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John Rhys-Davies casi pierde la visión por las prótesis de Gimli en El Señor de los Anillos

El actor que interpretó al enano en la trilogía de Peter Jackson sufrió una reacción al látex y al pegamento que lo dejó sin visión lateral durante el rodaje.

Redacción••2 min de lectura
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John Rhys-Davies casi pierde la visión por las prótesis de Gimli en El Señor de los Anillos

El rodaje de El Señor de los Anillos se extendió durante 438 días ininterrumpidos y dejó anécdotas de todo tipo. Una de las más impactantes involucra a John Rhys-Davies, el actor que dio vida a Gimli, quien estuvo a punto de perder la visión por las prótesis faciales que usaba para encarnar al personaje. El látex y el pegamento le provocaron un eccema que le inflamó la cara y los párpados.

La hinchazón fue tan severa que perdió la visión lateral y su campo de visión quedó reducido a prácticamente nada. Las escenas de diálogo no representaban un problema, pero las de combate sí: el actor no podía ver a los especialistas que tenía que enfrentar en cada pelea.

Lejos de abandonar la producción, Rhys-Davies llegó a un acuerdo con los dobles de riesgo. Antes de cada toma les preguntaba cuántos iban a atacarlo y coreografiaban la secuencia en el momento: "Tú ven hacia mí y te doy con el hacha. Luego viene el siguiente y le doy...", recordó el intérprete sobre aquel método improvisado.

El resultado quedó en pantalla. Las reacciones de pánico de los rivales de Gimli son genuinas, porque los especialistas no sabían hacia dónde apuntaría el hacha. Cuando le pidieron que intentara no golpearlos de verdad, pero le aclararon que no había problema si les daba, Rhys-Davies interpretó que tenía vía libre y terminó propinando golpes reales entre toma y toma.

Peter Jackson quedó conforme con el resultado. El director nunca había imaginado tanta ferocidad en un combate y el caos del rodaje terminó jugando a favor de la trilogía. La producción, de todos modos, ya había acumulado otros episodios memorables, como la escena de Gollum que se grabó en el living de una casa.

La trilogía basada en la obra de J. R. R. Tolkien se convirtió en un fenómeno global y llevó a Rhys-Davies a uno de los papeles más recordados de su carrera. El actor, nacido en Salisbury en 1944, ya tenía una trayectoria extensa en cine y televisión antes de ponerse en la piel del enano guerrero.

El caso se suma a otras historias de rodajes exigentes que trascendieron con los años. En la misma saga, los actores debieron convivir con prótesis, maquillajes pesados y jornadas maratónicas. Para Rhys-Davies, el costo físico fue alto: la inflamación de sus párpados lo acompañó durante buena parte del proceso.

La anécdota circula entre los fanáticos de la saga como uno de los ejemplos más claros de hasta dónde puede llegar la entrega de un intérprete. También recuerda que detrás de cada batalla épica hay un operativo de coordinación que rara vez se ve en pantalla, y que en este caso se resolvió con acuerdos de palabra entre el actor y los dobles.

Por qué importa

La anécdota revela el costo físico que exigió uno de los rodajes más ambiciosos del cine y explica por qué las escenas de combate de Gimli se ven tan reales: los golpes fueron genuinos.

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