Clima

El Niño 2026/27: será uno de los más fuertes desde 1950 y ya hay 10 distritos en alerta

Un informe provincial advierte sobre un fenómeno 'Muy Fuerte' con alta probabilidad de inundaciones en Buenos Aires.

Redacción4 min de lectura
“Súper Niño”: adelantan que el fenómeno será uno de los más fuertes desde 1950 y dónde ya hay riesgos

Un fenómeno excepcional, que podría ubicarse entre los episodios de El Niño “más intensos” registrados desde 1950, se proyecta para la primavera y el verano 2026/27. Así lo advierte un informe del Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos de la provincia de Buenos Aires, que estima una probabilidad superior al 90% de que el evento evolucione hacia una intensidad “Muy Fuerte”.

El alerta se fundamenta en la elevada acumulación de agua en los suelos bonaerenses. De los 92 municipios relevados, 58 superaron durante este año al menos una de sus medias mensuales históricas de precipitaciones, y diez partidos presentan excedentes hídricos superiores al 50%.

Ante este panorama, el gobierno provincial puso en marcha un “Plan de Gestión del Riesgo frente al Cambio Climático”, que contempla monitoreo, prevención, mantenimiento de infraestructura y obras para mitigar el impacto de eventuales inundaciones sobre las ciudades y las zonas productivas.

El informe se basa en la última Discusión Diagnóstica del Centro de Predicción Climática de la NOAA, emitida el 13 de agosto. Allí se señala que las condiciones de El Niño se encuentran presentes desde mediados de año y se están fortaleciendo. Para alcanzar la categoría “Muy Fuerte”, los modelos proyectan anomalías de alrededor de 2°C en la temperatura de las aguas del Pacífico ecuatorial.

Según datos de la Mesa de Riesgo Hídrico, en abril siete municipios recibieron más del 50% de la precipitación anual promedio, y para junio más del 30% de los distritos excedían sus medias mensuales de lluvia. El resultado fue una saturación generalizada de los suelos, particularmente en el noroeste, centro y sudeste bonaerense.

El relevamiento identifica un grupo de diez partidos con excedentes hídricos superiores al 50%. Al frente aparece Benito Juárez con 75,4%, seguido por Coronel Pringles (67,9%), Pehuajó (66,4%), Olavarría (65,4%) y Tres Arroyos (65%). Luego se ubican Nueve de Julio (61,6%), Dolores (58,9%), Azul y Tandil (ambos con 58,5%) y Necochea (53,2%).

La plataforma SMAP de la NASA, utilizada para el monitoreo semanal, midió un aumento sostenido de la humedad en los primeros cinco centímetros del suelo durante 2026. Desde abril se expandieron las áreas con altos niveles de humedad y, hacia agosto, una superficie considerable del centro y este de la provincia ya estaba clasificada como húmeda o saturada.

El plan provincial se estructura sobre tres ejes: monitoreo hidrometeorológico y coordinación interinstitucional; acciones de anticipación, prevención y respuesta; y medidas estructurales. En el primero interviene la Autoridad del Agua (ADA), con su red Simparh, informes semanales y mapas de peligrosidad. La Mesa de Riesgo Hídrico realiza el seguimiento de excedentes y mantiene bajo monitoreo 41 cuerpos de agua, además de un control específico sobre las cuencas del río V y del Plata. El esquema se complementa con el Comité de Gestión de Riesgo y Emergencia (CORE), encargado de coordinar las áreas ante alertas y organizar la movilización de recursos.

En materia hidráulica, la Dirección Provincial de Hidráulica contempla limpieza de cauces, contratación de horas máquina, préstamo de equipos a municipios, provisión de bombas extractoras, mantenimiento de compuertas y entrega de insumos. El Ministerio informó que mantiene 15 convenios vigentes con municipios para la prestación de maquinaria pesada, otros dos próximos a comenzar y tres en proceso de renovación.

Durante julio ya se habían realizado intervenciones en Bahía Blanca, Dolores, Berazategui, Quilmes, General San Martín, Lobos, Saladillo, Azul, Rivadavia, Capitán Sarmiento, Nueve de Julio y Guaminí, sobre arroyos, canales y sistemas de drenaje.

En Nueve de Julio, la Federación Agraria local indicó que las tareas se concentraron en la limpieza de obstrucciones y que, si bien no se resolvieron todos los problemas, permitirán mejorar el escurrimiento. “Se va a notar la diferencia. No se hizo todo, pero alguna parte se acomodó”, señalaron. En los tramos donde las paredes de los canales están rotas no fue posible intervenir por el alto nivel de agua. “Hoy, técnicamente, no se puede”, resumieron.

En Lobos se intervino la Cañada del Toro para liberar obstrucciones y proteger campos e infraestructura vial. En Guaminí se realizaron tareas sobre canalizaciones urbanas para reducir anegamientos. El plan incluye también actuaciones sobre la infraestructura vial, con rehabilitación de calzadas y mantenimiento de la transitabilidad.

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