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Cazzu hizo su primer estadio en Jujuy ante 20 mil personas y jugó de local

La jujeña llenó el Estadio 23 de Agosto de San Salvador con un show atravesado por el carnaval, el folklore y su historia

Redacción••4 min de lectura
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El desentierro de la Diabla: Cazzu hizo en Jujuy el primer estadio de su carrera... y jugó de local

Julieta Cazzuchelli, conocida como Cazzu, se presentó ante 20.000 personas en el Estadio 23 de Agosto de San Salvador de Jujuy. Fue su primer show propio en formato estadio y lo eligió en la provincia donde nació, en una noche atravesada por el carnaval jujeño y el folklore del norte argentino.

La previa marcó el tono. Chicos, jóvenes y adultos llegaron vestidos de diablos y diablas, con máscaras y accesorios ligados al carnaval de la provincia. Antes del show, Florencia Cazzuchelli, hermana de la cantante, abrió la jornada con un repertorio que cruzó folklore y cumbia.

Cuando se apagaron las luces, el ritual de Latinaje arrancó con tres referentes del norte: Micaela Chauque con su quena, Wara Calpanchay con el violín y Mariana Carrizo con las coplas. Las tres abrieron el camino para la entrada de Cazzu y dejaron claro desde el primer minuto que la localía no iba a ser un detalle menor.

La escenografía sorprendió desde el comienzo. Cazzu apareció vestida de tanguera, en una puesta nostálgica que recordó que Latinaje no se construye desde un solo sonido. En el espectáculo convivieron tango, cumbia, folklore, salsa, bachata, ranchera y música andina. El arranque siguió con Ódiame, Sobre mi tumba, Me tocó perder y Piénsame.

Pero la noche no se quedó solo en el universo de su cuarto álbum. Cazzu recorrió distintas etapas de una trayectoria que empezó mucho antes de Latinaje y volvió al trap que la convirtió en una de las figuras centrales de la escena urbana argentina. Balada malvada, Jefa, Nena Trampa, Mucha data, Chapiadora y Brinca formaron parte de ese recorrido.

Jujuy, en el centro de la escena

La provincia apareció una y otra vez sobre el escenario. Uno de los momentos más claros llegó con una enorme carroza de flores, realizada por mujeres jujeñas e inspirada en las que cada septiembre desfilan durante la Fiesta Nacional de los Estudiantes. Sobre esa imagen, Chauque, Calpanchay y Carrizo volvieron a acompañarla en Si por Jujuy.

También hubo un pasaje ligado a la tradición local cuando Cazzu recitó coplas jujeñas escritas por ella, acompañada por imágenes proyectadas y música en vivo. Fue uno de los momentos más celebrados de la noche.

La decisión de hacer el primer estadio en su provincia atravesó todo el espectáculo. No fue solo la elección de una sede: el show incorporó símbolos, artistas y escenas reconocibles para el público local, mientras la propia Cazzu volvía una y otra vez sobre el vínculo con el lugar donde nació. En un momento de expansión internacional de su carrera, eligió medir ese nuevo salto en el mismo territorio que forma parte de su historia personal y artística.

El público también armó su propia puesta. Durante Inti, los campos y las plateas levantaron globos amarillos para acompañar la canción dedicada a su hija. Más tarde hubo papelitos y clima de fiesta en Menú de degustación.

Cazzu agradeció varias veces el acompañamiento y puso en palabras el peso de alcanzar algo que durante mucho tiempo parecía impensado: hacer su primer estadio, y en su provincia. “Nunca mutilé nada de mi personalidad para pertenecer a ningún lugar”, dijo llegando al final. Después fue todavía más directa: “Te amo Jujuy, te amo con todo mi corazón”.

Para el cierre volvió vestida de Diabla y eligió Jujuy Estrellado, mientras el estadio se encendía con estrellas levantadas por el público. Cazzu se emocionó hasta las lágrimas y la despedida quedó envuelta en fuegos artificiales y una bajada de diablos sobre el escenario, en una imagen ligada de lleno a una de las tradiciones más reconocibles de la provincia.

En un recital atravesado por distintos géneros y tradiciones de América Latina, el gesto más fuerte fue el más cercano: poner a Jujuy en el centro. No como decorado, sino como lenguaje. La copla, la quena, el violín, la carroza, los diablos y hasta los fan actions del público dialogaron con la historia de una artista que eligió hacer el show más grande de su carrera en el lugar donde empezó todo.

La Julieta volvió a casa. Y, esta vez, volvió para llenar un estadio.

Por qué importa

El salto de Cazzu al formato estadio consolida su expansión internacional, pero la artista eligió medir ese crecimiento en su provincia. El show puso al carnaval jujeño y al folklore del norte en el centro de la escena.

Qué sigue

Tras el debut en Jujuy, queda por ver si Cazzu replica el formato estadio en otras provincias o en el exterior como parte de la gira de Latinaje.

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