Economía

La recaudación tributaria se recuperó en mayo tras nueve meses de caída

El aumento real del 1,7% fue impulsado por el vencimiento de declaraciones de Ganancias, aunque el IVA marcó su décima baja consecutiva.

Redacción2 min de lectura
La recaudación tributaria se recuperó en mayo tras nueve meses de caída
La recaudación tributaria se recuperó en mayo tras nueve meses de caída

La recaudación tributaria de mayo alcanzó los $21,51 billones con una suba interanual del 35,6% nominal, según informó ARCA. Al descontar la inflación estimada del 33,4% para ese mes, el resultado arrojó un aumento real del orden del 1,7%, interrumpiendo nueve meses consecutivos de caídas que caracterizaban el desempeño fiscal del país.

El cálculo surge de un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), donde estimó la variación de los recursos tributarios con un supuesto de inflación mensual del 2,3% en mayo. La mejora en la recaudación llegaba después de una caída real del 3,8% registrada en abril, mes en el que el fisco mostró una desaceleración en el ritmo de contracción.

El Gobierno había anticipado la recuperación en mayo por un factor estacional clave: el vencimiento de las declaraciones juradas de Ganancias. El impuesto aportó $8 billones con una suba del 25,8% interanual en términos reales. ARCA destacó que en mayo venció el saldo más importante del año, correspondiente al período fiscal 2025 para sociedades con cierre en diciembre.

Además del vencimiento, la entidad recaudadora señaló la incidencia de una baja base de comparación respecto al año anterior, atribuida a los altos anticipos determinados en base al período fiscal 2023, cuando la actividad financiera había experimentado un fuerte crecimiento. También influyeron los cambios recientes en el Régimen Penal Tributario y la Ley de Procedimiento Fiscal, que elevaron los pisos para iniciar acciones penales y modificaron las multas por infracciones formales.

Otros tributos que contribuyeron a la mejora fueron los reintegros a las exportaciones, con una suba del 85%, Bienes Personales que creció 46,6%, y el impuesto a los combustibles que aumentó 6,9%. Sin embargo, estos avances fueron parcialmente contrapesados por la caída en los derechos a la exportación, que descendieron 38,8% por la reducción de alícuotas para productos agrícolas como soja, trigo y maíz.

Los derechos de importación también retrocedieron 21,1% en términos reales, debido a la desaceleración de las compras externas tras la alta base de comparación del año anterior, cuando los importadores aceleraban las compras ante la expectativa de una devaluación posterior a las elecciones legislativas.

El principal impuesto, el IVA, recaudó $5,3 billones pero registró una caída del 8,1% en términos reales, marcando su décima baja consecutiva. Se trata de uno de los indicadores más observados del nivel de actividad económica y consumo doméstico. La contracción fue atribuida al mayor acogimiento de deuda corriente a planes de pago, mayores devoluciones a exportadores y del régimen de comercialización de granos, así como al uso de saldos a favor de contribuyentes.

Los aportes y contribuciones de la seguridad social descendieron 4,6% real interanual, presionados por la caída del salario real y la contracción del empleo formal. El impacto se profundizó con la aplicación de una alícuota reducida de cargas patronales para nuevos trabajadores incorporados desde el 1 de mayo bajo el Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral (RIFL).

Durante los primeros cinco meses de 2026, la recaudación tributaria nacional total mostró una caída del 4,9% real interanual. Al excluir los tributos vinculados al comercio exterior, la baja se reduce al 3,5%, sugiriendo que las medidas arancelarias han sido factor determinante en la contracción fiscal acumulada del año.

Fuente: Clarín.

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