Política

Marcelo Larraquy: "Hablar de 'basura socialista' atenta contra la convivencia democrática"

El historiador y periodista publica Gordon. El aniquilador, una novela sobre Aníbal Gordon y los años 70 que ya tiene su versión en Netflix.

Redacción3 min de lectura
Marcelo Larraquy: “Hablar de ‘basura socialista’ es atentar contra la convivencia democrática”

El escritor e historiador Marcelo Larraquy presentó Gordon. El aniquilador (Planeta), una novela que reconstruye la vida de Aníbal Gordon, el delincuente común que se convirtió en agente de la SIDE, hombre de la Triple A y único civil a cargo de un centro clandestino de tortura durante los años 70. En diálogo con la prensa, el autor definió su obra como "un thriller policial, pero también un thriller político".

Larraquy, historiador por la UBA y autor de investigaciones como Galimberti, López Rega y Los 70, también participó como guionista de la serie Gordon de Netflix, dirigida por Pablo Trapero y Pablo Fendrik y protagonizada por Rodrigo de la Serna. La novela narra la transformación de Gordon: de ladrón de bancos y joyerías, vecino de San Isidro y padre de familia, a aniquilador al servicio del Estado.

Consultado sobre el uso público que hace el presidente Javier Milei de términos como "basura socialista", Larraquy fue tajante: "Hablar de 'basura socialista', 'zurdo' o 'kuka' es restringir la conversación democrática. Es atentar contra la convivencia democrática y a las diferencias". Y agregó: "Esto de 'basura socialista' termina siendo una fachada de algo mucho peor, que es el fondo. Nos crispa con la forma y nos distraemos del fondo".

Sobre el vínculo entre el poder estatal y el accionar de Gordon, el autor sostuvo que su historia revela cómo funciona el aparato represivo: "No hablamos de marginales o bandas de delincuentes perseguidos por la policía. Al contrario, la policía protege a Gordon en su accionar. Todo lo que hace lo hace clandestino, al amparo de un Estado que superpone acciones legales e ilegales permanentemente".

Larraquy explicó que la novela aborda los años 70 desde la micropolítica, con hombres comunes y situaciones comunes, aunque sin perder de vista el marco histórico que incluye a Luder, Isabel Perón y Videla. "Es como una especie de un realismo sucio de hombres marginales que encuentran un lugar en la violencia política y en la política en sí misma", afirmó.

El autor también se refirió a la convivencia entre el historiador y el novelista en su trabajo: "El historiador consigue un documento, una causa judicial, y el desafío es transformar eso en un hecho literario. La retaguardia del novelista son los documentos". Según contó, la escritura le llevó varios años y requirió un recorrido de más de 25 años de investigación sobre la época.

Respecto de Gordon, lo describió como "un vecino amable, padre de familia" que, tras caer preso, fue alojado con presos políticos y se mezcló con militantes. "Es paciente, observador, un simulador. Gordon sabe que eso que hacen los otros, él lo hace desde hace mucho tiempo y lo hace mejor", señaló. Y remarcó que el crimen fue su negocio: "Todo lo que hace lo hace principalmente por dinero y, después, adopta el lenguaje".

La novela también reconstruye el momento bisagra en la vida de Gordon: el error del tribunal antisubversivo que lo envió al pabellón equivocado y le permitió salir en libertad con la amnistía de Cámpora en 1973. Ese episodio, según Larraquy, marcó un antes y un después en su carrera criminal y lo proyectó hacia la clandestinidad estatal.

Por qué importa

La novela de Larraquy reactualiza el debate sobre la violencia política de los 70 y el rol del Estado en la represión ilegal. Sus declaraciones sobre el lenguaje del oficialismo conectan ese pasado con la coyuntura política actual.

Qué sigue

La serie Gordon, basada en la novela y dirigida por Trapero y Fendrik, ya está disponible en Netflix. El libro sigue en librerías y Larraquy continuará con presentaciones y entrevistas sobre la obra.

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