Política

Meloni aprueba decreto escolar: tope del 30% a alumnos sin italiano y prohibición de burka y niqab

El gobierno italiano fijó multas de hasta 1000 euros para las familias y cursos obligatorios de idioma, en medio de un cruce con el presidente Mattarella

Redacción••3 min de lectura
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Meloni limita a los alumnos que no hablan italiano y prohíbe el burka y el niqab en las aulas

El gobierno de Giorgia Meloni aprobó este jueves en un consejo de ministros un decreto que limita al 30% la presencia de alumnos que no dominen el italiano en cada aula y prohíbe el uso de burka y niqab en las escuelas. La norma también prevé multas de hasta 1000 euros para las familias que incumplan y cursos gratuitos de idioma para los padres.

La medida, de tinte soberanista, busca evitar que los estudiantes italianos se sientan “arrinconados y en minoría”, según había anticipado la propia primera ministra. El texto final fue retocado tras negociaciones con técnicos de la presidencia, que exigieron resguardar el derecho al estudio garantizado por el artículo 34 de la Constitución.

El techo del 30% ya no se aplicará a los extranjeros en general, sino a los alumnos que no hablen bien italiano. Tampoco alcanzará a los niños no nacidos en Italia que hayan cursado dos años de jardín de infantes en el país. Así lo explicó el ministro de Instrucción, Giuseppe Valditara, quien aclaró que la selección se hará por nivel de idioma y no por nacionalidad o ciudadanía, y solo en los primeros grados de primaria y secundaria.

“Nuestro objetivo es poner la lengua italiana en el centro, como una herramienta clave para la integración”, sostuvo Valditara en conferencia de prensa. El funcionario precisó que hay 34.000 aulas con al menos un 30% de alumnos extranjeros, concentradas en regiones del norte como Lombardía, Emilia Romaña y Véneto, y en las grandes ciudades.

En cuanto a los padres, el decreto establece que en casos de dificultades graves de integración escolar los centros educativos deberán notificar a los servicios sociales, que organizarán un curso gratuito de italiano. “El incumplimiento de la realización del curso conllevará sanciones de entre 200 y 1000 euros”, detalló el ministro, que integra la Liga. La misma multa regirá para quienes violen la prohibición de cubrirse el rostro.

“No se permitirá entrar al aula llevando niqab o burka y ni siquiera casco o barbijo, salvo que sea por motivos de salud”, indicó Valditara. El gobierno quería aplicar el decreto de inmediato, pero bajo presión de la presidencia debió postergarlo: las novedades regirán desde el próximo año escolar.

Meloni celebró la aprobación en sus redes sociales. “Son instrumentos de sentido común que no dividen, sino que ayudan a integrar en serio, evitando aulas-gueto y dando a los estudiantes las mismas oportunidades”, escribió. Y agregó: “Es esta la dirección que queremos seguir: una escuela que integra sin renunciar a las reglas”.

La oposición de centroizquierda reaccionó con dureza. La líder del Partido Democrático, Elly Schlein, calificó el decreto de “vergonzoso” y habló de una “caza de brujas”. “El gobierno de Meloni vive en otro planeta en comparación con la realidad del país”, afirmó, y mencionó que las familias italianas están preocupadas por el estado de los edificios escolares, con 68 derrumbes y 80.000 accidentes en el último año, y por los más de 500 euros que deben gastar en libros de texto.

El cruce político también alcanzó al presidente Sergio Mattarella, algo inusual en un régimen parlamentario. Al inaugurar una escuela, Mattarella había llamado a “una escuela abierta a todos” y a evitar las “aulas gueto”. Meloni respondió recordando que cuando Mattarella fue ministro de Educación, en 1990, aprobó una circular sobre el número de extranjeros en las aulas. En ese entonces había unos 15.000 estudiantes extranjeros; ahora son unos 900.000, el 12% del total.

Por qué importa

La norma redefine el acceso a la escuela pública en Italia y abre un frente de conflicto con la oposición y con el propio presidente Mattarella. Afecta a unas 34.000 aulas con alta presencia de alumnos extranjeros, sobre todo en el norte del país.

Qué sigue

El decreto comenzará a aplicarse desde el próximo año escolar. Resta ver si la oposición logra frenarlo en el Parlamento y cómo se implementarán los cursos de italiano para los padres.

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