La población mundial llegará a su pico en 2056 y después empezará a caer
Un estudio de economistas de Pensilvania anticipa el máximo histórico de 9000 millones de personas y una baja sostenida desde entonces

En algún día de 2056, la humanidad va a alcanzar su mayor tamaño histórico: unos 9000 millones de personas. Al día siguiente, por primera vez desde la Peste Negra, empezará a achicarse y ya no se detendrá. Esa es la proyección de Terra Incognita, un trabajo reciente de Jesús Fernández-Villaverde y Patrick Norrick, economistas de la Universidad de Pensilvania.
Según sus cálculos, la tasa de fecundidad global ya cayó en 2026 por debajo del nivel de reemplazo de 2,1 hijos por mujer. La población sigue creciendo solo por inercia: todavía hay muchas mujeres en edad de tener hijos, nacidas en épocas de más nacimientos. La fecha del pico es unos 30 años anterior a la que maneja Naciones Unidas, cuyas proyecciones vienen errando de manera sistemática: de 37 países con estadísticas de calidad, 33 registraron en 2024 menos natalidad que la pronosticada por la ONU.
Villaverde, convertido en divulgador estrella del tema, suele explicar que “la gente no termina de entender que la fecundidad es como una tasa de interés: se compone con el tiempo”. Las consecuencias obvias figuran en todos los ensayos económicos: menos trabajadores para sostener más jubilaciones, más gasto en salud y menos alumnos en las escuelas. Pero hay derivadas menos evidentes que ya se ven en los países que van adelante en la transición, como Japón y Corea del Sur.
El investigador del Instituto Max Planck Diego Alburez-Gutiérrez proyectó cuántos parientes vivos tiene una persona a lo largo del siglo. Una mujer de 65 años tenía en promedio 41 en 1950 y va a tener 25 en 2095. En Sudamérica la caída llega al 67%. Van a escasear los primos, los sobrinos y los nietos, y a sobrar los abuelos y bisabuelos. La familia deja de parecerse a un árbol y se asimila a un poste: pocas personas por generación y muchas generaciones superpuestas.
De ahí surge la figura de los “súper herederos”: un hijo único de padres que también fueron hijos únicos concentra la herencia de dos padres, cuatro abuelos y algún tío sin hijos. El patrimonio de una persona va a depender cada vez más de su familia y cada vez menos de su trabajo. Pero no todas las herencias son un premio. Japón tiene 9 millones de akiya, casas vacías que ya son el 13,8% de las viviendas del país. Muchas pertenecen a padres que murieron en pueblos donde nadie quiere vivir y los hijos no pueden venderlas ni alquilarlas.
En la Argentina esa carambola ya se ve en las ciudades. “Algo que me intriga es qué va a pasar con la vivienda. Estamos llenos de departamentos o casas grandes para familias poco numerosas. Tal vez se vuelva más normal alquilarle una pieza a alguien”, dijo Rafael Rofman, investigador del Cippec y coautor, junto a Carola della Paolera, del libro La revolución demográfica. Los números lo respaldan: según el Censo 2022, el 39,1% de los hogares porteños son de una sola persona, el tipo más frecuente de la ciudad. El tamaño promedio del hogar porteño bajó de 4,5 a 2,6 personas y el 13,8% de las viviendas está vacío.
Los negocios también cambian de cliente. La infraestructura pensada para el comienzo de la vida se reconvierte para el final. En Corea, los salones de fiesta para casamientos pasaron de 1030 a 754 entre 2018 y 2023 y varios se transformaron en funerarias. En Gwangju, un jardín de infantes que llegó a tener 150 alumnos funciona hoy como hogar de ancianos. En China, los medios hablan de un “invierno obstétrico” por el cierre de maternidades. En Japón, la papelera Oji dejó de fabricar pañales para bebés y se concentró en los de adultos. En un gran marketplace coreano, en 2023 se vendieron más cochecitos para perros (57%) que para bebés (43%).
El politólogo de la Universidad Duquesne Mark Haas publicó el año pasado The Geriatric Peace. Su argumento es que las potencias que envejecen quedan atrapadas en un ajuste fiscal permanente: cada peso que va a jubilaciones y salud no va a tanques ni a portaaviones, y eso las vuelve menos propensas a la guerra. Un país viejo no solo tiene menos soldados: tiene menos plata y menos ganas de arriesgar a los pocos jóvenes que le quedan. Hace tres décadas, el estratega Edward Luttwak ya hablaba de una “guerra pos-heroica”, la de sociedades con familias de uno o dos hijos que toleran muy pocas bajas.
El idioma también entra en la carambola. Villaverde publicó en X un ejercicio provocador: ¿cuándo va a ser Bolivia un país de mayoría germanoparlante? Su respuesta: en unos 90 años. Los menonitas bolivianos, unos 150.000 que hablan bajo alemán y viven en colonias agrícolas, tienen alrededor de siete hijos por mujer, contra 1,51 del resto del país. Si esa diferencia se mantuviera, serían mayoría en 2116. “Es un escenario medio en broma, no un pronóstico”, aclara. En sentido contrario, estima que en Cataluña entre el 35% y el 38% de los chicos ya nacen de madres extranjeras y que menos de un tercio crece en hogares donde se habla catalán. Su proyección es que hacia 2060 el catalán podría volverse una lengua sobre todo ceremonial, como el galés en Gran Bretaña.
Queda la pregunta de quiénes heredarán el planeta. En los países ricos, la relación histórica entre ingreso y fecundidad se está dando vuelta. Economistas como Matthias Doepke y Michèle Tertilt encontraron que hoy nacen más chicos donde más mujeres trabajan, siempre que haya políticas que permitan combinar carrera y familia. En el otro extremo están los religiosos. Eric Kaufmann lo planteó en Shall the Religious Inherit the Earth?. En Israel, los ultraortodoxos van a ser el 24% de la población en 2050. Los amish de América del Norte, que hoy son 421.200, duplican su población cada 20 años. Si el interés compuesto de la demografía se extrapola en forma lineal, para fin de siglo las fuerzas dominantes serían las de ricos y religiosos.
Por qué importa
El envejecimiento poblacional redefine el mercado laboral, el sistema previsional, la vivienda y hasta la geopolítica. Argentina ya muestra el patrón: hogares unipersonales y viviendas vacías anticipan tensiones en salud, jubilaciones e infraestructura.
Qué sigue
La ONU revisará sus proyecciones y varios países deberán decidir políticas de natalidad, migración y cuidado de mayores. En Argentina, el debate por la vivienda y el sistema jubilatorio seguirá creciendo a medida que la fecundidad siga por debajo del reemplazo.
¿Te gustó esta nota?
Recibí lo más importante del día en tu correo. Sin spam, con opción de baja siempre.
Relacionadas
Más de #población mundial →
Las lecciones del cuadernito negro: por qué la Argentina no crece sin equilibrio fiscal

