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Millwall y West Ham vuelven a cruzarse tras 14 años: 400 policías para el clásico más temido de Inglaterra

El Dockers' Derby se jugará este sábado en The Den por el Championship, con un operativo que cuadruplica lo habitual para un partido de esa categoría

Redacción5 min de lectura
Vuelve Millwall-West Ham: 14 años después, el clásico de los muelles que se convirtió en leyenda del hooliganismo

Millwall y West Ham United volverán a enfrentarse este sábado por primera vez desde febrero de 2012. El partido, correspondiente al Championship, se jugará en el estadio The Den desde las 8.30 y será el cruce competitivo número 100 entre dos clubes que nacieron a orillas del Támesis y cuya rivalidad quedó asociada al costado más violento del hooliganismo inglés. La expectativa es tal que la Policía Metropolitana desplegará más de 400 agentes, cuando un encuentro habitual de esa categoría requiere entre 60 y 150.

El llamado “Dockers’ Derby”, el clásico de los estibadores, no nació de una final ni de una pelea por el título. Su origen se remonta al Londres industrial de fines del siglo XIX, cuando Millwall surgió en 1885 a partir de trabajadores de la empresa JT Morton en Isle of Dogs y, una década más tarde, apareció Thames Ironworks, formado por empleados de un astillero y antecedente directo de West Ham.

La cercanía geográfica y el mundo laboral que rodeaba a ambas instituciones alimentaron la enemistad. Sus comunidades estaban vinculadas con los astilleros y los muelles del Támesis, en una zona donde distintas compañías competían por contratos y negocios. El primer encuentro competitivo se disputó el 9 de diciembre de 1899, por la FA Cup, y Millwall Athletic venció por 2-1 a Thames Ironworks.

En aquellos primeros años casi no tuvieron tiempo de extrañarse: se enfrentaron 60 veces en apenas 16 años antes de la Primera Guerra Mundial. Después el mapa cambió. Millwall cruzó hacia el sur del Támesis en 1910 y se instaló en Bermondsey; West Ham permaneció en el este de Londres, jugó durante 112 años en Boleyn Ground y en 2016 se mudó al London Stadium. También empezaron a frecuentar categorías diferentes. Los partidos escasearon, pero la rivalidad sobrevivió.

Esa discontinuidad es una de las particularidades del clásico. Desde la Segunda Guerra Mundial apenas se enfrentaron 18 veces por torneos de liga y solo compartieron la máxima categoría en la temporada 1988/89. El historial general, si se incluyen antiguos torneos, favorece a Millwall: 38 victorias contra 34 de West Ham y 27 empates.

Las estadísticas, sin embargo, explican poco sobre la fama que adquirió el partido. Durante las décadas del 70 y del 80, en pleno auge del hooliganismo en Inglaterra, las dos hinchadas tuvieron grupos organizados vinculados con la violencia: Inter City Firm, asociado con West Ham, y Bushwackers, con Millwall. Los enfrentamientos dentro y fuera de los estadios transformaron al Dockers’ Derby en uno de los partidos más temidos del país.

Hubo antecedentes especialmente graves. En 1972 se produjeron incidentes durante un partido homenaje al defensor de Millwall Harry Cripps. Cuatro años más tarde, Ian Pratt, hincha de Millwall, murió después de un enfrentamiento con simpatizantes de West Ham en la estación de New Cross. En octubre de 1978, cuando volvieron a cruzarse por la liga después de 31 años, la policía debió intervenir otra vez para contener disturbios.

La hostilidad también alcanzaba a los futbolistas. Julian Dicks, exdefensor de West Ham, recordó esta semana en The Athletic un episodio ocurrido en diciembre de 1988, cuando disputó el clásico en el antiguo estadio de Millwall. Mientras esperaba un córner recibió el impacto de un pedazo de ladrillo en un codo. “Le grité al árbitro que me habían tirado con un ladrillo, que me habían pegado con un ladrillo y me contestó: ‘Menos mal que no fue uno entero’”, relató. Dicks pudo terminar el partido y recordó que después la policía protegió al plantel para que abandonara la cancha y las ventanas del ómnibus fueron destrozadas.

Los episodios no desaparecieron con el cambio de siglo. En marzo de 2004, Millwall goleó 4-1 como local en un encuentro que la prensa británica bautizó como el “Mother’s Day Massacre”. Hubo disturbios en las tribunas y la policía montada llegó a ingresar al campo. Cuando volvieron a jugar allí ocho meses más tarde, se restringió la ubicación destinada a los visitantes.

Cinco años después llegó el antecedente que todavía condiciona cualquier reencuentro. El 25 de agosto de 2009, West Ham recibió a Millwall en Upton Park por la segunda ronda de la Copa de la Liga. West Ham ganó 3-1 después del tiempo suplementario, pero el resultado quedó relegado por lo que ocurrió alrededor del partido. Hubo enfrentamientos en las calles, invasiones de campo y un simpatizante de Millwall recibió una puñalada en el pecho.

Robert Green, arquero de West Ham aquella noche, resumió años después su recuerdo: “Nada de ese partido se sintió seguro”. La Federación Inglesa sancionó posteriormente a West Ham con una multa de 115.000 libras por no controlar a sus simpatizantes y el club aplicó prohibiciones de por vida a 54 hinchas.

La reputación del enfrentamiento trascendió las tribunas. En 2005 se estrenó Green Street Hooligans, película dirigida por Lexi Alexander y protagonizada por Elijah Wood y Charlie Hunnam, que llevó al cine el universo de los grupos organizados de hooligans y tomó como eje la hostilidad entre los vinculados con West Ham y Millwall.

Después de la noche de 2009 apenas hubo dos capítulos más, ambos por el Championship 2011/12. El primero terminó 0-0 en The Den, el 17 de septiembre de 2011. El último se jugó el 4 de febrero de 2012 en Upton Park: West Ham sufrió la expulsión de Kevin Nolan a los nueve minutos, pero se impuso por 2-1 con goles de Carlton Cole y Winston Reid; Liam Trotter marcó para Millwall. Entre los suplentes del visitante apareció un delantero de 18 años que ingresó durante el segundo tiempo: Harry Kane.

Desde entonces, nada. West Ham pasó la mayor parte de esos años en Premier League y Millwall permaneció en categorías inferiores. El descenso de la última temporada de “Los Martillos” volvió a juntar sus caminos. También llegan desde lugares distintos: West Ham, dirigido por Nuno Espírito Santo, encadenó cuatro triunfos por el Championship, aunque viene de perder entre semana.

Por qué importa

El regreso del clásico pone a prueba el operativo de seguridad más grande para un partido de Championship en años y reactiva una rivalidad cuyo historial violento derivó en sanciones, prohibiciones de por vida y una película que la volvió famosa en todo el mundo.

Qué sigue

El resultado y el desarrollo del operativo policial marcarán si la Federación Inglesa mantiene el protocolo especial para futuros cruces. Si ambos clubes vuelven a compartir categoría, el partido de vuelta en el London Stadium será el próximo foco de atención.

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