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Hangar rojo: el dilema moral de un militar chileno durante el golpe de Pinochet

El film de Juan Pablo Sallato, basado en la historia del capitán Jorge Silva, llega tras su paso por Berlín y Guadalajara

Redacción••2 min de lectura
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Hangar rojo: el dilema moral de un militar en la época del golpe de Augusto Pinochet que derrocó a Salvador Allende

Hangar rojo es el primer largometraje de ficción del director chileno Juan Pablo Sallato, basado en el libro de investigación periodística Disparen a la bandada. Crónica secreta de los crímenes en la FACH contra Bachelet y otros, de Fernando Villagrán. La película reconstruye la historia del capitán Jorge Silva, un militar que enfrentó un dilema moral durante la dictadura de Augusto Pinochet y murió exiliado en Londres.

El 11 de septiembre de 1973, mientras el golpe de Estado que derrocó al presidente Salvador Allende se consumaba, Silva recibió una orden precisa: convertir la Escuela de Aviación a su cargo en un centro de detención y tortura. Ese es el punto de partida del film, que se estrenó en el Festival de Berlín y fue multipremiado en el Festival de Guadalajara.

Silva, interpretado por Nicolás Zárate, era jefe de Inteligencia de la Fuerza Aérea. Un hombre frío y consciente de la disciplina militar. Cuando empiezan a llegar camiones con víctimas de la represión, su rutina se altera y su entorno se transforma. También reaparece el coronel Jahn (Marcial Tagle), un antiguo rival ahora convencido de la necesidad de la represión ilegal.

Sallato estrecha el margen de acción del protagonista: desobedecer implica ponerse en peligro, obedecer significa aceptar algo que lo perturba. La película evita el discurso ilustrado sobre el golpe y apuesta al clima del thriller, con planos cerrados y una cámara que sigue al personaje a corta distancia, sin concederle escape.

La fotografía en blanco y negro de Diego Pequeño y el montaje de Valeria Hernández y Sebastián Brahm refuerzan la sensación de encierro y asfixia. El director evita convertir la tortura en espectáculo y apela al fuera de campo: un sonido, una reacción. Esa contención no atenúa el horror.

El elenco se completa con Boris Quercia, Catalina Stuardo y Aron Hernández. La duración es de 82 minutos y la calificación es R-13 (restringida).

Por qué importa

La película pone en pantalla un dilema moral real de la dictadura chilena y rescata una investigación periodística sobre crímenes de la Fuerza Aérea. Interpela al público argentino por la historia reciente de la región.

Qué sigue

El film continúa su recorrido comercial tras el paso por festivales internacionales. Resta ver si logra distribución amplia en Argentina y cómo responde la crítica local.

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