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Marcas relanzan repuestos para clásicos que dejaron de fabricarse hace décadas

Toyota, Nissan y Porsche volvieron a producir piezas originales para modelos históricos, con técnicas actuales y tiradas reducidas.

Redacción2 min de lectura
Por qué algunas marcas volvieron a fabricar repuestos de modelos que desaparecieron hace décadas

Conseguir un repuesto para un auto clásico suele convertirse en una búsqueda frustrante. Cuando el stock original se agota, los dueños recurren a piezas usadas, a fabricantes independientes o a reparaciones caseras. Algunas automotrices decidieron recorrer el camino inverso: volver a fabricar componentes de vehículos que salieron de producción hace décadas.

El caso más desarrollado es el de Toyota, que en 2020 puso en marcha el programa GR Heritage Parts. La compañía reproduce piezas discontinuadas y las comercializa otra vez como repuestos originales. El catálogo supera los 300 componentes y abarca ocho familias de modelos, entre ellos los 2000GT, los Supra A70 y A80, los Corolla Levin y Sprinter Trueno AE86 y las series 40, 60, 70 y 80 del Land Cruiser.

No se trata solo de molduras, emblemas o piezas decorativas. A comienzos de mes, la firma japonesa abrió pedidos de nuevos componentes del motor 4A-GE que usaba el AE86, incluidos la tapa de cilindros y el block. Para volver a producirlos mantuvo el diseño básico original, pero incorporó técnicas actuales de simulación, fabricación y nuevos materiales.

Eso explica cómo funciona esta nueva generación de repuestos. Una pieza reproducida no es necesariamente una copia idéntica de la fabricada 30 años atrás, pero conserva función, calidad y garantía de un repuesto original.

Nissan trabaja con una estrategia similar a través de NISMO Heritage, concentrada en las generaciones R32, R33 y R34 del Skyline GT-R. Durante este año sumó inyectores, juntas de turbo, sensores, componentes de suspensión y hasta el eje de transmisión delantero del R32. En varios casos, la empresa especifica que los repuestos que habían dejado de producirse volvieron a fabricarse con el mismo proveedor original.

Algunas piezas regresan gracias a métodos que no existían cuando el auto era nuevo. Nissan, por ejemplo, recurrió a impresión 3D para reproducir clips del sistema de combustible, con materiales que cumplen los estándares de calidad exigidos para la pieza original.

En Europa, Porsche lleva el concepto a otra escala. Porsche Classic dispone hoy de información y provisión para más de 80.000 piezas originales destinadas a modelos clásicos, desde vehículos históricos hasta generaciones relativamente recientes.

El desafío detrás de estos programas es económico. Un vehículo moderno se fabrica en cientos de miles de unidades y permite amortizar rápido moldes, matrices y proveedores. Una pieza para un clásico, en cambio, suele tener una demanda muy reducida.

Las empresas reconocen que estos programas las obligan a trabajar junto a proveedores, adoptar tecnologías modernas y encontrar una forma sostenible de fabricar en volúmenes pequeños. "Reproducir estas piezas responde a una lógica de servicio y vínculo con el cliente", sostienen desde las marcas que mantienen activos sus catálogos históricos.

Mantener disponibles componentes para vehículos que ya no se fabrican permite extender la relación con sus propietarios, preservar modelos que forman parte de su patrimonio y transmitir que la experiencia con la marca no termina cuando un auto deja de salir de la línea de producción.

Por qué importa

Estos programas sostienen el valor de autos históricos y amplían el negocio de posventa de las automotrices. Para los coleccionistas argentinos, facilitan restaurar modelos que hoy dependen del mercado de usados.

Qué sigue

Habrá que seguir los nuevos pedidos que abran Toyota y Nissan para sus catálogos Heritage y si otras marcas replican el modelo ante la presión de los clubes de clásicos.

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