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Mystic River cumple 23 años: por qué sigue siendo una cima del cine del siglo XXI

Clint Eastwood dirigió en 2003 este drama sobre tres amigos marcados por un secuestro infantil que se convirtió en una película de terror moral.

Redacción••2 min de lectura
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Mystic River cumple 23 años: por qué sigue siendo una cima del cine del siglo XXI

Mystic River, la película que Clint Eastwood dirigió en 2003, cumple 23 años y sigue considerada una de las cimas dramáticas del cine contemporáneo. El film, basado en la novela de Dennis Lehane, narra cómo un secuestro infantil marca para siempre la vida de tres amigos de un barrio obrero de Boston. Está disponible en el catálogo de Netflix.

La historia arranca en los años setenta, cuando tres chicos de diez años juegan al hockey en la calle. Uno de ellos, Dave, es subido a un auto por dos hombres que fingen ser policías y vejado durante cuatro días en un sótano. Décadas después, el asesinato de la hija de Jimmy Markum, convertido en gánster, vuelve a reunir a los tres amigos: Jimmy, el policía Sean Devine y el propio Dave, un hombre roto.

Eastwood ya tenía una trayectoria monumental cuando rodó su vigesimocuarta película. Formado como actor bajo la tutela de Sergio Leone y Don Siegel, había debutado como director en 1971 con Escalofrío en la noche. Con Mystic River, la crítica internacional le puso una etiqueta que quedó: la de ser el último gran cineasta clásico.

El guion estuvo a cargo de Brian Helgeland, ganador del Oscar por L.A. Confidential. El origen de la historia es biográfico: la madre de Lehane lo castigó duramente de chico después de que se subiera al auto de unos desconocidos. Ese pánico se transformó años más tarde en una tragedia ambientada junto al río Mystic.

La película adopta por momentos la atmósfera y la iluminación de un film de terror. Los monstruos no son criaturas mitológicas, sino personas capaces de arrancar el alma humana. La secuencia en la que Dave dialoga sobre licántropos y vampiros mientras su esposa Celeste lo observa aterrada condensa la tragedia de un ser cuya psique fue mutilada en la niñez. En el tramo final, la intervención de Laura Linney como una implacable Lady Macbeth termina de consagrar ese paisaje moral quebrado.

El elenco reunió a Sean Penn, Tim Robbins, Kevin Bacon, Laurence Fishburne, Marcia Gay Harden y un cameo de Eli Wallach rodado en una sola toma. Bacon reemplazó a último momento a Michael Keaton. La película cosechó seis candidaturas al Oscar y Penn y Robbins se llevaron las estatuillas interpretativas.

El premio a mejor película quedó ese año para El señor de los anillos: el retorno del rey, de Peter Jackson, y el Festival de Cannes, presidido por Patrice Chéreau, la dejó sin nada en beneficio de Elephant, de Gus Van Sant. El tiempo, en cambio, la colocó en su altar legítimo. Para quienes disfrutan del cine de Eastwood, otro regreso esperado también marca la agenda de la industria.

Mystic River confirmó la maestría de un director irrepetible y permanece como una tragedia irresoluble sobre las cicatrices incurables de la violencia. Una obra que, siendo un drama, funciona con la potencia de una película de absoluto terror.

Por qué importa

La película instaló a Eastwood como el último gran cineasta clásico y demostró que un drama puede funcionar con la potencia del terror. Sigue disponible en Netflix para nuevas generaciones.

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