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River venció 1-0 a Estudiantes de Río Cuarto y dejó dudas para el tramo final

El equipo de Ponzio ganó con gol de Acuña a los cinco minutos, pero mostró un juego plano ante el peor equipo del torneo y encara una seguidilla exigente.

Redacción••3 min de lectura
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River venció 1-0 a Estudiantes de Río Cuarto y dejó dudas para el tramo final

River venció 1-0 a Estudiantes de Río Cuarto en el Monumental, con gol de Acuña a los cinco minutos, por la fecha del Torneo Clausura 2026. El triunfo ante el último equipo del torneo no alcanzó para disipar las dudas de un equipo que, tras 21 días sin partidos, volvió a mostrar un rendimiento monótono y sin respuestas convincentes para lo que viene.

El conjunto de Leonardo Ponzio superó al peor equipo del año, que llegaba con solo un triunfo en las 21 fechas anteriores y tiene destino de descenso anticipado. Los 28 remates (ocho al arco) no se tradujeron en una producción sólida: hubo carencias en la elaboración y en la resolución de las jugadas.

El propio Ponzio habló después del partido de que restan “cinco finales”. River debe visitar a Sarmiento, uno de los equipos revelación del campeonato, luego ir a Córdoba para enfrentar a Belgrano, recibir a Racing, pasar por la Bombonera y cerrar en Mar del Plata ante Aldosivi. En ese recorrido deberá cumplir con la meta mínima de quedar entre los ocho clasificados para los playoffs, además de pelear por la clasificación a las copas.

La postergación del encuentro ante Sarmiento, previsto para el miércoles, le permitió a Ponzio sostener la formación estable desde su debut, hace cuatro fechas. Recuperó al lesionado Andrada y contó con los convocados a la selección. La única variante fue el juvenil Pereyra por Almada, que estuvo en el banco para no apurar su regreso tras el desgarro.

En las tres semanas sin actividad oficial, Ponzio ensayó con amistosos a puerta cerrada ante Atlético Escobar y Vélez. En paralelo, River llenó titulares por su tensa relación con la AFA, que incluyó el beneplácito de la Liga Profesional para diferir el partido con Sarmiento y un cruce por los desatinos organizativos en la despedida de Lionel Messi en el Monumental. Ese vínculo con la conducción del fútbol argentino sigue siendo uno de los frentes abiertos del club.

En cuanto al partido, en una noche más invernal que primaveral, Correa cruzó un centro que se desvió levemente en un defensor antes de que Acuña lo conectara en la boca del arco. El gol podía leerse como una declaración de intenciones, con el lateral izquierdo apareciendo temprano en zona ofensiva.

Estudiantes se plantó con una línea de cinco y buscó achicar espacios. Con el 1-0 tan temprano parecía que iban a llegar más goles, pero la iniciativa de River no tuvo la claridad ni la precisión necesarias. Pereyra fue el que más remató desde fuera del área, con más apresuramiento que criterio. Andrada estuvo intermitente y Galván apareció menos de lo necesario. Montiel y Acuña se mostraron para ampliar el frente de ataque, y Driussi bajó para ofrecerse como descarga, pero la jugada colectiva no terminaba de salir.

El arquero de Estudiantes, Lautaro Herrera, tercer arquero del plantel, estuvo atento aunque poco exigido. Lo más complejo que resolvió en el primer tiempo fue una definición dentro del área de Pereyra. El árbitro Arasa dio por finalizado el primer tiempo segundos antes de los 45 minutos.

La segunda etapa mantuvo el guion. Todo dependía de River, con una búsqueda tozuda y pocas luces. El nivel general quedó estancado en la medianía y Estudiantes se conformó con minimizar los daños. Ingresó Almada y Galván estuvo cerca del segundo con una definición cruzada que salió desviada. La entrada de Borré despertó los silbidos que se mantienen para algunos jugadores.

River siguió deshilachado y, como la diferencia era de solo un gol, el sufrimiento no se canceló. Entre Otamendi y Beltrán llegaron con lo justo a cerrar una entrada al área de Bajamich. Fue un cierre gris, como la noche. A River se le quemó la pólvora demasiado rápido: de un gol a los cinco minutos pasó a meterse en un laberinto del que nunca supo salir.

La goleada que podía presumirse tras el 1-0 tempranero quedó en promesa. Los 21 días de pausa trajeron más óxido que ajuste para un juego que necesitaba rodaje. La victoria fue corta porque este River se quedó a mitad de camino, en un año en el que ya acumula varias actuaciones por debajo de lo esperado.

Por qué importa

River quedó a mitad de camino en un partido que parecía resuelto y ahora enfrenta cinco fechas decisivas para meterse entre los ocho clasificados a los playoffs. El margen de error es mínimo.

Qué sigue

River debe visitar a Sarmiento por la postergada fecha, en un duelo clave para sostener la pelea por la clasificación. Después le esperan Belgrano, Racing, Boca y Aldosivi en el cierre del torneo.

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