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Nepal: rescate contrarreloj de más de 900 trabajadores atrapados en túneles tras inundación

Las víctimas mortales superan las 939 y hay casi 4.000 desaparecidos; los equipos usan explosivos y cuerdas para llegar a los túneles.

Redacción3 min de lectura
Con explosivos, cuerdas y contrarreloj, intentan rescatar a más de 900 trabajadores que estarían atrapados en túneles en Nepal

A casi una semana de la inundación que devastó el norte de Nepal por el colapso de un glaciar, el número de víctimas mortales superó las 939. Además, unas 3.925 personas permanecen desaparecidas en los valles arrasados por la avalancha de lodo y escombros, cifra que asciende a 4.500 si se incluye al Tíbet.

La Asociación de Productores Independientes de Energía de Nepal (IPPAN) informó que al menos 900 trabajadores continúan sin ser localizados en 12 proyectos hidroeléctricos dañados por las inundaciones en los distritos de Rasuwa y Nuwakot. Algunos expertos señalaron que podrían tener acceso a oxígeno, pero las posibilidades de hallarlos con vida disminuyen con el paso de las horas.

Los equipos de rescate intentan abrirse paso por los túneles subterráneos de las centrales, varios accesos bloqueados por lodo. Utilizan cargas explosivas para abrir pasos y algunos rescatistas descienden desde la superficie mediante cuerdas. En las últimas horas, cuatro cuerpos más fueron recuperados de tres túneles, informó el ejército nepalí.

Mohan Kumar Dangi, presidente de IPPAN, explicó que algunos trabajadores lograron llamar para pedir ayuda cuando ocurrió el desastre, y otros que huyeron relataron que muchos colegas seguían en los túneles. “Estos túneles son lo suficientemente grandes como para que pasen camiones”, dijo Jakob Steiner, geocientífico de la Universidad de Graz, en Austria. “Han logrado llevar oxígeno a algunos de los atrapados y ahora intentan rescatarlos. Es una carrera contra el tiempo, porque la gente necesita comida y agua”.

En el Proyecto Hidroeléctrico Upper Trishuli-1, en Rasuwa, al menos 576 personas estaban desaparecidas, y se cree que unas 300 permanecían atrapadas dentro de uno de los túneles. En el Proyecto Trishuli-3, las cuadrillas buscaban descender unos 15 metros para llegar a donde se presume que hay personas, explicó el general de brigada Raja Ram Basnet, portavoz del ejército.

Las operaciones continúan sin descanso y participan equipos de India, China y Corea del Sur. Según las autoridades, 279 personas fueron rescatadas en los últimos días, la mayoría en la central Upper Trishuli-1. No está claro cuántos trabajadores había en los túneles al momento de la tragedia: el diario The Guardian estima unos 500, mientras que el gobierno cree que alrededor de un centenar podría seguir con vida.

La situación también es crítica en el Tíbet, donde al menos 16 personas murieron y 546 permanecen desaparecidas. Sin embargo, son cifras difíciles de verificar y activistas de la International Campaign for Tibet cuestionan la versión oficial de Beijing sobre la magnitud del desastre, temiendo que el número real de víctimas sea significativamente mayor.

Mientras tanto, Nepal sepulta a sus muertos. Varios cuerpos hallados en los valles del Himalaya no fueron identificados y son enterrados tras tomar muestras de ADN para determinar su identidad posteriormente. Según la Cruz Roja, al menos 93.000 personas se vieron afectadas por las inundaciones y muchas viviendas fueron destruidas o sufrieron daños graves.

Las inundaciones comenzaron después del colapso de un glaciar en la región del Himalaya. Científicos que estudiaron imágenes satelitales dijeron que el lecho rocoso bajo el glaciar se derrumbó, arrastrando parte del hielo. El desprendimiento fue tan extremo que se registró como un evento sísmico de magnitud 5,2. Las rocas y el agua derretida hicieron crecer los ríos, provocando un torrente que arrasó edificios, puentes y tierra río abajo en el Tíbet y Nepal.

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