Desastres Naturales

El Niño ya golpea el Litoral: evacuados en Corrientes, Entre Ríos y Misiones

La Cepal estima 90% de probabilidades de lluvias fuertes hasta marzo y advierte por crecidas históricas en el Paraná, el Uruguay y el Iguazú.

Redacción••3 min de lectura
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El Niño ya golpea el Litoral: evacuados en Corrientes, Entre Ríos y Misiones

El Niño ya se hace sentir en el noreste argentino y en partes de la cuenca del Salado, en la provincia de Buenos Aires. Misiones, Corrientes, Entre Ríos, el norte de Santa Fe, el este de Chaco y de Formosa se preparan para contingencias severas por la magnitud que el fenómeno climático puede alcanzar en lo que resta del año y el primer trimestre de 2027. Ya hay familias evacuadas en Corrientes, Entre Ríos y Misiones.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) advirtió en un informe que existe un 90% de probabilidades de que las lluvias sean particularmente fuertes hasta fines de marzo y un 75% de que alcancen proporciones históricas. El Estado nacional y las provincias más comprometidas coordinan un plan para poner vidas y bienes a salvo del agua que desborde los canales naturales.

El riesgo no se limita a las lluvias localizadas. En Misiones alarma la intensidad que alcancen las precipitaciones en varios estados de Brasil, porque su escurrimiento aguas abajo puede por sí solo incrementar los caudales de los ríos Paraná, Uruguay e Iguazú. La crecida del río Uruguay ya mantiene en alerta a campos de Corrientes y Entre Ríos, y el Paraná sigue en ascenso en distintos tramos del Litoral.

Los antecedentes son contundentes. El calentamiento de las aguas del Pacífico, registrado con precisión frente a las costas de Perú, produjo daños severos en los ciclos de 1982/83, 1997/98 y 2015/16. La Cepal estimó que solo en 1997/98 las pérdidas globales oscilaron entre 2,1 billones y 5,7 billones de dólares a valores constantes.

El fenómeno modifica las condiciones de producción por cambios en las precipitaciones, las temperaturas y la disponibilidad de agua para consumo humano y para las labores agrícolas y ganaderas. Hay países más beneficiados que otros: Argentina, Estados Unidos y Canadá figuran entre los primeros; Australia, Sudáfrica y Chile, entre los perjudicados por sequías.

Según la firma especializada en simulaciones agronómicas Yieldata, la productividad en la Argentina en un año con El Niño puede aumentar en 9 de cada 10 localidades del país. En Santa Fe, los rindes de soja suelen crecer el 13,1% y los de maíz el 15,2%. En cambio, en provincias del noroeste como Tucumán, Salta y Catamarca los resultados agronómicos caen.

En Entre Ríos, las últimas jornadas mostraron el abandono precipitado de hogares y el traslado de hacienda en las islas próximas a Victoria. Hubo que mover a las apuradas 211.000 cabezas hacia zonas más seguras desde las áreas que comenzaron a inundarse y a otros 400.000 animales que pastoreaban en tierras bajas.

Esas operaciones se hicieron con angustia y precisan una declaración de emergencia que evite la profundización de los daños a pobladores y productores. Están en juego años de inversión y esfuerzos en lugares de antigua querencia, donde el trabajo de familias enteras puede echarse a perder. La crecida del Paraná ya obliga a maniobras similares en otras zonas del Litoral, como la salida de vacas de las islas frente a Goya.

Los colores de alerta, amarillo y rojo, empezaron a asomarse en el territorio nacional. Con los ríos y arroyos sin capacidad de desagüe y los suelos saturados, el tránsito de vehículos por los caminos deteriora las trazas y el agua pone a prueba la consistencia de las alcantarillas. La atención se posa sobre municipios donde las autoridades locales desviaron a otros destinos lo percibido por tasas para el mantenimiento de esas vías. Necochea y Colón son observados con particular atención por un vecindario movilizado con quejas que llegaron hasta la Justicia.

Las autoridades de rango nacional, provincial y municipal deberán actuar con la diligencia que exige la hora crítica. La conciencia nacional, además, no puede sino movilizarse en favor de las zonas con más probabilidades de ser golpeadas por el fenómeno, que ya está presente entre nosotros.

Por qué importa

El fenómeno pone en juego vidas, viviendas y años de trabajo de productores y familias del Litoral. También define el rumbo de la cosecha: mientras la producción agrícola puede crecer en casi todo el país, el noreste enfrenta pérdidas.

Qué sigue

Hay que seguir la evolución de los caudales del Paraná, el Uruguay y el Iguazú y las lluvias en el sur de Brasil hasta fines de marzo. También queda pendiente la declaración de emergencia para las zonas inundadas.

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