Economía

Molinos compra una planta en Tucumán y desembarca en el negocio de las galletitas

La alimenticia del grupo Perez Companc adquirió el Complejo Alimenticio San Salvador y lanzará una marca propia para competir con Arcor y Mondelez.

Redacción3 min de lectura
Molinos ingresa al negocio de las galletitas con una compra en Tucumán

Molinos Río de la Plata anunció la compra de un complejo industrial en Tucumán y de esa forma ingresa al negocio de las galletitas, una de las categorías más competitivas del mercado argentino. La operación le permite a la compañía del grupo Perez Companc poner un pie en un segmento donde hasta ahora no tenía presencia directa.

La planta pertenece al Complejo Alimenticio San Salvador, de la familia tucumana Luque, y está preparada para producir galletitas crackers, dulces, rellenas y bizcochos. Según informó la empresa, el establecimiento cubre todo el proceso productivo, desde la recepción y molienda de trigo hasta la fabricación, el envasado y la distribución de los productos terminados.

La operación representa la concreción de una de las dos negociaciones que Molinos lleva adelante desde hace varias semanas. La primera era la planta tucumana. La segunda, que todavía no se definió, es la compra del Grupo Ayudín, el negocio que reúne marcas tradicionales del mercado de limpieza del hogar como Ayudín, Poett, Trenet y Pinoluz. En ese caso, Molinos compite contra el grupo Newsan, que también hizo público su interés.

Con la adquisición, la compañía entra en un mercado dominado por dos grandes jugadores: Bagley, controlada por Arcor y Danone, y Mondelez. Detrás aparecen firmas de menor escala, como Trío, Parnor, Okebon, Don Satur y 9 de Oro.

La planta tucumana comenzó a operar en 2011 y será transferida a Molinos en noviembre próximo, una vez cumplidas las condiciones habituales para este tipo de transacciones. El acuerdo también incluye el traspaso del personal afectado a las operaciones del establecimiento.

En San Salvador se produce la línea de galletitas La Providencia. Esa marca no forma parte de la operación y seguirá en manos de la familia Luque. El ingreso de Molinos al negocio se dará con alguna línea propia, y en el mercado se especula con Exquisita.

“Esta adquisición representa un paso importante en nuestra estrategia de crecimiento de largo plazo y una apuesta para ingresar a una nueva categoría como la de galletas, que desarrollaremos con la fortaleza de nuestras marcas líderes que están presentes en todos los hogares de nuestro país”, señaló Agustín Llanos, CEO de Molinos Río de la Plata.

La compra se inscribe en una etapa de expansión para Molinos. Tras años concentrada en categorías como pastas, aceites, harinas, arroz, yerba mate, vinos y alimentos congelados, la empresa busca ganar presencia en nuevos segmentos de alta rotación a través de adquisiciones.

La estrategia la puso en marcha Luis Perez Companc cuando se alzó con el control operativo de la empresa familiar, después de completar un proceso de reorganización interna que incluyó la compra de las acciones que tenían parte de sus hermanos.

Bajo esa política, la compañía sumó activos y marcas que ampliaron su exposición dentro del consumo masivo, con las compras de NotCo en la Argentina y Uruguay y de Bodegas Etchart. Molinos es una de las mayores compañías de alimentos del país y reúne marcas como Lucchetti, Matarazzo, Granja del Sol, Gallo, Don Vicente, Exquisita, Cocinero, Blancaflor, Preferido, Cruz de Malta y Nobleza Gaucha, entre otras.

Fuente: LA NACION

Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial y editada por nuestra redacción. Cómo usamos IA.

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