Inmigración

Mariela, docente argentina de 50 años, dejó todo y se mudó a Italia: cuánto se gana y cuánto cuesta vivir

La mujer siguió a sus tres hijos al sur italiano y contó cómo consiguió trabajo en tres días, cuánto paga de alquiler y por qué no piensa volver

Redacción••3 min de lectura
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Mariela, docente de 50 años, dejó Argentina y se instaló en Italia: “Acá un sueldo bajo empieza en 1200 euros y va hasta los 1600 euros”

Mariela tiene 50 años, era maestra de grado en Córdoba y hace más de seis meses pidió licencia en la escuela donde trabajaba para probar suerte en Italia. La decisión no fue azarosa: sus tres hijos se habían mudado antes al país europeo y ella no quería quedarse mirando la distancia desde la Argentina. "No quería ser esa mamá que no vio crecer a sus hijos", contó en una entrevista con el canal de YouTube Camino ideal.

La mujer vive hoy en San Lucido, en el sur italiano, después de haber pasado por Ravena, en el norte. En ese recorrido comprobó una diferencia clave para cualquier argentino que evalúe emigrar: los sueldos y el costo de vida cambian de punta a punta del país. "En el norte, un sueldo bajo es de 1200 a 1300 euros y, como máximo, 1650", detalló.

El alquiler también pesa distinto según la zona y la temporada. En el norte, según su experiencia, los valores van de 600 a 1000 euros. En el sur la ecuación se invierte: se gana menos, pero los gastos caen. "En el supermercado, lo que yo gastaba para una semana en Ravena eran 100 euros; acá gastás 30 euros", comparó.

Mariela mantiene un vínculo laboral con la Argentina: sigue como asesora en pedagogía para el Ministerio de Educación de Córdoba. Pero en Italia consiguió un trabajo estable por el boca en boca, en un consultorio médico, gracias a que antes de recibirse de maestra había estudiado odontología casi hasta el final. "Cuando volví al sur, en tres días conseguí un trabajo. Me siento cómoda, si no me sale el italiano, no pasa nada, para ellos vale la intención", relató.

Sobre los requisitos para insertarse laboralmente, fue concreta: tener los papeles al día es el primer paso y el idioma es fundamental para acceder a un puesto con un pago que alcance para vivir. Sin esas dos condiciones, el camino se complica.

La docente también describió qué tipo de empleos se consiguen con mayor facilidad en el sur. La mayoría se concentra en gastronomía y turismo, por fuera de lo que se considera trabajo cualificado. "Generalmente son en la cocina, como mozos de limpieza con jerarquías, porque es muy valorado. Los argentinos somos valorados porque nos adaptamos a cualquier situación", afirmó.

El balance económico, aclara, no la convierte en millonaria. "Con el sueldo no me voy a hacer millonaria, pero me alcanza para vivir. Trabajo a la mañana y a la tarde voy a tomar mate a la playa", sostuvo. Mientras tanto, avanza con la homologación de sus títulos para poder ejercer en el sistema educativo italiano.

Sobre emigrar a los 50, Mariela ensayó una reflexión propia. "Desde lo emocional y espiritual, es muy interesante en cuestión de evolución. De la parte económica hay que mirarlo desde una manera flexible", planteó. Y agregó: "Recién ahora puedo decir que en este momento es un medio para, porque mientras estoy homologando los títulos. Yo tengo claro lo que quiero y entendí que hay que adaptarse a lo que te provee el espacio".

Por qué importa

El testimonio expone los números concretos que enfrenta un argentino que emigra a Italia a los 50: sueldos, alquileres y requisitos legales. Es una referencia directa para quienes evalúan el mismo paso y para el debate sobre la emigración de profesionales argentinos.

Qué sigue

Mariela sigue con la homologación de sus títulos para poder ejercer como docente en Italia. Ese trámite definirá si su nueva vida deja de ser un empleo transitorio y se consolida en su profesión.

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