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Keanu Reeves fue gerente de un restaurante antes de triunfar en Hollywood

El actor de Matrix y John Wick ascendió en la hostelería hasta dirigir un local de pastas en Toronto, pero renunció para dedicarse a las audiciones.

Redacción••2 min de lectura
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Keanu Reeves fue gerente de un restaurante antes de triunfar en Hollywood

Antes de convertirse en una estrella de Hollywood, Keanu Reeves trabajó como camarero y llegó a ser gerente de un restaurante de pastas en Toronto, Canadá. Tenía alrededor de 20 años y usaba ese empleo para pagar el alquiler de la casa que compartía con un amigo mientras asistía a audiciones locales. Un día, mientras reorganizaba el personal, decidió renunciar y apostar todo a la actuación.

El actor, hoy reconocido por Matrix y John Wick, recordó esa etapa en una entrevista con Louis B. Hobson en 2003. Según contó, los dueños del local valoraron su constancia y lo promovieron de empleado básico a gerente. Ese ascenso, sin embargo, fue el que lo hizo reaccionar sobre su futuro.

"Antes de ir a la audición para Wolfboy, estaba gestionando un restaurante de pasta. Había trabajado allí tanto tiempo que me hicieron gerente", relató Reeves. "Un día, una empleada que trabajaba para mí me preguntó si podía tener el día libre, así que estaba intentando reorganizar el personal. De repente me di cuenta de que esto no era lo que quería hacer con mi vida, así que dimití. Salí de ese lugar y me fui directamente a las audiciones y conseguí el papel en Wolfboy".

Wolfboy es un musical que gira en torno a dos adolescentes internados en un manicomio: Bernie intentó suicidarse y David cree ser un hombre lobo. La obra aborda el abuso, la sexualidad, la soledad y los trastornos psiquiátricos, y se representó en varias ocasiones durante la década de 2010 en el Festival de Edimburgo y en los Estudios Trafalgar de Londres. Para Reeves fue su primer papel y el que le cambió la vida.

El vínculo del actor con la industria ya existía antes de ese empleo. Su padrastro era Paul Aaron, un director de cine que le consiguió su primer trabajo en un set cuando tenía 15 años. Fue como asistente de producción de la película de acción A Force of One, protagonizada por Chuck Norris. Allí llevaba refrescos, cargaba hielo y observaba con fascinación el trabajo de los tramoyistas, actores, luces y generadores. Ese entorno le despertó el interés por el cine.

La historia de Reeves se suma a la de otras figuras que atravesaron trabajos convencionales antes de la fama. En el cine argentino también hay casos de actores que combinaron oficios mientras buscaban su oportunidad, como Mercedes Morán y su presente en Netflix. La diferencia, en el caso de Reeves, fue la decisión radical de dejar la seguridad de un sueldo fijo para perseguir una carrera incierta.

Con el tiempo, esa apuesta se transformó en una de las trayectorias más sólidas de Hollywood. El actor pasó de las audiciones locales en Toronto a protagonizar franquicias globales y a convertirse en una figura querida por el público. Su paso por la hostelería quedó como una anécdota que él mismo suele recordar cuando le preguntan por sus comienzos.

Por qué importa

La historia muestra el punto de quiebre que puede definir una carrera: Reeves dejó un empleo estable para apostar a la actuación y terminó convirtiéndose en una de las estrellas más reconocidas de Hollywood.

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