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En el corazón de la bestia: las primeras reacciones y el regreso de Brad Pitt con David Ayer

La nueva película del director de Corazones de acero generó elogios por su carga emotiva y por el vínculo entre Pitt y el perro Odin.

Redacción4 min de lectura
En el corazón de la bestia ya tiene primeras reacciones y Brad Pitt vuelve a estar en el centro de la conversación

Las primeras reacciones de En el corazón de la bestia comenzaron a circular y el consenso inicial apunta en una dirección clara: la nueva película de David Ayer funciona por su mezcla de supervivencia, tensión física y emoción, pero sobre todo por la relación entre Brad Pitt y Odin, el perro que lo acompaña durante toda la historia. Varios de los que ya la vieron reconocieron haber terminado afectados por el tramo final.

La película sigue a James Belmont, un oficial de las Fuerzas Especiales interpretado por Pitt que sobrevive a un accidente aéreo junto a su perro de combate, Odín, y queda atrapado en la naturaleza salvaje de Alaska. Sin margen para el error, ambos deben enfrentar el frío, el aislamiento y un entorno en el que cada decisión puede definir si siguen avanzando o quedan en el camino.

La historia está planteada como un thriller de supervivencia muy físico, aunque el corazón del relato parece estar en el vínculo entre Belmont y Odín. La sinopsis oficial de Paramount Pictures insiste en esa idea de lealtad, coraje y confianza absoluta entre un soldado y su compañero más fiel, y las primeras opiniones confirman que esa relación sostiene emocionalmente la película.

En el corazón de la bestia está presentada por Paramount Pictures, en asociación con Domain Entertainment y Gulfstream Pictures, y es una producción de Wild Chickens, Temple Hill y Kino World, con Ayer detrás de las cámaras.

El film también supone el reencuentro entre Ayer y Pitt, que ya habían trabajado juntos en Corazones de acero (Fury), estrenada en 2014. Allí, Pitt interpretaba al sargento Don Wardaddy Collier en una historia marcada por la guerra, la camaradería y la resistencia en situaciones extremas.

Más de una década después, ambos vuelven a encontrarse en un relato que comparte algunos de esos temas, aunque desde una escala mucho más íntima. En lugar de una tripulación atrapada en los últimos compases de la Segunda Guerra Mundial, ahora todo queda reducido a un hombre y un perro intentando sobrevivir juntos en un entorno hostil.

Ese cambio encaja con el tipo de cine que Ayer suele manejar cuando trabaja sobre personajes sometidos a presión. Varias de las primeras opiniones destacan que aquí vuelve a encontrar una historia adecuada para explorar la lealtad, el trauma y la resistencia.

Luke Hearfield aseguró haber terminado destrozado después de verla y destacó la eficacia con la que Ayer construye una historia sencilla pero bien ejecutada, apoyándose en las escenas de supervivencia, los paisajes y la relación entre Pitt y Odin. También advirtió a quienes tengan perro, porque reconoció que pasó los últimos veinte minutos con un nudo en la garganta.

Matt Neglia fue incluso más lejos y señaló que el verdadero protagonista de la película es Uber, el perro que interpreta a Odin. Describió el conjunto como una historia de supervivencia áspera, contenida y más emotiva de lo esperado, aunque también marcó algunos elementos demasiado evidentes relacionados con el ejército y el patriotismo. Aun así, reconoció que el final terminó emocionándolo.

Ese detalle se repite en varias opiniones y resulta significativo, porque indica que En el corazón de la bestia no depende únicamente del carisma de Pitt para funcionar. La química entre Belmont y Odin parece ser el eje de la película.

Courtney Howard describió el film como una historia dura, contemplativa y muy emocional sobre la confianza, la supervivencia y la lealtad, y destacó que incluso en sus momentos más intensos mantiene una cierta sensación de esperanza. Su reacción termina con una imagen clara del impacto de la película: aseguró que después de verla volvió a casa con ganas de abrazar a su perro.

Maggie in LA también reconoció que salió llorando de la sala y destacó la forma en que la película pone el foco en los soldados y los perros militares que trabajan y sobreviven juntos. Señaló además que el diálogo no ocupa demasiado espacio, algo que obliga tanto a Pitt como a los animales que interpretan a Odin a transmitir buena parte de la relación a través de gestos, miradas y comportamiento físico.

No todo lo que se está diciendo es entusiasta. Tom Chatalbash destacó la intensidad de las secuencias físicas, la química entre Pitt y Odin y la puesta en escena de Ayer, pero consideró que la narración puede resultar algo convencional y predecible. Aun así, admitió que terminó llorando antes de los créditos.

Ese comentario ayuda a situar expectativas. En el corazón de la bestia no parece querer reinventar el thriller de supervivencia ni construir una historia llena de giros, sino hacer funcionar una premisa muy sencilla a través de la ejecución, el paisaje y la relación entre sus protagonistas. Nathan Vance se mostró especialmente entusiasta y llegó a definirla como una de las películas más memorables del año, destacando su fotografía y su forma de trabajar la supervivencia, la lealtad y la perseverancia.

Por qué importa

El film marca el reencuentro de Brad Pitt con David Ayer y apuesta a una historia íntima de supervivencia que podría posicionarse entre los estrenos más comentados del año.

Qué sigue

Se espera la fecha de estreno y el lanzamiento del tráiler oficial, además de la recepción de la crítica especializada en los próximos festivales.

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