Desastres Naturales

Itaipú y Yacyretá abrieron sus compuertas por la crecida del Paraná

Las represas binacionales reportaron caudales muy por encima del promedio y advirtieron por posibles aguas altas hasta diciembre. En Ciudad del Este ya evacuaron familias.

Redacción••4 min de lectura
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Itaipú y Yacyretá abrieron sus compuertas por la crecida del Paraná

Las centrales hidroeléctricas binacionales de Itaipú, entre Brasil y Paraguay, y Yacyretá, entre la Argentina y Paraguay, abrieron sus compuertas para regular los niveles de agua ante el aumento de los aportes de los ríos en la región que comparten ambos países con Brasil. La medida se tomó en las últimas horas y responde a la intensificación de El Niño, que ya provocó consecuencias en la zona de la Triple Frontera.

En Ciudad del Este, Paraguay, el avance del agua obligó a desplegar operativos de evacuación en el barrio San Rafael, donde numerosas familias viven en sectores bajos expuestos a inundaciones. El director general paraguayo de Itaipú, Justo Zacarías Irún, acompañó las tareas de evacuación ante la rápida crecida del río Paraná.

Según los datos de la Comisión Especial de Crecidas de la represa, el nivel del río alcanzó los 115,76 metros sobre el nivel del mar y se prevé que continúe aumentando de manera gradual. La situación llevó a las autoridades a disponer la apertura de compuertas como parte de las medidas adoptadas para regular el caudal.

“Realmente sabíamos que el fenómeno El Niño iba a presentarse de esta forma: lluvias intensas, de corta duración y sorpresivas. Estamos preparados para asistir a las familias; ya venimos trabajando en conjunto con la Secretaría de Emergencia Nacional, que tiene a su cargo la coordinación general. Continuamos con la evacuación de la gente y estamos previendo todo lo necesario para este operativo”, señaló Zacarías Irún.

Por su parte, Yacyretá informó que los caudales que llegan a la represa también aumentaron y que se prevén nuevos incrementos durante los próximos días. La entidad advirtió, además, sobre posibles escenarios de aguas altas durante el trimestre comprendido entre octubre y diciembre, en función de las perspectivas climáticas asociadas con El Niño.

En su último informe, la central binacional indicó que los caudales afluentes, es decir, el volumen de agua que llega a la represa, se mantienen por encima de los promedios históricos. En septiembre la diferencia fue del 37%, mientras que en lo que va de octubre alcanzó el 40%. Según la entidad, al 12 de octubre los aportes ya superaban los valores habituales para esta época del año, una tendencia que podría mantenerse durante las próximas semanas.

Aunque no se emitieron alertas por tormentas para las zonas cercanas a ambas represas, el pronóstico indica que las lluvias continuarán hasta el próximo jueves. En este contexto, los caudales podrían seguir aumentando, por lo que las autoridades recomiendan a la población mantenerse atenta a los reportes meteorológicos y a los boletines oficiales de ambas entidades.

De acuerdo con la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA, por sus siglas en inglés), que monitorea el fenómeno meteorológico a escala global, las zonas más amenazadas por las lluvias se encuentran en el noreste argentino, especialmente en Misiones y Corrientes. Se trata de una de las regiones más húmedas del país, donde también existe una mayor probabilidad de que se registren precipitaciones extremas.

El riesgo no se limita a esas dos provincias. El aumento de las lluvias en los sectores cercanos a los tramos superiores de la cuenca puede tener consecuencias aguas abajo, en las localidades atravesadas por el Paraná y sus afluentes. Esto representa una amenaza para distintas poblaciones del Litoral, donde las crecidas pueden afectar viviendas ubicadas en zonas bajas, caminos y otras infraestructuras, tal como ya ocurre con la crecida del río Uruguay en campos de Corrientes y Entre Ríos.

En Entre Ríos, por ejemplo, localidades como Concordia ya se vieron afectadas por las fuertes tormentas registradas en la región, un escenario similar al que derivó en la evacuación de familias en Concordia por la crecida del río Uruguay. Aunque las precipitaciones no siempre se concentran en los mismos lugares, las lluvias intensas en distintos puntos de la cuenca pueden contribuir al incremento de los caudales y aumentar el riesgo de inundaciones.

La evolución de la situación dependerá tanto de la intensidad y distribución de las precipitaciones como de la respuesta de los ríos y las represas. En un escenario marcado por la intensificación de El Niño, el seguimiento de los niveles del Paraná y de los pronósticos meteorológicos será clave para anticipar posibles crecidas y reducir el impacto sobre las poblaciones ribereñas. El Servicio Meteorológico Nacional recomienda mantenerse atento a las alertas y respetar los protocolos establecidos por las autoridades locales, provinciales y nacionales.

Por qué importa

La crecida del Paraná amenaza a las poblaciones ribereñas del Litoral argentino, en especial Misiones, Corrientes y Entre Ríos, donde las inundaciones pueden afectar viviendas, caminos e infraestructura en los próximos meses.

Qué sigue

Las lluvias continuarán hasta el próximo jueves y los caudales podrían seguir subiendo. Habrá que seguir los boletines de Itaipú y Yacyretá y los pronósticos del Servicio Meteorológico Nacional para anticipar nuevas crecidas.

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