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Escándalo en Floresta: Lamolina anuló un penal tras ver un celular y paralizó All Boys-Godoy Cruz

El árbitro había sancionado una pena máxima para el Tomba por una falta fuera del área; los jugadores locales le mostraron un teléfono y el partido estuvo detenido más de 20 minutos.

Redacción••3 min de lectura
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Escándalo en Floresta: Lamolina anuló un penal tras ver un celular y paralizó All Boys-Godoy Cruz

Un episodio insólito se vivió este lunes por la noche en el estadio Islas Malvinas de Floresta, donde All Boys y Godoy Cruz empataron sin goles por la 33ª fecha del Grupo A de la Primera Nacional. El árbitro Nicolás Lamolina cobró un penal a favor del Tomba por una infracción cometida fuera del área, los jugadores locales le acercaron un celular con la imagen y el juez terminó revirtiendo su fallo tras una interrupción de más de 20 minutos.

La controversia estalló en los instantes finales del encuentro, cuando la igualdad parecía definitiva. En una maniobra ofensiva del conjunto mendocino, Lamolina interpretó que el contacto había sido dentro del área y sancionó la pena máxima. Los futbolistas de All Boys protestaron de inmediato y el defensor Iván Zafarana, celular en mano, le mostró la repetición al árbitro. La secuencia derivó en su expulsión y en un parate que paralizó el juego.

En la Primera Nacional no hay VAR y el reglamento tampoco permite revisar imágenes de televisión en vivo ni aceptar recomendaciones por fuera del sistema oficial de Video Asistencia Arbitral. Pese a eso, Lamolina observó la pantalla del teléfono y dio marcha atrás con su decisión, en un procedimiento que abrió serios interrogantes sobre el protocolo arbitral.

“¡Fue afuera!”, gritaban los jugadores de All Boys, en referencia a la infracción de Zafarana sobre Axel Rodríguez. Tras la revisión, el árbitro sancionó la falta afuera del área, pero mantuvo la roja para el defensor local. El banco de suplentes del equipo de Floresta fue expulsado en su totalidad.

Ya cerca de la medianoche, Lamolina explicó su versión de los hechos. “En primera instancia, veo juego brusco grave y veo que fue en la línea. El asistente Méndez me menciona que era al límite y que no estaba seguro de que fuera penal. Él me menciona esta duda y al rato se desmadró todo, ingresó gente que no estaba autorizada a estar ahí”, sostuvo el juez.

“Apareció un celular, no quería que me mostrara esa imagen. Yo nunca pude ver el celular. Cuando vi que una persona no identificada quería mostrarme eso y yo hacía un contacto visual, el pensamiento iba a ser que iba a cambiar el fallo y eso sería gravísimo. Le pregunté al asistente otra vez, él visualiza que era afuera. Es un trabajo en equipo, confié en él”, agregó.

Antes de ese episodio, Lamolina ya había cobrado otro penal para Godoy Cruz por una supuesta mano que en realidad había impactado en la cabeza de Emiliano Purita. Martín Pino ejecutó el remate y la pelota chocó contra el travesaño, por lo que el marcador no se modificó. La posterior rectificación evitó una nueva posibilidad desde los doce pasos para el equipo mendocino.

Los futbolistas de Godoy Cruz siguieron al árbitro pidiéndole explicaciones por la modificación del fallo, mientras el aspecto futbolístico de un cruce con pocas emociones quedó completamente desplazado por la polémica.

Una hora y media antes del inicio del encuentro, la jornada ya se había visto alterada por graves disturbios en los accesos al estadio. Ocho integrantes de la barra brava de All Boys fueron detenidos y dos efectivos de la Policía de la Ciudad sufrieron heridas leves tras un enfrentamiento en las inmediaciones. El episodio se desencadenó cuando dos personas con derecho de admisión intentaron ingresar y el personal policial les denegó el paso; al resistirse, otros miembros de la hinchada agredieron a los uniformados, con corridas, piedrazos y detonaciones de balas de goma.

El fin de semana había dejado otras polémicas arbitrales en distintos ámbitos del fútbol argentino, pero ninguna alcanzó la dimensión de lo ocurrido en Floresta. Lo que más llama la atención es que se trata de un árbitro reconocido y con amplia trayectoria, hijo del histórico Francisco Lamolina.

Por qué importa

El episodio expone la falta de herramientas claras para corregir fallos en la Primera Nacional y deja al descubierto que un árbitro con trayectoria modificó una decisión fuera de todo protocolo. El resultado del partido quedó en un segundo plano y la credibilidad del arbitraje argentino, otra vez en el centro de la escena.

Qué sigue

El Tribunal de Disciplina y el Colegio de Árbitros evalúan el informe del partido y podrían abrir un expediente contra Lamolina. La terna arbitral y los clubes esperan una definición sobre si hubo una falta reglamentaria grave en la revisión del penal.

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