Política

El peronismo se abroqueló contra Milei y defendió las PASO para ordenar su interna

Kicillof, Massa y Máximo Kirchner encabezaron un encuentro con gobernadores del PJ para ratificar un frente opositor y rechazar la reforma electoral.

Redacción••2 min de lectura
Compartí esta nota:
El peronismo se abroqueló contra Milei y defendió las PASO para ordenar su interna

Los principales dirigentes del Partido Justicialista ratificaron su voluntad de armar un “frente anti Milei” para las elecciones de 2027 y rechazaron la reforma electoral que impulsa el oficialismo, cuyo eje es la derogación de las PASO. El encuentro, realizado en la Ciudad de Buenos Aires, reunió a Axel Kicillof, Sergio Massa y Máximo Kirchner con gobernadores y referentes territoriales.

De la reunión participaron los gobernadores de La Rioja, Ricardo Quintela; de Formosa, Gildo Insfrán; de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, y de La Pampa, Sergio Ziliotto, además del santiagueño Gerardo Zamora. Según trascendió, los presentes coincidieron en que las primarias abiertas podrían funcionar esta vez como el mecanismo que ordene sus diferencias internas.

La paradoja es visible: el PJ reniega de las PASO desde su sanción y durante años resolvió sus candidaturas con acuerdos de cúpula o con la decisión directa de Cristina Kirchner. Ahora, en cambio, el partido se abroquela en su defensa justo cuando el Gobierno busca eliminarlas. La pulseada por las PASO quedó así en el centro de la disputa política.

Detrás del rechazo a la reforma electoral asoma otra resistencia: la llamada ley de ficha limpia, que impediría postularse a quienes tengan condenas confirmadas en segunda instancia. Para varios dirigentes del espacio, esa norma pesa más que la discusión sobre el mecanismo de selección de candidatos.

El peronismo llega a esta discusión sin un liderazgo aglutinador y con el desgaste de las gestiones de Cristina Kirchner y de Alberto Fernández, marcadas por escándalos de corrupción y un desorden fiscal que llevó la inflación al 211% anual en 2023. Massa, como ministro de Economía de aquel gobierno, quedó asociado al “plan platita” y al salto de precios de ese año.

La oferta electoral del espacio, además, no muestra recambio generacional ni propuestas superadoras. Máximo Kirchner insiste con “liberar a Cristina” y volver a postularla, pese a que está inhabilitada para ejercer cargos públicos tras su condena por corrupción. Kicillof, en tanto, llega al final de dos mandatos consecutivos en la provincia de Buenos Aires con la inseguridad, la pobreza y la baja calidad sanitaria y educativa como saldo de su gestión.

Quintela, por su parte, ya advirtió que si el peronismo vuelve al poder se nacionalizará lo que sea necesario y se expropiará lo que haya que expropiar, sin importar los contratos firmados ni la seguridad jurídica. La frase anticipa el tono de una campaña que, por ahora, se apoya más en el rechazo al adversario que en un programa de gobierno.

La coordinación de alianzas vacías de contenido programático confirma la desconexión de un sector que se resiste a abandonar los viejos vicios de la política tradicional. El rumbo de Milei y la incertidumbre hacia 2027 marcan el escenario en el que el peronismo intenta rearmarse.

Por qué importa

El armado opositor define el mapa electoral de 2027 y la reforma de las PASO es la primera pulseada concreta con el Gobierno. Lo que se juega es si el peronismo ordena su interna con reglas abiertas o vuelve a los acuerdos de cúpula.

Qué sigue

El tratamiento de la reforma electoral en el Congreso marcará el próximo paso: si avanza la derogación de las PASO, el PJ deberá definir otro mecanismo para resolver sus candidaturas rumbo a 2027.

¿Te gustó esta nota?

Recibí lo más importante del día en tu correo. Sin spam, con opción de baja siempre.

Más en Política