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Francisco Cáffaro, MVP de la Liga Nacional: de Estados Unidos a campeón con Boca

El santafesino de 26 años fue galardonado como el mejor jugador de básquetbol de la temporada tras su regreso al país.

Redacción3 min de lectura
Francisco Cáffaro, MVP de la Liga Nacional: de Estados Unidos a campeón con Boca
Francisco Cáffaro, MVP de la Liga Nacional: de Estados Unidos a campeón con Boca

Francisco Cáffaro fue premiado como MVP de la Liga Nacional el pasado miércoles, reconocimiento que corona un trayecto poco convencional para un basquetbolista argentino. El pivote de 2,16 metros pasó por universidades estadounidenses de élite, incursionó en el profesionalismo europeo y retornó al país para convertirse en pieza clave de Boca. A los 26 años, el oriundo de Piemonte, provincia de Santa Fe, se prepara para disputar la semifinal contra Quimsa con el objetivo de conquistar el título en azul y oro.

El camino de Cáffaro hacia el basquetbol fue accidental. Nacido el 19 de mayo de 2000 en Piemonte, se mudó a los dos años a El Trébol, un pueblo de menos de treinta kilómetros de distancia. Por años rechazó cualquier actividad deportiva, hasta que a los trece años su hermano mayor Agustín lo inscribió en el Plan Altura, un programa de la Confederación Argentina de Básquet destinado a detectar y desarrollar jugadores altos. El verdadero punto de quiebre fue inesperado: "Llegué sin idea de nada. Ni ropa de básquet tenía. Ahí me dieron un poco de pilcha y unas zapatillas azules, metálicas y como me gustaron dije 'bueno, tengo que empezar a jugar o intentar que me guste'", recordó Cáffaro.

Desde ese momento, el básquetbol se convirtió en su estilo de vida. Integró las selecciones nacionales juveniles y disputó diversos torneos con la camiseta blanca y celeste. Con estos logros, la ambición de Cáffaro creció: quería abandonar El Trébol y perseguir el profesionalismo. Mientras Europa aparecía como destino posible en el horizonte, surgió una oportunidad en las academias de la NBA. "Estaba con broca porque no se daba mi salida", describió la ansiedad del período. Finalmente, el jugador viajó a Australia como uno de los primeros atletas argentinos en ingresar a las academias de la NBA.

El siguiente paso elevó su carrera: una beca para integrar el básquetbol universitario estadounidense. Cáffaro visitó varias universidades de renombre —Saint Mary's, Nebraska, Pittsburgh y Georgia Tech—, pero guardó una visita oficial para un destino que lo enamoró: la Universidad de Virginia, una de las instituciones más prestigiosas de Estados Unidos. "Me encantó la idea y todo de ahí. En el momento me di cuenta que quería ir a Virginia", expresó.

En Virginia, Cáffaro aprovechó al máximo la experiencia académica. Cursó cinco años: completó un Bachelor of Arts en Comercio y Cultura Global con énfasis en Español, realizó un Master en Liderazgo Educacional y, tras trasladarse a la Universidad de Santa Clara, concluyó otro Master en Educación Psicológica. Académicamente, el balance fue muy positivo, pero lo deportivo estuvo marcado por adversidades. Sufrió lesiones recurrentes que limitaron su actividad: una operación de rodilla izquierda que lo apartó nueve meses, un síndrome compartimental en el cuádriceps derecho que requirió cirugía y tres meses de recuperación, y lesiones de meniscos en su tercer año. "Jugué poco y en mi cabeza pesaba mucho no tener actividad", confesó. Incluso consideró abandonar el básquetbol, pero el apoyo de su familia lo mantuvo en el camino.

A pesar de los obstáculos, Cáffaro participó en 92 partidos con los Cavaliers de Virginia durante cuatro temporadas. En su primer año fue redshirt (con escasa actividad) pero formó parte del plantel que logró el primer título universitario en la historia de la institución. Posteriormente, en la Universidad de Santa Clara en California, disputó 23 partidos y mejoró gradualmente su estado físico. Compartió equipo con futuros jugadores de la NBA como Ty Jerome, Sam Hauser (campeón con los Boston Celtics) y De'Andre Hunter.

Tras finalizar su carrera universitaria, Cáffaro incursionó en el profesionalismo europeo, pero la falta de continuidad lo llevó a reconsiderar su futuro. "Mi hermano me hizo hincha. Sabía a qué club venía a jugar", relató sobre su llegada a Boca. En el cuadro xeneize se estableció como un jugador relevante en la estructura del equipo, desempeño que culminó con la distinción de MVP de la Liga Nacional. Con la semifinal iniciándose este sábado, Cáffaro persigue un nuevo objetivo: conquistar el campeonato vistiendo el azul y oro.

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