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Messi volvió a Ezeiza 22 años después de su primera convocatoria y el martes se despide ante Benín

El rosarino se sumó a los entrenamientos en el predio que hoy lleva su nombre; el Monumental le dará el último adiós con la camiseta argentina

Redacción••3 min de lectura
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Lionel Messi y Ezeiza, 22 años después: del primer llamado a los últimos días con la selección

Lionel Messi volvió este domingo al predio de Ezeiza para sumarse a los entrenamientos de la selección argentina, en la que será su última concentración como jugador del equipo nacional. El martes, en un Monumental repleto, disputará frente a Benín su partido despedida con la camiseta celeste y blanca después de más de dos décadas.

La vuelta al complejo que desde 2023 lleva su nombre ocurre 22 años después de aquel primer ingreso, en junio de 2004, cuando un Messi casi desconocido en Argentina llegó para entrenarse con el Sub 20 y nadie lo esperaba con cámaras ni cobertura periodística.

El capitán había arribado al país el viernes en su avión privado junto a su familia y pasó unos días en Rosario antes de incorporarse al grupo. El entrenamiento estaba previsto para las 18.30, pero finalmente apareció en Ezeiza pasadas las 17 para merendar con sus compañeros y después moverse bajo las órdenes de Lionel Scaloni, que le había dado libertad para integrarse cuando quisiera.

Ante Benín comenzará como titular y la idea es que juegue todo el partido. La AFA prepara homenajes antes del encuentro, durante el entretiempo y una vez terminado. Fue el propio Scaloni, que compartió con Messi el Mundial de 2006 y años después lo tuvo como capitán desde el banco de suplentes, quien terminó de convencerlo de tener su despedida con la selección y no dejar como última imagen la final perdida ante España, entre lágrimas, en un momento personal difícil.

Después del entrenamiento, el plantel compartirá un asado en Ezeiza en el último día de Messi dentro del predio como jugador de la selección. El gran cierre será este martes, cuando el estadio de River le dé las gracias por última vez.

De aquella primera vez, cuando fue recibido por Mauro Formica y Ezequiel Garay, los únicos juveniles que lo conocían de las infantiles de Newell's, todo alrededor cambió con el paso del tiempo, menos él. El Messi de 39 conserva mucho de aquel chico al que varios imaginaban hablando con acento español y terminaron descubriendo, como contó Sergio Agüero, que era "más argentino que el dulce de leche".

En el predio convivirá con una generación nueva y también con varios futbolistas que compartieron buena parte del camino, algunos convocados especialmente para este partido, como Nicolás Otamendi, Rodrigo de Paul y Giovani Lo Celso.

Messi transitará sus últimas horas como jugador de la selección en un sitio muy distinto de aquel en el que pasó sus primeras noches y al que regresó una y otra vez, primero con la Sub 20, después con la olímpica y finalmente con la mayor. Con el tiempo lo convirtió en una segunda casa, al punto de quedarse a dormir allí incluso en algunas jornadas libres del plantel.

El predio también creció con los años. Los mayores ingresos que recibió la AFA permitieron ampliar y modernizar sus instalaciones hasta convertirlo en un complejo de primer nivel internacional, hoy vestido con varias de las estrellas que la selección ganó de su mano.

Messi deja un legado que va mucho más allá de los títulos, los 207 partidos y los 125 goles, que incluso pueden ser más cuando enfrente a Benín. Su salida no marcará un quiebre únicamente en lo futbolístico: también cambiará la dinámica de Ezeiza, donde durante más de 20 años casi todo giró a su alrededor, desde la seguridad hasta los empleados que estuvieron cerca suyo en cada concentración.

Esa influencia fue creciendo con el tiempo, especialmente desde que asumió la capitanía durante la era de Diego Maradona y, sobre todo, a partir del Mundial de 2018 y el comienzo del ciclo de Scaloni, cuando además de llevar la cinta se convirtió en el principal referente del plantel y empezó a intervenir en muchas de las cuestiones que ordenaban la vida del grupo: horarios, multas y hasta algunas cábalas.

Aquel ingreso de 2004 fue el comienzo de una historia que nadie podía imaginar. 22 años después, Messi volverá a pasar por esas mismas puertas por última vez, después de cambiar para siempre su propia historia y también la de Argentina.

Por qué importa

La despedida de Messi cierra el ciclo más exitoso de la selección argentina y marca el final de una era en Ezeiza, donde su figura ordenó la vida del plantel durante más de dos décadas.

Qué sigue

El martes, Messi será titular ante Benín en el Monumental, con homenajes antes, durante el entretiempo y al final. Después quedará abierta la transición de la selección sin su capitán.

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