Historia

Clint Eastwood donó US$30.000 para rescatar soldados en Laos y la misión fracasó

En 1982 el actor financió la Operación Lázaro del coronel James "Bo" Gritz, que terminó con dos muertos, un cautivo y ningún prisionero encontrado

Redacción••2 min de lectura
Compartí esta nota:
Clint Eastwood donó US$30.000 para rescatar soldados en Laos y la misión fracasó

En 1982, Clint Eastwood donó US$30.000 para financiar una misión de rescate de soldados estadounidenses que, según el coronel James "Bo" Gritz, seguían cautivos en las selvas de Laos tras la Guerra de Vietnam. La operación, bautizada Operación Lázaro, terminó en un fracaso: dos laosianos muertos, un estadounidense capturado y ninguna prueba de que existiera el campo de prisioneros.

El actor no fue el único que aportó. William Shatner sumó US$10.000 a la colecta privada que Gritz armó para costear la incursión, que preveía usar a tres estadounidenses y 15 laosianos para ingresar a territorio laosiano desde la frontera con Tailandia.

Gritz, exboina verde, venía insistiendo con que había decenas de militares vivos en Indochina. Su plan era cruzar el río Mekong y entrar a Laos. La partida arrancó el 27 de noviembre de 1982 con una frase que después quedaría pegada a su figura: "Es un buen día para morir".

La incursión se cortó rápido. Un grupo de guerrilleros locales les tendió una emboscada: mató a dos laosianos y capturó a un estadounidense, por quien el grupo tuvo que pagar US$17.000 para recuperarlo. Tras otras entradas a Laos, Gritz se presentó en una comisaría del noreste de Tailandia y se entregó junto a cuatro asociados. Los multaron por posesión ilegal de una radio de alta potencia y los liberaron.

Tiempo después, el coronel tuvo que explicar ante un subcomité su convicción de que había hombres atrapados. Nunca aparecieron pruebas del supuesto campo de prisioneros. "Tengo las mismas pruebas que se podrían presentar ante una convención de clérigos de que Dios existe", sostuvo Gritz, según quedó registrado en el expediente de la investigación.

Eastwood, mientras tanto, tuvo que salir a desmentir que hubiera puesto plata para quedarse con los derechos de la historia y llevarla al cine. Lo hizo en una entrevista con Paul Nelson, recogida en el libro Conversations with Clint: Paul Nelson's Lost Interviews with Clint Eastwood (1979-1983).

"No podría dormir por la noche si pensara que hay una sola persona allí que sigue siendo prisionera. No compré nada. De hecho, mi declaración fue: 'No quiero derechos de pantalla. No me interesa esto como una película'", afirmó el director.

La historia de Gritz también quedó ligada al cine por otro lado. Aunque nunca se confirmó de manera oficial, se comenta que el coronel fue una de las principales inspiraciones reales para moldear al personaje de John Rambo. Rambo: Acorralado II, estrenada en 1985, apenas tres años después de la Operación Lázaro, cuenta cómo el protagonista vuelve a la jungla para rescatar a soldados que quedaron atrás.

Rambo nació de la novela First Blood, que David Morrell publicó en 1972, pero Sylvester Stallone y el equipo de la película se apoyaron fuerte en la imagen que proyectaba Gritz. El episodio de 1982 quedó como un caso extraño: una estrella de Hollywood poniendo dinero para una operación militar privada que nunca encontró a los soldados que decía buscar.

Por qué importa

El episodio muestra hasta dónde llegó la obsesión por los prisioneros de Vietnam en Estados Unidos y cómo una figura de Hollywood financió una operación militar privada sin respaldo oficial. También alimentó el mito que inspiró a Rambo.

¿Te gustó esta nota?

Recibí lo más importante del día en tu correo. Sin spam, con opción de baja siempre.

Más en Historia