Agricultura

Cultivan macroalgas en Puerto San Julián para crear una nueva cadena productiva

La Fundación Por el Mar realizó la primera cosecha de Macrocystis pyrifera en una granja marina experimental para desarrollar bioestimulantes agrícolas y suplementos ganaderos.

Redacción2 min de lectura
Cultivan macroalgas en Puerto San Julián para crear una nueva cadena productiva
Cultivan macroalgas en Puerto San Julián para crear una nueva cadena productiva

En Puerto San Julián, Santa Cruz, una granja marina experimental cosechó por primera vez Macrocystis pyrifera, conocida como cachiyuyo, una macroalga con propiedades de bioestimulante agrícola. El proyecto de la Fundación Por el Mar apunta a cultivar de forma controlada esta especie en el mar para transformarla en insumos para el agro y explorar una nueva cadena productiva en la provincia.

Mariano Bertinat, coordinador de Santa Cruz de la fundación e ingeniero en Recursos Naturales, explicó que el modelo busca "sembrar" macroalgas en lugar de extraerlas del ambiente natural. "El objetivo es proteger los bosques de macroalgas tanto en Santa Cruz como en Tierra del Fuego. Proponemos el cultivo controlado antes que se deforesten los bosques marinos", señaló a este medio.

El proceso comienza en el laboratorio, donde se obtienen las esporas de algas recolectadas en la bahía durante el verano. Las esporas se cultivan en piletones con un hilo especial donde se adhieren. Cuando alcanzan dos o tres milímetros de largo, los carretes se trasladan al mar y se disponen entrelazados en cabos marinos suspendidos a nueve metros de profundidad.

De seis a ocho meses después, las algas superan los tres metros de largo. "La Macrocystis Pyrifera es uno de los organismos que más rápido crece en el planeta", destacó Bertinat. Los investigadores trabajan en desarrollar bioestimulantes que mejoren la absorción de nutrientes, aumenten la tolerancia al estrés hídrico y potencien los rindes en cultivos.

En la primera cosecha obtuvieron 10 kilogramos de alga seca por metro cultivado, un rendimiento cercano al máximo esperado según la bibliografía científica. Bertinat subrayó que este logro en el primer año de experiencia valida la viabilidad del cultivo en las condiciones del Mar Argentino, que presenta desafíos como amplitudes de marea significativas.

El proyecto también explora otras aplicaciones. "Estamos estudiando si es posible producir un suplemento alimentario en forma de pellet como complemento para ganado ovino", indicó Bertinat. Aunque aún se encuentran en etapa de desarrollo y certificación, los bioestimulantes representan una alternativa frente al aumento de costos de fertilizantes químicos importados, impactados por conflictos geopolíticos y mayores gastos logísticos.

La siembra se realiza en abril y mayo para evitar competencia con otras algas naturales. Una vez en el mar, las plantas crecen con luz y nutrientes naturales, sin requerir insumos externos. La bahía de Puerto San Julián, ubicada a 360 kilómetros al norte de Río Gallegos, ofrece condiciones óptimas para el desarrollo.

De la línea experimental inicial de 200 metros sembrados este verano, la fundación planea escalar la producción a una hectárea en la próxima temporada para alcanzar una unidad mínima rentable. "Ahora estamos nuevamente sembrando en la bahía. Será nuestra segunda siembra", confirmaron desde la organización.

Santa Cruz sancionó en 2023 la ley 3995, que protege los bosques marinos y prohíbe la extracción de algas silvestres. Esta normativa crea el marco legal para que iniciativas como la de la Fundación Por el Mar prosperen como alternativa económica sustentable. El gobierno provincial acompaña el proyecto de forma técnica, mientras que la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) proporciona equipamiento para medir variables oceanográficas clave en el diseño de sistemas de cultivo.

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