Economía

Mientras el mundo se tensa por el petróleo, Argentina aprovecha para emitir deuda

La economía local recupera confianza con inflación en baja y exportaciones récord, en medio de turbulencias globales que abren una ventana de oportunidad financiera.

Redacción3 min de lectura
Mientras el mundo se tensa por el petróleo, Argentina aprovecha para emitir deuda
Mientras el mundo se tensa por el petróleo, Argentina aprovecha para emitir deuda

La economía global enfrenta crecientes tensiones por el conflicto en Irán y el alza del petróleo, pero Argentina experimenta un rebote inesperado que abre oportunidades para refinanciar sus abultados vencimientos de deuda en 2027. El precio del crudo pasó de US$65 a casi US$100 por barril desde el inicio de la guerra a principios de marzo, con futuros a diciembre manteniéndose cercanos a los US$100, señal de que los mercados descartan una solución rápida del conflicto y sus efectos en el Estrecho de Ormuz.

Este shock petrolero recalentó la inflación en el mundo desarrollado. En Estados Unidos, la inflación al consumidor alcanzó el 3,8% interanual, subiendo desde el 2,4% en febrero. El problema no se limita a la energía: los precios de servicios excluyendo vivienda han subido bruscamente y superan el 3% interanual, muy lejos del objetivo del 2% de la Reserva Federal. Los precios de los fertilizantes también se dispararon, amenazando con trasladar la suba a los alimentos.

Frente a este escenario, los bancos centrales mundiales adoptan postura defensiva. Las tasas de interés de corto plazo están subiendo en todas partes, mientras que las de largo plazo enfrentan presiones adicionales por el impacto fiscal de los subsidios a combustibles. Las tasas de los bonos a 30 años del gobierno estadounidense superaron el 5%, mientras que las del Reino Unido se acercaron al 6%, valores no vistos desde inicios de siglo. A esto se suma la incertidumbre por el cambio en la conducción de la Reserva Federal, donde Kevin Warsh reemplaza a Jerome Powell con propuestas innovadoras que el mercado ve como factor de riesgo adicional.

Paradójicamente, los mercados de acciones se mantienen cerca de máximos históricos impulsados por la inteligencia artificial, aunque los analistas advierten sobre un equilibrio frágil. Los eslabones más débiles de la economía global, como el Reino Unido, sufren presiones extremas.

Sudamérica se comporta como un puerto seguro en esta tormenta global. La región se beneficia de los precios elevados de materias primas, desde petróleo hasta cobre. Las monedas latinoamericanas permanecen fuertes más allá de turbulencias electorales puntuales, lo que atrajo más fondos globales hacia mercados emergentes y redujo el riesgo país. Esta ventana de oportunidad permite al Gobierno argentino emitir deuda en mejores condiciones para refinanciar los vencimientos de 2027, aunque analistas advierten que si las tasas globales se vuelven permanentemente elevadas, la oportunidad podría cerrarse sin previo aviso.

En el frente doméstico, Argentina vuelve a mostrar señales positivas claras. La inflación se desaceleró al 2,6% en abril, con alimentos creciendo apenas 1,5%. El impacto del shock de precios de carne, que subió cerca del 6% entre octubre y marzo, quedó atrás. Datos parciales de mayo sugieren que la inflación podría rondar el 2%. Los salarios, que quedaron rezagados durante la reaceleración inflacionaria de fin de 2025 e inicios de 2026, parecen empezar a recuperarse terreno.

La confianza del consumidor rebota. El Índice de Confianza del Consumidor de la Universidad Di Tella subió 1,3% en mayo, cortando una racha de tres caídas consecutivas de más del 5%. Encuestas privadas muestran que el declive en la popularidad del Gobierno se estabilizó e incluso presenta rebotes en algunos relevamientos.

Los datos de actividad económica refuerzan este panorama. La economía se expandió 3,5% en marzo respecto a febrero anterior, y 5,5% contra marzo de 2025. Si bien sectores primarios lideraron con crecimientos del 17,9% en agricultura y 16,3% en minería y gas, la expansión se extendió transversalmente. Abril mostró resultados mixtos, pero el factor dominante será la supercosecha agrícola que se realiza en el segundo trimestre.

Las estimaciones de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires proyectan una cosecha de maíz, soja y girasol un 15,7% superior al año pasado. Sumando trigo, la cosecha 2025/26 de estos cuatro cultivos alcanzará casi 149 millones de toneladas, récord absoluto y 21% por encima de 2024. Este dinamismo agrícola impulsó exportaciones en abril a un máximo histórico de US$8.914 millones, con un superávit comercial también récord de US$2.711 millones. La balanza energética aportó US$1.402 millones en abril y acumula US$3.844 millones en los primeros cuatro meses del año.

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