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Batman: los planes secretos para derrotar a la Liga de la Justicia que casi la destruyen

La historia 'Tower of Babel' mostró cómo las contingencias de Batman fueron usadas en su contra por Ra's al Ghul.

Redacción4 min de lectura
Batman: Los sorprendentes planes para derrotar a la Liga de la Justicia

Batman combate junto a algunos de los seres más poderosos del universo DC, pero nunca permitió que la confianza reemplazara por completo a la preparación. Superman puede ser controlado mentalmente, Wonder Woman puede caer bajo una influencia externa, Flash podría dejar de actuar como un héroe y Green Lantern posee un arma capaz de convertir su voluntad en poder. Bruce Wayne contempló todas esas posibilidades y llegó a una conclusión tan lógica como inquietante: si algún miembro de la Liga de la Justicia se volvía contra el mundo, alguien debía saber cómo detenerlo.

De esa obsesión nacieron los famosos planes de contingencia de Batman, métodos específicamente diseñados para neutralizar a sus propios compañeros aprovechando sus debilidades físicas, psicológicas o emocionales. El problema no fue únicamente que Bruce los creara, sino que lo hiciera en secreto y almacenara toda aquella información sin advertir a quienes podían convertirse en objetivos.

Mark Waid llevó esa idea hasta sus últimas consecuencias en JLA: Tower of Babel, publicada originalmente en JLA #43-46. Ra's al Ghul consiguió acceder a los archivos de Batman y utilizó sus estrategias para incapacitar a la Liga mientras desarrollaba su propio plan contra la humanidad. DC considera todavía esta historia uno de los momentos que mejor definen la tendencia de Bruce a sacrificar relaciones y confianza en nombre de la eficacia.

Su influencia fue mucho más allá del cómic: en 2012 sirvió de inspiración para la película animada Justice League: Doom, que conservó la idea esencial de los protocolos secretos de Batman, aunque cambió tanto a varios miembros del equipo como las formas de derrotarlos y al propio villano responsable del ataque.

Batman no había preparado aquellos archivos porque quisiera destruir a la Liga de la Justicia. Su intención era disponer de medidas de emergencia capaces de neutralizar a sus compañeros si alguna vez eran controlados, corrompidos o se convertían en una amenaza. Para Bruce, dejar a un grupo con semejante nivel de poder sin ningún mecanismo de seguridad era un riesgo que simplemente no estaba dispuesto a aceptar.

Ra's al Ghul comprendió rápidamente el verdadero valor de aquella información. No necesitaba desarrollar desde cero una forma de derrotar a Superman, Wonder Woman, Flash o Martian Manhunter porque Batman ya había hecho el trabajo por él. El enemigo más peligroso de la Liga no resultó ser alguien más fuerte que sus integrantes, sino alguien capaz de acceder al conocimiento acumulado por uno de sus mejores estrategas.

Ahí está la auténtica traición que sostiene Tower of Babel. Los planes estaban concebidos como contingencias, pero para diseñarlos Bruce había estudiado a sus amigos hasta conocer exactamente qué podía romperlos. Ra's simplemente eliminó la intención defensiva y convirtió ese conocimiento en ataques personalizados.

El protocolo contra Superman evitaba el camino evidente de intentar enfrentarse físicamente a él. Batman había desarrollado una forma artificial de kryptonita roja a partir de kryptonita verde irradiada, cuyo efecto volvía transparente la piel de Clark y alteraba brutalmente su relación con la energía solar.

El resultado era una sobrecarga insoportable. Superman absorbía una cantidad de radiación solar que su cuerpo no podía gestionar normalmente, provocando dolor y haciendo extremadamente peligroso utilizar sus propios poderes con normalidad.

El plan resume a la perfección la forma de pensar de Batman. Bruce no necesitaba ser más fuerte que Superman; solo tenía que comprender qué proceso biológico permitía al kryptoniano ser tan poderoso y encontrar una forma de volverlo contra él. También demuestra algo mucho más incómodo: Batman había investigado la fisiología de Clark con suficiente profundidad como para desarrollar una debilidad completamente nueva.

Contra Wonder Woman, Batman atacó algo mucho menos tangible que su fuerza. Diana fue atrapada mediante nanotecnología en una realidad virtual donde creía estar combatiendo contra una adversaria perfectamente igualada.

El enfrentamiento no tenía una resolución posible, pero Wonder Woman tampoco tenía motivos para saberlo. Su voluntad, su disciplina y su negativa a abandonar una batalla se convertían precisamente en aquello que podía acabar destruyéndola, porque continuaría luchando hasta que el agotamiento extremo terminara provocando un colapso físico.

Bruce había comprendido que no necesitaba encontrar a alguien capaz de superar a Diana. Solo debía construir una situación en la que su propia determinación no le permitiera detenerse.

La diferencia es importante porque muestra que sus contingencias no se limitaban a recopilar debilidades conocidas. Batman analizaba el carácter de sus compañeros y buscaba el punto exacto donde una virtud podía transformarse en una vulnerabilidad.

Wally West recibió el impacto de un proyectil especialmente diseñado que provocaba convulsiones extremadamente rápidas. Para un hombre cuyo cuerpo y percepción funcionan a velocidades imposibles, el efecto convertía precisamente su mayor ventaja en la fuente del sufrimiento.

Flash quedó atrapado en un estado donde las convulsiones sucedían a una velocidad extraordinaria y su percepción del tiempo hacía que el ataque resultara todavía más angustioso de lo que podía parecer desde fuera.

La estrategia sigue la misma filosofía que el protocolo contra Superman: Batman no intenta eliminar el poder, sino manipularlo hasta convertirlo en un problema para quien lo posee.

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