Política

Patricia Bullrich juega su propio tablero: senadora por cinco años y posible candidata presidencial

La senadora de La Libertad Avanza se distancia del Gobierno con gestos políticos y se posiciona como alternativa para 2027, mientras crece el rumor de una elección polarizada entre Milei y Kicillof.

Redacción4 min de lectura
Patricia Bullrich, una rebelde con causa

Patricia Bullrich atraviesa un momento de reposicionamiento político. La senadora nacional por La Libertad Avanza, con casi 50 años de trayectoria en la vida pública, lanzó un spot en el que acompaña una canción de Lali Espósito, artista abiertamente crítica de la gestión de Javier Milei. La pieza, con la frase "Nunca fui lo que querían de mí", marca un gesto de autonomía frente al Poder Ejecutivo.

La elección de la cantante no es un detalle menor. Milei había insultado a Espósito en el pasado, cambiándole el apellido de forma ofensiva. Ahora Bullrich la rescata en una pieza de campaña y concluye con una sonrisa irónica: "No voy a vivir con miedo". El video sintetiza el instante político de la senadora, que busca mostrarse independiente del humor presidencial.

La ruptura no se limita al plano simbólico. Días después, Bullrich calificó de "locos, recontra locos" a los responsables de los cambios inconsultos en el presupuesto. La frase apuntó directo al Gobierno y a su manejo de las cuentas públicas. La senadora, que milita en el mismo partido que hizo de los agravios al periodismo un método, repite en privado: "Yo nunca hablo de los periodistas".

Su estabilidad política ya no depende de la voluble voluntad del Presidente. Como senadora nacional, Bullrich tiene por delante un mandato de cinco años y solo ella puede decidir si lo completa o si apuesta a otra candidatura presidencial. Nunca nadie la vio resignarse a la derrota de 2023. "Yo quería estar ahí", solía lamentarse cuando se avecinaba el balotaje entre Milei y Sergio Massa.

Lejos de quedarse en el lamento, Bullrich reconstruyó su vida política. Tiene siete vidas. No acostumbra a coleccionar rencores y hoy se acercó a radicales, a sus viejos compañeros del Pro y hasta a algunos peronistas no kirchneristas. Hay una sola valla que no cruzó: un acercamiento a la vicepresidenta Victoria Villarruel. Puede ser porque eso sería una ruptura terminal con Milei o porque la considera una futura competencia directa.

Voces cercanas al poder aseguran que Karina Milei impulsó la carrera de Bullrich hacia la senaduría nacional. No fue por generosidad, agregan, sino porque la quería sacar del gabinete, donde era una popular ministra de Seguridad. Si fue así, se trató de una pésima maniobra política: ahora tiene a una senadora que no depende de ella ni de su hermano, justo cuando crece el runrún de que el año próximo se necesitarán alternativas más amplias que un duelo solitario entre Milei y Axel Kicillof.

Bullrich no acostumbra a coleccionar rencores, y hoy se acercó a radicales, a sus viejos compañeros de Pro y hasta a algunos peronistas no kirchneristas

El establishment sensato de la política y el empresariado comienza a clamar por una solución que no signifique un regreso al pasado. Es lo mismo que pide una clara mayoría social. La idea de crear más alternativas electorales choca de frente con las ideas de Milei y su hermana, que aspiran a un combate con Kicillof, solos entre ellos dos, a cara o ceca. Pero no pocos dirigentes políticos y líderes empresarios optan por no correr ese riesgo porque suponen que puede terminar ganando Kicillof.

Han mirado con atención la última encuesta de Poliarquía, que señala que el 52 por ciento de la sociedad preferiría como futuro presidente a Milei o a Mauricio Macri, si se suman los dos resultados de la medición. Quiere decir que está intacto el núcleo social que los llevó al poder a Macri en 2015 y a Milei en 2023. Es una mayoría no peronista ni mucho menos kirchnerista.

El radicalismo no tiene candidato presidencial. En 2023 fue un aliado de Juntos por el Cambio que ayudó a Bullrich en su elección presidencial. La senadora por Santa Fe Carolina Losada suele destacar que Bullrich es una política que cumple con su palabra, sobre todo si se la compara con los funcionarios y legisladores del Gobierno, que nunca respetan nada porque siguen los humores que predominan en Olivos.

Losada recuerda que cuando se trató la nueva ley de biocombustibles, el bloque libertario que lidera Bullrich tenía los votos suficientes como para aprobar un proyecto que no cumplía con los acuerdos entre la exministra de Seguridad y la senadora santafesina. Santa Fe es una de las provincias más interesadas en el biocombustible. Losada le recordó entonces el acuerdo entre ellas y Bullrich decidió en el acto cumplir con ese trato, le gustara o no al Gobierno.

Dirigentes del Pro son menos concesivos en el reconocimiento a Bullrich como una política cumplidora de pactos. Pero, no obstante, estarían dispuestos a acompañar una eventual candidatura de Bullrich si las alternativas fueran Milei y Kicillof. "Es trabajadora y honesta", reconoce Macri en medio de los reproches que le hace por algunas actitudes de ella en los últimos dos años.

Por qué importa

Bullrich es hoy la figura con mayor autonomía dentro del oficialismo y una posible carta electoral para 2027. Su movimiento puede reconfigurar la oferta no peronista y presionar a Milei a ampliar su coalición.

Qué sigue

Habrá que seguir si Bullrich formaliza un armado con radicales y sectores del Pro, y cómo responde el Gobierno a sus críticas. La encuesta de Poliarquía y la interna libertaria marcarán el ritmo de su estrategia.

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