Espectáculos

American Horror Story 13: el final que encierra a Satanás y deja la puerta abierta

El episodio "Devil of a Good Time" cierra la batalla de las brujas con un sacrificio decisivo y un giro que cambia el tablero para siempre.

Redacción••5 min de lectura
Compartí esta nota:
American Horror Story 13: el final que encierra a Satanás y deja la puerta abierta

American Horror Story 13 cerró su temporada más ambiciosa con un final que, durante varios minutos, parece darle a las brujas una victoria definitiva. Cordelia y Mallory logran encerrar a Satanás dentro de La última cena, Ben se sacrifica para completar el hechizo y el mundo queda aparentemente a salvo. Sin embargo, la última imagen deja claro que Ryan Murphy y su equipo no estaban dispuestos a cerrar la puerta del todo: el mal puede haber sido contenido, pero no destruido.

El episodio 13, titulado Devil of a Good Time, resuelve la gran batalla de esta temporada crossover recuperando personajes y elementos de varias etapas de la antología. El conflicto había quedado prácticamente perdido para las brujas después de que Cordelia y Queenie fueran asesinadas en el penúltimo capítulo, pero el propio Satanás termina tomando una decisión inesperada que cambia por completo el tablero.

Satanás decide que ya no quiere gobernar la Tierra

El gran giro llega muy pronto. Mr. Phibes prepara el último sacrificio necesario para completar la apuesta de Satanás con Dios, pero el propio diablo interviene y salva a uno de los hombres antes de que muera. Con esa decisión impide que su forma humana complete el pacto que le habría permitido dominar la Tierra a través de su hijo Ben.

La explicación de Satanás es tan sencilla como extraña: ganar le quitaría aquello que más disfruta de ser el diablo. Según él, su verdadero placer no está en gobernar un mundo completamente sometido, sino en tentar a los humanos, susurrarles al oído y empujarlos hacia el mal. Si no existe una luz que corromper, ser el mal absoluto deja de tener gracia.

Por eso termina diciéndole a Cordelia que puede quedarse con su "preciosa Tierra", porque ya no la quiere. La escena funciona como una falsa tregua, pero también como una forma de recordar que Satanás no piensa como un villano convencional; no busca únicamente vencer, sino seguir jugando.

Cordelia regresa del infierno, pero la guerra no termina ahí

Cordelia está atrapada en el infierno cuando Satanás decide liberarla. Su castigo consiste en trabajar eternamente en un refugio donde debe sacrificar perros, una tortura diseñada específicamente para quebrarla. Ni siquiera allí acepta someterse, y esa resistencia parece despertar cierta admiración en el propio diablo.

Satanás la devuelve a Nueva York y deja claro que, aunque renuncie a gobernar el planeta, no considera que haya perdido. Incluso se permite recordarle a Cordelia que es su nieta y que parte de su naturaleza también lleva su sangre. Después le entrega las llaves del ático del Apollyon, describiéndolo como una especie de herencia familiar, antes de advertirle que nunca puede bajar la guardia.

Cordelia vuelve a reunirse con Queenie, mientras Mallory toma una decisión mucho más arriesgada: viajar en el tiempo en busca de una manera definitiva de acabar con Satanás. Y es ahí donde el final empieza a preparar su auténtico golpe.

Madison da a luz en cuestión de minutos

Mientras todo esto ocurre, Ben y Madison disfrutan de un breve momento de calma en Nueva Orleans, pero la situación se convierte rápidamente en otra de las escenas más extravagantes de la temporada. Después de descubrir que el preservativo se rompió, Madison empieza a sentir un dolor intenso y su vientre crece de manera prácticamente instantánea.

En cuestión de minutos está dando a luz a una niña que nace sin vida. Entonces aparece Satanás y la devuelve a la vida con su aliento, celebrando que su hijo y una bruja hayan creado a alguien con un potencial especial.

La escena no es únicamente una excentricidad más de la serie. También refuerza la idea de que el linaje del Anticristo continúa, incluso si Ben termina tomando una decisión que cambiará por completo el desenlace del episodio.

Mallory encuentra la forma de encerrar al diablo

Después de viajar hasta la época de los juicios de Salem, Mallory regresa con una posible solución. Allí descubre un antiguo hechizo asociado a Dorian Gray que permite trasladar un alma al interior de una pintura, aunque para ejecutarlo se necesita una enorme cantidad de energía procedente de un sacrificio involuntario.

Las brujas llegan entonces a una conclusión especialmente cruel: Ben debe morir. No es un Anticristo cualquiera, sino el decimotercero y el más poderoso de todos, y su sacrificio generaría la energía necesaria para atrapar a su padre.

La temporada incluso establece que antes de Ben existieron otros doce Anticristos, relacionando esa línea con figuras históricas como Napoleón, Hitler y Mussolini. La idea encaja con uno de los temas recurrentes de esta temporada: el mal no aparece de repente, sino que adopta distintas formas a lo largo de la historia.

Ben se sacrifica y Satanás termina dentro de La última cena

Ben acepta finalmente su destino después de que Cordelia le asegure que Madison estaría orgullosa de su decisión. Cuando Satanás aparece para descubrir qué están tramando sus descendientes, Cordelia y Mallory consiguen inmovilizarlo dentro del ático y preparan el hechizo. Ben se clava una daga y se convierte de inmediato en polvo. Su muerte libera la energía que ambas Supremas necesitan para completar el ritual, y el alma de Satanás queda atrapada dentro de La última cena de Leonardo da Vinci, sustituyendo a Judas como el decimotercer invitado de la mesa.

La imagen funciona además como un cierre perfecto para una temporada obsesionada con el número 13. Ben es el decimotercer Anticristo y Satanás termina condenado a ocupar precisamente el lugar número trece dentro de una de las composiciones religiosas más reconocibles de la historia.

Durante unos instantes, todo parece indicar que las brujas consiguieron algo que parecía imposible: derrotar al diablo para siempre. Pero el final deja una pregunta abierta que la antología ya sabe explotar: si el mal solo fue contenido, ¿cuánto falta para que vuelva a salir?

Por qué importa

El desenlace redefine el conflicto central de la antología: las brujas ganan la batalla, pero Ryan Murphy deja la puerta abierta a una amenaza futura. La temporada más ambiciosa de la saga cierra con un final que habilita nuevas historias.

Qué sigue

Queda por ver si la franquicia retoma esta línea en una próxima temporada o si el final funciona como cierre definitivo del arco de las brujas y el Anticristo.

¿Te gustó esta nota?

Recibí lo más importante del día en tu correo. Sin spam, con opción de baja siempre.

Más en Espectáculos