Pobreza y Desnutrición

Pobreza en América Latina: cinco experiencias que buscan romper el círculo de la desigualdad

Iniciativas de Brasil y Colombia apuntan a sacar a millones de personas de la pobreza con soluciones integrales que podrían replicarse en la Argentina.

Redacción••3 min de lectura
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Pobreza en América Latina: cinco experiencias que buscan romper el círculo de la desigualdad

En América Latina, 162 millones de personas viven en situación de pobreza por ingresos, el 25,5% de la población, según el informe Panorama Social 2025 de la Cepal. La pobreza extrema alcanza al 9,8%, unos 62 millones de personas. Frente a ese panorama, varias organizaciones sociales desarrollan experiencias que buscan romper la transmisión de la pobreza de una generación a otra y que podrían adaptarse en la Argentina.

El diagnóstico es compartido en toda la región: informalidad laboral, cambio climático que golpea con más fuerza las viviendas precarias, avance del narcotráfico y falta de infraestructura en zonas rurales. La pobreza multidimensional afecta al 20,9% de la población y castiga más a niñas, niños, adolescentes y habitantes del campo. Entre las mujeres la privación es mayor: por cada 100 hombres en esa situación hay 122 mujeres.

Una de las experiencias más citadas es la de Gerando Falcões, la ONG brasileña fundada por Edu Lyra. Nacido en una casilla de una favela de San Pablo, Lyra pasó sus primeros meses durmiendo en una bañadera porque su familia no tenía dinero para una cuna, mientras su padre estaba preso por robo. Hoy su organización tiene presencia en 5500 favelas de 26 estados de Brasil.

"Yo quise darle a los niños y jóvenes de las favelas todo lo que yo no pude tener", dice Lyra. Su abordaje combina urbanismo social, generación de ingresos y desarrollo social a través del programa Favela 3D (Dignificada, Digital y Desarrollada), que trabaja con datos y participación activa de los residentes en las decisiones.

La meta es ambiciosa: alcanzar una favela sin pobres y sacar a un millón de personas de la pobreza en los próximos 10 años. Para eso funciona la Falcons University, el brazo educativo de la ONG que ya formó a más de 2000 líderes con un programa híbrido de seis meses destinado a referentes comunitarios, jóvenes y mujeres de favelas y periferias.

"Derribamos muros y construimos puentes. Cuando uno mira a la pobreza parece algo muy complejo hasta que quiebra los problemas de la vida en pequeños desafíos como llegar a la escuela, arreglar el baño o mejorar el techo", señala el fundador. Y agrega: "Todo niño de América Latina necesita tener una organización social que haga algo tan fundamental en su vida como crear una contranarrativa a la pobreza".

En Colombia, la Fundación Unbound desarrolla proyectos de apadrinamiento y apoyo a familias vulnerables en Bogotá, Antioquia, Cali y Cartagena. La entidad, fundada por laicos católicos en Estados Unidos, conecta a padrinos con niños, jóvenes y adultos mayores mediante transferencias directas de efectivo y planes autodirigidos para superar la pobreza en alimentación, educación, salud o emprendimientos.

"Colombia es un país multifacético. En Medellín, las viviendas en las zonas periféricas son casas de madera, sin agua, la electricidad es de contrabando", explica John Fredy Arango, coordinador de evaluación de programas sociales del proyecto Antioquia de Unbound. "Si tienen agua, el agua llega una vez cada hora al día o cada dos días. Y tú sabes lo que viene detrás de no tener agua: las enfermedades. Entonces hay un efecto cascada donde la pobreza se empieza a complejizar", sostiene.

El punto de partida de esa metodología es la visita de un trabajador social o un psicólogo al hogar, para relevar las condiciones de la familia y definir junto a ella las prioridades. La mayoría de las familias coincide en un objetivo: tener vivienda propia o mejorar la que ya tienen.

El desafío de fondo excede a cada organización. La región necesita estrategias de largo aliento que ataquen la desigualdad estructural, y las experiencias que combinan datos, participación comunitaria y acompañamiento personalizado aparecen como modelos posibles. El vínculo entre pobreza y alimentación en la Argentina también es materia de análisis: la inseguridad alimentaria severa creció en el país en la última década.

Mientras tanto, las organizaciones sociales siguen trabajando en los territorios más vulnerables del continente. La apuesta de Lyra resume el espíritu de estas iniciativas: transformar la pobreza de las favelas y sus periferias en dignidad, con la convicción de que ningún destino está escrito de antemano.

Por qué importa

La pobreza se hereda cuando faltan oportunidades, vivienda y alimentación. Estas experiencias muestran que un abordaje integral y medible puede cambiar el destino de familias enteras y servir de modelo para la Argentina.

Qué sigue

Gerando Falcões se propuso sacar a un millón de personas de la pobreza en 10 años. Habrá que seguir la evolución de esos indicadores y si los modelos se replican en otros países de la región.

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