Espectáculos

"Islandia", la ópera prima de Leandro Cerro, se proyecta los viernes en Cacodeplhia

El documental autobiográfico del cineasta argentino narra un viaje a Reikiavik marcado por el duelo, la música de Sigur Rós y un nuevo amor.

Redacción2 min de lectura
Islandia: un viaje personal que enseña cómo es posible autodescubrirse a partir de los demás

Islandia, la ópera prima de Leandro Cerro, se exhibe en la sala porteña Cacodeplhia todos los viernes de septiembre a las 19. El documental, de 97 minutos y calificado para mayores de 13 años, tuvo su estreno internacional en el Trento Film Festival de Italia y fue premiado este año en el Festival Escenario, dedicado al cruce entre cine y música.

El film parte de una experiencia personal: tras la enfermedad y la muerte de su padre, Cerro encontró refugio en la música de Sigur Rós. Escuchó sus discos de manera obsesiva, siguió descubriendo otros artistas islandeses y hasta empezó a estudiar el idioma para entender las letras. En 2015, desencantado con su trabajo como montajista en National Geographic, decidió viajar a Reikiavik sin conocer a nadie y con una cámara pequeña y un micrófono direccional. Se quedó siete meses y filmó todo el material que compone la película.

El relato combina el duelo por la muerte del padre, una ruptura amorosa y el descubrimiento de una canción de Sigur Rós en los créditos de Vanilla Sky, la película de Tom Cruise. A eso se suma la aparición de Katja, una joven alemana que Cerro conoció durante su recorrido por el país nórdico y de quien se enamoró. Lo que había comenzado como un viaje para procesar un dolor desemboca en el registro del nacimiento de otra relación.

El paisaje islandés, con glaciares, volcanes y cascadas, ocupa un lugar importante, pero el foco está puesto en lo que esa geografía produce en las personas y, sobre todo, en la música. Participan del documental integrantes de Sigur Rós, Amiina y The Sugarcubes, protagonistas de una escena sorprendentemente potente para un país donde vive menos de medio millón de personas.

La película se inscribe en la corriente de las narrativas del yo y la autoficción, que convirtieron la experiencia personal en un territorio privilegiado del cine documental. "Su primer largometraje crece cada vez que ese yo deja de ocupar todo el cuadro y permite que los otros también entren, participen", sostiene la crítica.

Cerro viajó hasta una isla remota buscando respuestas sobre sí mismo y terminó haciendo una película sobre las personas que encontró en el camino. El hallazgo más genuino de Islandia reside en la constatación de que incluso las experiencias más privadas, como el duelo, la soledad o el enamoramiento, están atravesadas por los vínculos.

¿Te gustó esta nota?

Recibí lo más importante del día en tu correo. Sin spam, con opción de baja siempre.

Más en Espectáculos