta en el Museo Sívori, en Recoleta, con visitas durante la temporada. Se espera que la instalación amplíe el diálogo sobre pintura e inteligencia artificial en el circuito porteño.

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