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Christopher Reeve y la película de Superman de la que siempre se arrepintió

El actor que dio vida al Hombre de Acero rechazó el rumbo cómico que tomó la saga en los años 80 y lo dijo sin vueltas

Redacción••2 min de lectura
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Christopher Reeve, sobre la película de la que siempre se arrepintió: “No me pareció que tuviera el estilo correcto”

Christopher Reeve quedó inmortalizado en la historia del cine por su interpretación de Superman en la película estrenada en 1978. El compromiso que puso para dar vida al Hombre de Acero fue total, pero no todas las entregas de la saga le dejaron el mismo sabor. Hubo una en particular que nunca digirió: Superman III, estrenada en 1983.

El actor tenía que equilibrar la faceta heroica con el humor, un componente que fue creciendo a medida que avanzaba la franquicia. La primera película y su secuela se rodaron casi en simultáneo, aunque el director Richard Donner fue despedido por no compartir del todo esa dirección creativa. Su reemplazo, Richard Lester, terminó la segunda parte.

En Superman II: La aventura continua se exploró con más profundidad ese costado cómico y funcionó en taquilla. El resultado convenció a Warner Bros, que volvió a convocar al director y le pidió redoblar la apuesta por el tono gracioso. Para eso sumaron a uno de los cómicos más importantes de la historia, Richard Pryor, con la idea de llevar a Superman a su extremo más divertido.

La fórmula, sin embargo, no cuajó. Superman III quedó marcada por un exceso de payasadas que no convenció al público. Tampoco a Reeve, que nunca compró el rumbo que tomó el personaje. Lo expresó con claridad en 1985, en una entrevista con el Washington Post.

"No me pareció que tuviera el estilo correcto. Era demasiado impreciso y en tono de broma"

El actor intentó entonces pelear por llevar a Superman a un terreno más inspirador y dramático con Superman IV: En busca de la Paz, en 1987, una entrega que abordaba la creciente crisis del armamento nuclear a nivel global. Su trabajo estuvo a la altura, pero la película a su alrededor era demasiado absurda para convencer.

Ese desenlace puso fin a su recorrido como el superhombre de la manera más amarga. Reeve ya había ganado fama de actor comprometido con el rol, pero la dirección creativa de la saga terminó pesando más que su propia lectura del personaje. La franquicia quedó detenida y el ciclo del Hombre de Acero en esa versión se cerró sin el final que él hubiese querido.

Por qué importa

La historia revela cómo las decisiones de los estudios pueden chocar con la visión de los actores y marcar el final de una franquicia. Para los fanáticos, explica por qué el ciclo de Reeve como Superman terminó de forma tan amarga.

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