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De prototipo de Ford a ícono de TV: la historia del Batimóvil que se vendió por US$1

El Lincoln Futura costó unos US$250.000 en 1955 y terminó abandonado antes de convertirse en el auto de Batman de los años 60

Redacción••3 min de lectura
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Costó millones y fue vendido por un US$1: la historia del icónico Batimóvil de los años 60

Mucho antes de convertirse en el auto de Batman de la serie de los años 60 protagonizada por Adam West, el Lincoln Futura fue concebido por Ford como una muestra de cómo podría ser el automóvil del futuro. El prototipo se presentó en 1955 y estaba destinado a recorrer exposiciones, pero terminó con un destino muy distinto: fue comprado por un dólar y transformado en uno de los vehículos más reconocibles de la cultura popular.

El proyecto nació en la década de 1950, cuando los fabricantes estadounidenses competían por desarrollar los vehículos más llamativos. En plena fascinación por la carrera espacial y los avances de la aviación, Ford encargó a los diseñadores William M. Schmidt y John Najjar un prototipo inspirado en las formas de los tiburones. Para construirlo se usó el chasis que después iría al Lincoln Continental Mk II y un motor V8 de seis litros.

La carrocería fue fabricada de manera artesanal por el carrocero italiano Ghia y el proyecto costó unos US$250.000 de la época, equivalentes a más de US$2,3 millones actuales. El resultado fue un vehículo de casi seis metros de largo, con enormes aletas traseras, grandes cubiertas transparentes sobre los faros y una cúpula de doble burbuja. Hasta la pintura era poco convencional: los técnicos de Ghia desarrollaron un acabado blanco perlado mezclando escamas de pescado con la pintura.

El Lincoln Futura debutó en el Salón de Chicago de 1955 y se convirtió en una de las principales atracciones del evento. Durante los años siguientes recorrió exposiciones y apareció en programas de televisión, entre ellos The Dave Garroway Show y The Ed Sullivan Show. En 1959 también llegó al cine con la película It Started With a Kiss, protagonizada por Glenn Ford y Debbie Reynolds. Para esa producción el prototipo se pintó de rojo y después participó de una gira promocional. Con el tiempo perdió protagonismo y quedó prácticamente abandonado.

Lo compraron por US$1

Su historia cambió en la década de 1960, cuando el preparador George Barris adquirió el automóvil de Ford por apenas un dólar. Barris pensaba transformarlo en un proyecto personalizado, pero el vehículo todavía no encontraba un nuevo destino. La oportunidad llegó en 1965, cuando el productor William Dozier necesitaba un auto para una nueva serie de televisión basada en Batman. El rodaje debía comenzar en apenas tres semanas, por lo que diseñar un vehículo desde cero no era una alternativa. Barris recurrió entonces al Futura.

Sus formas futuristas permitían avanzar rápido en la transformación: modificó el frontal, incorporó grandes aletas laterales, lo pintó de negro y añadió una falsa turbina. En pocas semanas, aquel prototipo que Ford había creado para representar el futuro del automóvil se había convertido en el Batimóvil. La serie fue un éxito y el vehículo pasó a ser uno de sus elementos más reconocibles.

Así, el Lincoln Futura alcanzó una fama muy distinta a la que Ford había imaginado: dejó de ser solo un prototipo futurista de los años 50 para convertirse en uno de los autos más emblemáticos de la cultura popular.

Por qué importa

La historia muestra cómo un objeto pensado para representar el futuro terminó definido por la cultura pop. El Lincoln Futura pasó de fracaso comercial a ícono televisivo, un caso emblemático de reciclaje y resignificación.

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