Mette-Marit de Noruega llega al trono con un pasado polémico, un hijo preso y una salud frágil
La nueva reina consorte asume en su momento más difícil: se recupera de un trasplante de pulmón y su hijo mayor cumple prisión domiciliaria por 34 delitos

Mette-Marit de Noruega se convirtió en reina consorte en uno de los momentos más complejos de su vida. La esposa del nuevo monarca Haakon VIII llega al trono mientras se recupera de un trasplante de pulmón realizado en junio, consecuencia de la fibrosis pulmonar que le diagnosticaron en 2018. Por ese motivo no pudo acompañar a su marido cuando juró ante el Parlamento: fue su hija, la princesa Ingrid Alexandra, quien ocupó su lugar.
A los problemas de salud se suma la situación judicial de su hijo mayor, Marius Borg Høiby, quien cumple prisión domiciliaria con tobillera electrónica en el Palacio de Skaugum tras ser declarado culpable de 34 delitos, entre ellos dos cargos de violación. También reapareció el vínculo con el financista Jeffrey Epstein: aunque había pedido disculpas en 2019, volvió a hacerlo a principios de este año después de que se conocieran nuevos documentos.
Nacida el 19 de agosto de 1973 en Kristiansand, ciudad del sur de Noruega, Mette-Marit Tjessem Høiby fue la menor de los cuatro hijos del periodista Sven Olaf Bjarne Høiby y de Marit Tjessem. Cuando tenía 11 años sus padres se separaron, un hecho que, según contó, la marcó. En 1990 viajó a Wangaratta, Australia, para un intercambio escolar. A su regreso comenzó la etapa más caótica de su vida, con fiestas, alcohol y drogas.
En ese período participó del programa La casa del placer, de TV Norge, donde los concursantes buscaban pareja. Tras romper con el empresario John Ongby, conoció a Morten Borg, un DJ que había estado preso por tráfico de drogas. De esa relación breve nació en 1997 su primogénito, y Mette-Marit asumió la maternidad en solitario.
Poco después conoció a Haakon en el Festival Quart, el mayor evento de rock de Noruega, gracias a amigos en común. "Hay algunos períodos de mi vida, quizá en mi primera fase con Haakon, en los que todavía no puedo pensar sin tener que vomitar porque fue muy duro, había mucha presión y llegué sin ninguna experiencia", recordó años después.
En octubre de 2000, los directores de los principales medios noruegos fueron convocados a palacio para explicarles los pasos previstos ante un eventual compromiso. La pareja salió a caminar, tomó un café en un parque y se dejó fotografiar sin decir una palabra. Las críticas fueron tan intensas que el príncipe pidió públicamente "comprensión" y su prometida pidió perdón por su pasado.
"Yo estaba en un ambiente donde se rompen muchos esquemas y, la verdad, lo siento. Tuve experiencias por las que pagué muy caro. Para que no haya dudas sobre mi posición hoy, me gustaría aprovechar esta oportunidad para condenar las drogas, pero por mucho que quiera, no puedo recuperar ni cambiar el pasado", expresó entonces.
Durante más de dos décadas, Mette-Marit fue símbolo de una monarquía moderna: ingresó a la familia real siendo madre soltera, algo impensado para la realeza europea. Hoy, como reina consorte, enfrenta el desafío más duro de su vida, entre la recuperación de su salud, el proceso judicial de su hijo y el escrutinio público sobre su pasado.
¿Te gustó esta nota?
Recibí lo más importante del día en tu correo. Sin spam, con opción de baja siempre.
Más en Realeza
Más leídas
7 días- 1
Sydney Sweeney cumple 29 años: de la polémica campaña desnuda a sus próximos desafíos en Hollywood
Espectáculos
- 2
Molinos compra una planta en Tucumán y desembarca en el negocio de las galletitas
Economía
- 3
Fórmula 1 en Madrid: el Rey, Nadal y Beckham, entre las celebridades del GP de España
Deportes
- 4
Gabriela Gruszko: del mundo corporativo al arte tras una intoxicación química
Salud
- 5
Luciana Aymar y Fernando González: una década de amor y dos hijos en común
Espectáculos






