Historia

Día del Inventor: la birome de Biro y otros nueve inventos argentinos que cambiaron el mundo

Cada 29 de septiembre se homenajea a Ladislao José Biro, creador del bolígrafo. Una recorrida por las creaciones nacionales que marcaron la historia.

Redacción••2 min de lectura
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Sifón, bypass y Magiclick: 10 creaciones argentinas para celebrar el Día del Inventor en el país

Cada 29 de septiembre se celebra en la Argentina el Día del Inventor, una fecha instaurada en 1990 para homenajear a Ladislao José Biro, el hombre que patentó el bolígrafo y cuyo nombre derivó en la palabra “birome”. El reconocimiento alcanza a una larga lista de creaciones nacionales que trascendieron fronteras y que todavía hoy siguen vigentes.

Biro nació en Budapest el 29 de septiembre de 1899, pero se radicó y nacionalizó argentino por impulso del expresidente Agustín P. Justo, a quien conoció por casualidad y que lo invitó al país tras ver sus prototipos. El invento surgió como respuesta a la incomodidad de escribir con tinta: al observar el sistema de una imprenta, se inspiró en sus rodillos para crear un tubo con una esfera que, al presionar el papel, trazaba el trazo. Lo llamó bolígrafo, aunque el uso popular impuso la marca que combinaba su apellido con el de su socio Meyne.

La lista de inventos argentinos es extensa. En 1928, un grupo de taxistas dio origen al primer colectivo, con autos que transportaban hasta cinco pasajeros y que derivaron en los coches actuales. Un año antes, en 1891, el policía y antropólogo Juan Vucetich creó el sistema de clasificación e identificación por huellas dactilares, una herramienta clave para resolver crímenes que se adoptó en todo el mundo.

La medicina también aportó lo suyo. El 9 de mayo de 1967, el médico René Favaloro desarrolló el bypass coronario, una alternativa a las intervenciones quirúrgicas que revolucionó la cardiología y que hoy es una de las prácticas más difundidas. En 1989, Carlos Arcusin ideó la jeringa autodescartable tras escuchar que se reutilizaban las jeringas, con el objetivo de prevenir enfermedades. Ese mismo año, Mario Dávila inventó el semáforo para personas no videntes, con panel Braille y señal sonora para indicar cuándo cruzar. Antes, el médico e investigador Luis Agote había transformado las transfusiones de sangre al idear un método con citrato sódico que evitaba la coagulación y permitía almacenar el fluido.

En el terreno del diseño y el deporte, en 1963 el diseñador industrial Hugo Kogan creó el Magiclick mientras trabajaba en la empresa Aurora: un artefacto que genera fuego con una chispa manual y sin fósforos. En 1931, Romano Polo, Antonio Tossolini y Juan Valbanesi desarrollaron la pelota de fútbol sin tientos, con costura invisible, que se usó por primera vez en el Mundial de 1934 bajo el nombre de SuperBall. En 1917 se estrenó El Apóstol, el primer largometraje animado argentino, obra del caricaturista Quirino Cristiani inspirada en la vida de Hipólito Yrigoyen. Y en 1965, la empresa Drago lanzó el sifón de soda, un clásico que volvió al protagonismo en los últimos años gracias a tragos como el vermut.

Por qué importa

La fecha pone en valor una tradición innovadora que trasciende la birome: varios de estos inventos siguen en uso cotidiano y tuvieron impacto global en la medicina, el transporte y la industria.

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