Desastres Naturales

Colapsó el arco Hōlei en Hawái: la erosión del Pacífico derribó un ícono turístico

El Parque Nacional de los Volcanes confirmó que la estructura de 27 metros se derrumbó entre el 23 y el 27 de septiembre, tras años de grietas y daños estructurales

Redacción••2 min de lectura
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Colapsó en Hawái el arco Hōlei, uno de sus puntos turísticos más conocidos

El arco Hōlei, una de las formaciones rocosas más fotografiadas del Parque Nacional de los Volcanes de Hawái, colapsó en el océano Pacífico. La estructura de roca volcánica, de 27 metros de altura, se derrumbó entre el 23 y el 27 de septiembre por el desgaste acumulado en los acantilados de la costa sur de la Isla Grande.

El Servicio de Parques Nacionales de Estados Unidos (NPS) confirmó el derrumbe y precisó que la formación todavía estaba en pie el miércoles 23 de septiembre, cuando el predio cerró de manera temporal ante el paso de la tormenta tropical Nolo. Al reabrir las instalaciones el lunes 28, los guardaparques comprobaron que la estructura había desaparecido por completo.

Desde el organismo explicaron que la destrucción de la pared rocosa se produjo por erosión diferencial, el proceso mediante el cual el agua desgasta la roca más blanda con mayor rapidez que los bloques duros. Ese mecanismo, sumado al retroceso natural de la línea de costa, terminó por quebrar la bóveda que sostenía el arco.

“Esta formación es hermosa pero temporal y tiene una vida útil limitada”, había advertido el NPS en un informe oficial de 2021, donde anticipó que el avance del mar daría lugar con el tiempo a la creación de nuevos arcos marinos en la zona.

A través de sus redes sociales, la administración del parque difundió fotos del antes y el después del terreno a modo de despedida. “El arco marino Hōlei era un lugar muy especial para muchos de nuestros visitantes”, comunicó la entidad tras confirmar el evento.

Un final previsible

La formación se originó hace unos 550 años, cuando una antigua colada de lava de uno de los seis volcanes del archipiélago impactó contra el mar y la fuerza del agua creó la bóveda. Ubicado al final de la ruta Chain of Craters Road, el monumento se proyectaba sobre el agua y recibía la visita de miles de turistas al año.

La degradación del sector costero ya registraba signos de fragilidad desde hacía varios años. En 2018, los sismos asociados a la erupción del volcán Kīlauea y el posterior colapso de su cumbre provocaron daños estructurales y grietas en los paredones de piedra contiguos al lugar.

Durante 2020, el avance de las rajaduras en el terreno obligó a las autoridades a clausurar la plataforma de observación habitual y construir un nuevo punto de avistaje a una distancia más alejada. Meses después de esa medida, las olas provocadas por un temporal desprendieron un fragmento de roca de la base del soporte.

Por estos procesos, las autoridades solicitaron no ingresar al perímetro prohibido cercano al precipicio. “Por favor, manténganse alejados de los bordes inestables del acantilado, que caen verticalmente al océano y representan un peligro grave de caída”, remarcaron desde el parque para evitar accidentes.

Por qué importa

El derrumbe elimina uno de los atractivos naturales más visitados de Hawái y confirma el avance de la erosión costera sobre formaciones volcánicas únicas. El episodio reabre el debate sobre la fragilidad del turismo en entornos geológicos inestables.

Qué sigue

El parque mantiene cerrado el perímetro cercano al acantilado y evalúa nuevas medidas de seguridad. Los geólogos seguirán monitoreando el retroceso de la costa, donde podrían formarse nuevos arcos marinos con el paso del tiempo.

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