Deportes

Patricio Baigorrotegui asumió en Ferro: "Es un gigante dormido y el mandato es la primera división"

El nuevo presidente del club de Caballito advirtió por un pasivo de 7,5 millones de dólares y apuntó contra la gestión anterior por el acuerdo con Flybondi.

Redacción••3 min de lectura
Compartí esta nota:
Patricio Baigorrotegui asumió en Ferro: "Es un gigante dormido y el mandato es la primera división"

Patricio Baigorrotegui asumió como presidente de Ferro Carril Oeste tras ganar las elecciones con el 60 por ciento de los votos y ya puso sobre la mesa su principal preocupación: el estado financiero del club. El nuevo mandatario, de 45 años, recibió una institución con un pasivo corriente exigible y un balance que marca una deuda de 7,5 millones de dólares. En paralelo, el equipo marcha primero en la Zona A de la Primera Nacional, bien perfilado para pelear por el primer ascenso.

La agrupación Somos Ferro se impuso con 2072 de los 3443 sufragios y contó con el respaldo de exfutbolistas como Marcos Acuña, Beto Márcico, Oscar Garré, Palito Brandoni y Víctor Marchesini. La gestión saliente dejaba al equipo en lo más alto de su zona, pero no alcanzó para retener el poder en unas elecciones con fuerte recambio generacional.

Baigorrotegui llega con un perfil que combina gestión y formación académica: es licenciado en marketing, tiene un posgrado en Derecho y Management del Deporte y una maestría en Gestión Deportiva en España. "Me preparé para este momento", sostuvo en una entrevista en su despacho, a metros de la entrada sobre la calle Federico García Lorca.

El flamante presidente explicó por qué la oposición logró imponerse a un oficialismo que tenía al equipo puntero. "Desde que se levantó la quiebra fueron 12 años de oficialismo sin estar cerca del ascenso, salvo en dos semifinales, pero nunca estando punteros. No jugamos las últimas cuatro Copa Argentina", afirmó. Y agregó: "El socio no se quedó con la foto actual, sino que vio la película completa".

En materia económica, el diagnóstico es duro. "Recibimos un club con un pasivo corriente alarmante, con obligaciones de corto plazo exigibles", remarcó. Según detalló, el balance público marca ese pasivo de 7,5 millones de dólares y el objetivo inmediato es reducir el déficit operativo. "No queremos gestionar un club en el que todos los meses pagar los sueldos sea un problema", aseguró.

Entre los puntos que apuntó está la escasa diversificación de ingresos: el 77 por ciento proviene de la cuota social y de actividades recreativas o federativas, mientras que por patrocinios solo ingresa un 2 por ciento. "Los clubes que trabajan bien en ese rubro están entre el 15 y 20 por ciento", comparó. En ese marco, cuestionó el acuerdo con el sponsor principal: "Eso fue mala praxis de gestión. Encima que ese auspicio ni llega al 2 por ciento de los ingresos comerciales, nunca pagó y entró en quiebra".

El ascenso, admitió, cambiaría la ecuación de manera radical. "Ferro tiene que volver a ser un club que forme y venda jugadores. Es el único ingreso extraordinario que tiene", explicó. Mencionó el caso del juvenil Felipe Obradovich, de 19 años, por quien hay una oferta que analizarán a fin de año: "Si ascendemos, lo normal sería transferirlo por tres millones de dólares".

Consultado sobre si el ascenso es obligatorio para sanear las finanzas, matizó: "La palabra obligatorio es fuerte, pero creo que el mandato histórico de Ferro es estar en primera división". Y cerró con una definición que resume su proyecto: "A pesar de que hace 26 años que estamos en el ascenso, somos el equipo 14° en la tabla histórica de primera de la AFA. Ferro es un gigante dormido".

El club cuenta con casi 20.000 socios y, según un estudio que citó el presidente, tiene un impacto en casi 600.000 personas en Caballito y barrios aledaños. La expectativa oficial es crecer entre un 10 y un 20 por ciento en el corto plazo. La nota se da en un contexto de cambios dirigenciales en el deporte argentino, como el recambio en la conducción de Ferro y la primera candidatura de Mónica Lordi en GEBA.

Por qué importa

El nuevo presidente de Ferro hereda un club con una deuda de corto plazo alarmante y una estructura de ingresos poco diversificada. Su gestión marcará si el club puede sanear las finanzas y, al mismo tiempo, sostener la pelea por el ascenso.

Qué sigue

Baigorrotegui deberá avanzar en un plan de estabilización financiera y definir la posible venta del juvenil Felipe Obradovich a fin de año. En lo deportivo, el equipo sigue en carrera por el primer ascenso desde la Zona A de la Primera Nacional.

¿Te gustó esta nota?

Recibí lo más importante del día en tu correo. Sin spam, con opción de baja siempre.

Más en Deportes