Cristian Coloca, experto en inversiones: los errores más comunes al invertir y cómo evitarlos

El 40% de los cuidadores principales de un familiar sufre sobrecarga severa, según un estudio de la Universidad Austral

Laporte criticó a Argentina por la final del Mundial: "Era antifútbol"

Milei y los datos falsos: el Presidente dijo que echó 20.000 terroristas y Migraciones registró 772 deportados

Aguzín explicó por qué las empresas chinas salen al mundo preparadas para ganar
Más en Economía

Guillermo Mondino: "El Gobierno le pega al fleje con la potencia de Del Potro sin la sutileza de Federer"

Melconian advierte que el tipo de cambio "acelera las quiebras" y cuestiona el ritmo de las reformas

Economistas de FIEL advierten sobre los sesgos del Indec para medir la actividad
Más leídas
7 días- 1
Detuvieron por error a una pareja de la Policía Federal acusada de un robo en Tres de Febrero
Policiales
- 2
Ella Beatty, hija de Warren Beatty y Annette Bening, brilla como asesina en Monster
Espectáculos
- 3
Quién es Emiliano Tarragona, el escort que denunció a Maxi Ghione y habló en LAM
Policiales
- 4
Detrás de las velas para el papa León XIV: una fábrica de Lomas del Mirador que trabaja desde 1960
Religión
- 5
Monster: las diferencias entre la serie de Lizzie Borden y el caso real de 1892
Espectáculos




