Jardinería

Lapacho: el árbol que florece sin hojas y pinta de color la primavera porteña

Es uno de los grandes protagonistas de la temporada en Buenos Aires. Cuánto tarda en florecer y qué cuidados necesita.

Redacción••2 min de lectura
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El árbol que florece sin hojas, se destaca por su resistencia y llena de color las calles de Buenos Aires

Cada primavera, Buenos Aires se llena de postales que combinan naturaleza y paisaje urbano. Entre los árboles que más se destacan por su color aparece el lapacho, una especie que en esta época del año comienza a florecer y se convirtió en uno de los símbolos más reconocibles de la temporada. Su impacto visual despertó cada vez más interés por conocer sus cuidados y el tiempo que necesita para dar sus primeras flores.

En la Ciudad, los lapachos se distribuyen en distintas plazas y parques, donde se destacan por su porte y el color que generan al florecer. Están presentes en los parques Saavedra, Los Andes, Avellaneda, Chacabuco, Micaela Bastidas, Thays, Patricios, Rivadavia, Lezama y Alberdi, además de los canteros de la Avenida 9 de Julio, la Plaza de los Virreyes, Plaza Armenia y Plaza Italia, entre otros espacios verdes porteños.

Los barrios con mayor presencia de lapachos rosados son Palermo, Puerto Madero, Saavedra y Villa Urquiza. Dentro de ese recorrido floral hay un ejemplar que se volvió particularmente emblemático: el lapacho de Ezcurra, ubicado en la intersección de Figueroa Alcorta y Ramón Castilla, en Barrio Parque. Fue plantado por el paisajista Martín Ezcurra y hoy funciona casi como un ícono urbano, ya que su floración tiende a marcar el inicio simbólico de la temporada más colorida del año en la Ciudad.

Según Virginia Rosso, ingeniera agrónoma de la Facultad de Agronomía, el lapacho puede tardar entre 3 y 5 años en desarrollar sus primeras flores cuando se lo cultiva desde semilla y en condiciones óptimas de crecimiento. Recién alcanza su plenitud de floración entre los 10 y los 15 años de edad.

El lapacho es nativo de Sudamérica y, dentro de la Argentina, puede encontrarse en la ecorregión de las Yungas, donde prefiere los suelos arenosos y húmedos. Al momento de trasplantar un ejemplar joven, la especialista recomienda mantener el suelo húmedo mientras la planta logra establecerse, evitando siempre el encharcamiento.

Durante las etapas de crecimiento y floración, la demanda de agua del árbol es mayor que en el reposo invernal, aunque en la Ciudad las lluvias suelen ser suficientes para cubrir esas necesidades. El lapacho tolera bien el sol directo, pero no resiste las bajas temperaturas.

En cuanto a la poda, Rosso explica que en los ejemplares jóvenes se pueden realizar podas de estructura o formación para guiar el crecimiento del futuro árbol adulto, siempre en invierno, cuando el árbol está sin hojas. De igual manera, aclara que en cualquier etapa conviene limitarse a eliminar únicamente las ramas secas, dañadas o enfermas, ya que la remoción de grandes cantidades de material vegetal podría afectar de forma significativa la floración posterior.

Por qué importa

El lapacho marca el inicio simbólico de la primavera en Buenos Aires y su floración se convirtió en un atractivo urbano que moviliza a vecinos y turistas. Conocer sus tiempos y cuidados ayuda a quienes quieren plantarlo o preservar los ejemplares existentes.

Qué sigue

Con la llegada del verano, la floración del lapacho irá cediendo y el árbol entrará en su etapa de reposo. La poda, si corresponde, deberá hacerse en invierno, cuando el ejemplar está sin hojas.

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